“Entregué a mi nena con un raspón y me la devolvieron en una bolsa”

“Yo entregué a mi nena con un raspón en la pierna y me la devolvieron en una bolsa”. El testimonio de Karen Baldobino (24) estremece. La mujer, con la voz entrecortada por el dolor, relató el desenlace de una semana que empezó con la alegría de sus hijos divirtiéndose con los regalos de Navidad y terminó con su pequeña de seis años muerta. Ocurrió en Córdoba.

21 ENE 2022 - 21:06

Danae Olguín (6) le había pedido a Papá Noel unos patines. “Ella era una niña buena, responsable, tenía déficit de atención y se había esforzado tanto en la escuela que había logrado pasar a segundo grado”, recordó su madre. La recompensa al esfuerzo estaba en puerta y en los primeros minutos del 25 de diciembre: un par de patines aparecieron al pie del arbolito con el nombre “Danae”. La felicidad fue total. La niña jugó con su regalo hasta el hartazgo.

El lunes 3 de enero, mientras se divertía con su hermanito de 5, se cayó de los rollers. “Se hizo apenas un rasponcito en la pierna, algo típico de los niños, no era nada grave ni para preocuparse”, contó Karen. El martes comenzó el calvario. Ese día, Danae amaneció con molestias en la pierna que se había golpeado. Comenzó a llorar y levantó fiebre. “Le di un ibuprofeno, se le pasó el malestar y al ratito ya estaba jugando de nuevo”, dijo la mamá.

Pero horas más tarde, ya en la madrugada del miércoles, la niña presentó fiebre una vez más y decidieron acudir a primera hora al hospital de Coronel Moldes, localidad del interior de Córdoba en la que residen.

“Cuando llegamos, la pediatra nos dijo que no nos podía atender porque estaba con muchos pacientes. Tuvimos que esperar un montón de tiempo con mi nena llorando de dolor y volando de fiebre”, lamentó la mujer. Por protocolo, tanto Karen como su hija fueron hisopadas por coronavirus. El resultado del test fue negativo para la niña y positivo para su madre.

“La médica no le revisó la pierna ni nada. Me dijo que seguramente estaría incubando algo, que podía ser Covid, y me dio dipirona para que le baje la fiebre”, relató.

A la tarde de ese mismo día tuvieron que regresar al hospital porque Danae seguía llorando de dolor. “Fue un temón lograr que nos atiendan, tuvimos que ir por la guardia y nos recibió una médica que no era pediatra. Le hicieron una placa pero no le encontraron fractura ni nada, solo era un raspón”, contó la mujer, y destacó la actitud de otra doctora: “vino una segunda médica y pidió análisis de sangre para ver si tenía algo. En los estudios salió que tenía los glóbulos blancos altos y por ende podía ser una infección, probablemente apendicitis”.

Desde Coronel Moldes pidieron el traslado al hospital de Río Cuarto, a 75 kilómetros, para que sea examinada de manera exhaustiva y reciba el tratamiento necesario. Como la madre estaba con coronavirus, la niña fue acompañada por su abuela. Cuando llegaron, ese miércoles a la noche, nuevamente las hisoparon por protocolo.

“El PCR de mi hija salió positivo pero el resultado recién estuvo el viernes. Mientras esperaban saber si estaba contagiada o no, se dejaron estar, no le hicieron nada. Tendrían que haber hecho algo, se tendrían que haber dado cuenta de que estaba empeorando, si ellos son los médicos”, se quejó la mujer.

Llena de dolor, Karen disparó: “Yo entregué a mi nena con un raspón en la pierna y me la devolvieron en una bolsa. Ni siquiera la pudimos despedir porque estábamos aislados. Cuando llegué al hospital ya estaba muerta”.

Danae entró en paro el sábado 8 de enero y falleció cerca del mediodía.

Dudas sobre su muerte

Karen está convencida de que su hija no recibió el tratamiento ni la atención adecuada en los dos hospitales a los que acudió. “Si ella hubiera salido muy mal de acá, uno medio que se lo espera. O bien, si los médicos me hubiesen reportado del avance de la enfermedad y me hubiesen dicho que hicieron todo lo que pudieron pero no lograron salvarla, la situación sería distinta y no quedaría más que aceptarlo. Pero ella no estaba mal, era una niña sana”, lamentó.

“Hubo un abandono total de persona porque ningún ser humano se merece eso. Ellos la dejaron morir”, denunció Karen. Por otra parte, cuestionó el accionar de los médicos en cuanto al escaso tratamiento que recibió: “¿Cómo me explicas vos que le pongan morfina a una nena de 6 años? Ellos dicen que la usan para todo ahora. Supuestamente era para calmarle el dolor en la pierna y un dolor abdominal que apareció después, que para mi era apendicitis, pero nunca lo trataron como tal”, se quejó la madre.

“Con el tratamiento adecuado, mi hija podría haber salido adelante”, opinó la mujer.

En cuanto a la causa de la muerte, nunca estuvo del todo claro. Algunos médicos le dijeron que fue por una bacteria que le ingresó por el raspón que tenía en la rodilla, otros aseguraron que fue por Covid, incluso llegaron a decirle que una infección le atacó todo el cuerpo rápidamente. El abogado Sergio Bernal Valverde, quien representa a la familia, dijo a Clarín: “Hubo incongruencias en los relatos sobre los motivos de la muerte. En la partida de defunción finalmente pusieron que fue por un shock séptico que devino en un paro cardiorespiratorio”.

Denuncia ante la Justicia y pedido de autopsia

El 12 de enero, la familia Olguín realizó una denuncia en la comisaría de Coronel Moldes por la atención médica que recibió la niña. “Los denunciamos por haberle causado la muerte a mi hