“De lo único que se encargó el Estado es de que uno de mis hijos termine muerto y el otro preso”

Verónica es la mamá del joven de 16 años que mató a puñaladas a su hermano de 14. Su hijo preso “me dijo que se defendió porque lo querían patotear y todos tenían cuchillos”. Pero aseguró que “los hermanos se llevaban bien”. Subrayó que no tuvo contención ni apoyo estatal para evitar este final.

13 DIC 2021 - 20:24

De lo único que se encargaron es de que uno de mis hijos termine muerto y el otro, preso. Me dejaron sola. Si hubiesen hecho las cosas mejor estaríamos juntos”. Lo dijo Verónica, la mamá del joven de 16 años que apuñaló y mató a su hermano de 14 el 3 de diciembre en el barrio Perón de Trelew. Tiene 7 hijos más.

Advirtió que nunca habían tenido problemas cuando vivían juntos, pero que desde el Servicio de Protección de Derechos la dejó sola no la asistieron cuando pidió ayuda por motivos económicos, de infraestructura, de contención, y los separaron como familia. Entre llantos expresó que el muchacho que mató a su hermano “me dijo que no lo había querido hacer, que estaba arrepentido. Que lo fueron a patotear y reaccionó”.

El padre de sus hijos murió en 2014 y por mucho tiempo se hizo cargo sola de los 9 chicos. El menor tiene 4 años y el mayor 18. Asegura que “nunca hubo un conflicto” entre víctima y victimario. Pero que las cosas cambiaron para mal cuando por vivir sin servicios básicos separaron a los hermanos y comenzaron a tener entornos diferentes. Muchas veces pidió ayuda al Estado, sin respuesta. “El resultado, es esto” expresó.

La joven aclaró que eran una familia unida. De su celular mostró una foto de los dos hermanos posando con otra hermana entre palabras de afecto y corazones. Fue hace un mes. “No pueden haber cambiado tanto. No tienen antecedentes familiares, nada de nada. Cuando los llevaron al Hogar de Adolescentes se escapaban, tomaban alcohol o consumían pero jamás hicieron nada para revertir esa situación”.

“Yo nací en Trelew. Llegamos y alquilamos. Se nos venció el contrato. No conseguí alquiler por mi cantidad de chicos. Pedí ayuda al municipio y no la recibí. El Servicio de Protección me ofreció pero nunca apareció. Por la desesperación me instalé con una carpa fuera del municipio”, recordó.

“Al principio me llevaron a la Casa de la Mujer con todos los nenes. Me consiguieron un alquiler y un subsidio que duró 3 meses. Cuando se venció mi abogada consiguió un departamento en barrio Constitución. Pero no estaba abandonado, apareció la dueña y no se me dio. Me anoté en muchos lugares y nunca llegó la solución. Me anoté en el IPV. Me inscribí en Loteo Belgrano y recién este año me lo entregaron, había un pedido del Servicio para que pudiera estar con los nenes. Es un terreno nomás. Luego, me compré otro terreno por $ 3mil y empecé sola con los chicos. Con la pensión de madre de 7 hijos levanté mi casa. Con el temporal voló el techo, no estaba habitable y en ese momento me sale un juicio para cobrar en General Roca y tuve que viajar”, manifestó.

Verónica reiteró que “muchas veces pedí que vayan a ver cómo vivíamos, no nos llegaba el agua, la luz se cortaba, no fueron nunca. Cuando me voy a Roca aviso. No esperaron ni media hora y fueron a retirar a los chicos del domicilio. Había gente que los miraba y los cuidaba. No estaban solos. Destruyeron la familia. Éramos felices. Estábamos todos juntos y se encargaron de separar a mis hijos, el de 14 para un lado el de 16 para el otro. No hay otra explicación. Conmigo estaban bien. El de 14 estaba en el Hogar y yo lo saqué. Es el que murió”.

Verónica insiste con la unida que era la familia. “Limpiábamos, poníamos música, nos turnábamos para cocinar. Teníamos una vida normal. Cuando llegué a Roca me llamaron para avisarme que estaba la policía, la abogada y se llevaban los nenes. Fueron todos los vecinos y otra chica para decirles que no se los lleven. La más grande los estaba cuidando. Mi tío también los cuidaba. Yo salía a trabajar porque si no, mis hijos se morían de hambre. El papá falleció en 2014”.

En cuanto al momento del crimen, relató que “me enteré porque me llamó por teléfono mi comadre. La llamó mi hijo más grande. Me fui al hospital y luego a la comisaría. No hubo bandas. Hay cámaras. No tiene 17 años mi hijo detenido, tiene 16. Estaba dentro de la casa y lo fueron a patotear. Él me dice que estaban dentro de la casa, habían llegado de un cumpleaños, ya se habían instalado cuando de repente le cascotean la casa y le gritaban que salga. Le querían pegar. Estaban todos con cuchillos”.

Manifestó Verónica que “ahora dicen que había un conflicto re grande entre ellos pero nunca lo vi así. Hace un mes atrás subieron fotos los tres juntos y no puede generarse tanto odio en un mes. Bandas no eran porque no eran un montón de chicos. Ninguno estaba borracho ni drogado. Quienes estaban con el más chico de 14 años sí estaban alcoholizados, entre ellos dos chicas”.

“¿Sabe las veces que fui a Protección de Derechos para que hagan algo con mis hijos? Que los metan en la escuela. Si no querían estar conmigo que vuelvan al Hogar. Cada vez que veían a mi hija la llevaban. Con los dos varones que se escaparon, los dejaron, no los buscaron”.

“Los problemas de conducta empezaron cuando nos separaron. Eran buenos chicos, no maleducados ni mal hablados. Pueden pedir un informe en la escuela lo educados que eran. No tienen mala enseñanza. Mal o bien iban a la escuela. Eran respetuosos. Tuvieron viaje de egresados y todo como chicos normales”.

Sobre su hijo detenido Verónica indicó: “Tengo que hablar con él. No lo puedo dejar solo. El sábado lo fui a ver, le llevé pantalón y crocs. Me dijo que no lo había querido hacer, que estaba arrepentido. Que lo fueron a patotear y reaccionó así”, recordó.

La mujer indicó además que “me cansé de pedirles ayuda tanto para mí como para mis hijos. Mi casa la levanté con ellos. Uno pegaba ladrillos, otros acarreaba arena, otro baldes. Mi casa la usurparon y la vendieron. Me dieron un terreno sabiendo que no puedo levantar una casa”.

Su desazón continúa. “Me amenazan con que los van a dar en adopción. Están en el Hogar de Niños. Quiero que se hagan cargo de lo que pasó. Si ellos no nos hubiesen separado estaríamos todos juntos. No yo en la calle recibiendo amenazas que me lo van a dar en adopción. Mucho menos con un hijo muerto y el preso. Así como se encargaron de destruir una familia que nos den una solución”, concluyó.

Enterate de las noticias de POLITICA a través de nuestro newsletter

Anotate para recibir las noticias más importantes de esta sección.

Te podés dar de baja en cualquier momento con un solo clic.
13 DIC 2021 - 20:24

De lo único que se encargaron es de que uno de mis hijos termine muerto y el otro, preso. Me dejaron sola. Si hubiesen hecho las cosas mejor estaríamos juntos”. Lo dijo Verónica, la mamá del joven de 16 años que apuñaló y mató a su hermano de 14 el 3 de diciembre en el barrio Perón de Trelew. Tiene 7 hijos más.

Advirtió que nunca habían tenido problemas cuando vivían juntos, pero que desde el Servicio de Protección de Derechos la dejó sola no la asistieron cuando pidió ayuda por motivos económicos, de infraestructura, de contención, y los separaron como familia. Entre llantos expresó que el muchacho que mató a su hermano “me dijo que no lo había querido hacer, que estaba arrepentido. Que lo fueron a patotear y reaccionó”.

El padre de sus hijos murió en 2014 y por mucho tiempo se hizo cargo sola de los 9 chicos. El menor tiene 4 años y el mayor 18. Asegura que “nunca hubo un conflicto” entre víctima y victimario. Pero que las cosas cambiaron para mal cuando por vivir sin servicios básicos separaron a los hermanos y comenzaron a tener entornos diferentes. Muchas veces pidió ayuda al Estado, sin respuesta. “El resultado, es esto” expresó.

La joven aclaró que eran una familia unida. De su celular mostró una foto de los dos hermanos posando con otra hermana entre palabras de afecto y corazones. Fue hace un mes. “No pueden haber cambiado tanto. No tienen antecedentes familiares, nada de nada. Cuando los llevaron al Hogar de Adolescentes se escapaban, tomaban alcohol o consumían pero jamás hicieron nada para revertir esa situación”.

“Yo nací en Trelew. Llegamos y alquilamos. Se nos venció el contrato. No conseguí alquiler por mi cantidad de chicos. Pedí ayuda al municipio y no la recibí. El Servicio de Protección me ofreció pero nunca apareció. Por la desesperación me instalé con una carpa fuera del municipio”, recordó.

“Al principio me llevaron a la Casa de la Mujer con todos los nenes. Me consiguieron un alquiler y un subsidio que duró 3 meses. Cuando se venció mi abogada consiguió un departamento en barrio Constitución. Pero no estaba abandonado, apareció la dueña y no se me dio. Me anoté en muchos lugares y nunca llegó la solución. Me anoté en el IPV. Me inscribí en Loteo Belgrano y recién este año me lo entregaron, había un pedido del Servicio para que pudiera estar con los nenes. Es un terreno nomás. Luego, me compré otro terreno por $ 3mil y empecé sola con los chicos. Con la pensión de madre de 7 hijos levanté mi casa. Con el temporal voló el techo, no estaba habitable y en ese momento me sale un juicio para cobrar en General Roca y tuve que viajar”, manifestó.

Verónica reiteró que “muchas veces pedí que vayan a ver cómo vivíamos, no nos llegaba el agua, la luz se cortaba, no fueron nunca. Cuando me voy a Roca aviso. No esperaron ni media hora y fueron a retirar a los chicos del domicilio. Había gente que los miraba y los cuidaba. No estaban solos. Destruyeron la familia. Éramos felices. Estábamos todos juntos y se encargaron de separar a mis hijos, el de 14 para un lado el de 16 para el otro. No hay otra explicación. Conmigo estaban bien. El de 14 estaba en el Hogar y yo lo saqué. Es el que murió”.

Verónica insiste con la unida que era la familia. “Limpiábamos, poníamos música, nos turnábamos para cocinar. Teníamos una vida normal. Cuando llegué a Roca me llamaron para avisarme que estaba la policía, la abogada y se llevaban los nenes. Fueron todos los vecinos y otra chica para decirles que no se los lleven. La más grande los estaba cuidando. Mi tío también los cuidaba. Yo salía a trabajar porque si no, mis hijos se morían de hambre. El papá falleció en 2014”.

En cuanto al momento del crimen, relató que “me enteré porque me llamó por teléfono mi comadre. La llamó mi hijo más grande. Me fui al hospital y luego a la comisaría. No hubo bandas. Hay cámaras. No tiene 17 años mi hijo detenido, tiene 16. Estaba dentro de la casa y lo fueron a patotear. Él me dice que estaban dentro de la casa, habían llegado de un cumpleaños, ya se habían instalado cuando de repente le cascotean la casa y le gritaban que salga. Le querían pegar. Estaban todos con cuchillos”.

Manifestó Verónica que “ahora dicen que había un conflicto re grande entre ellos pero nunca lo vi así. Hace un mes atrás subieron fotos los tres juntos y no puede generarse tanto odio en un mes. Bandas no eran porque no eran un montón de chicos. Ninguno estaba borracho ni drogado. Quienes estaban con el más chico de 14 años sí estaban alcoholizados, entre ellos dos chicas”.

“¿Sabe las veces que fui a Protección de Derechos para que hagan algo con mis hijos? Que los metan en la escuela. Si no querían estar conmigo que vuelvan al Hogar. Cada vez que veían a mi hija la llevaban. Con los dos varones que se escaparon, los dejaron, no los buscaron”.

“Los problemas de conducta empezaron cuando nos separaron. Eran buenos chicos, no maleducados ni mal hablados. Pueden pedir un informe en la escuela lo educados que eran. No tienen mala enseñanza. Mal o bien iban a la escuela. Eran respetuosos. Tuvieron viaje de egresados y todo como chicos normales”.

Sobre su hijo detenido Verónica indicó: “Tengo que hablar con él. No lo puedo dejar solo. El sábado lo fui a ver, le llevé pantalón y crocs. Me dijo que no lo había querido hacer, que estaba arrepentido. Que lo fueron a patotear y reaccionó así”, recordó.

La mujer indicó además que “me cansé de pedirles ayuda tanto para mí como para mis hijos. Mi casa la levanté con ellos. Uno pegaba ladrillos, otros acarreaba arena, otro baldes. Mi casa la usurparon y la vendieron. Me dieron un terreno sabiendo que no puedo levantar una casa”.

Su desazón continúa. “Me amenazan con que los van a dar en adopción. Están en el Hogar de Niños. Quiero que se hagan cargo de lo que pasó. Si ellos no nos hubiesen separado estaríamos todos juntos. No yo en la calle recibiendo amenazas que me lo van a dar en adopción. Mucho menos con un hijo muerto y el preso. Así como se encargaron de destruir una familia que nos den una solución”, concluyó.


NOTICIAS RELACIONADAS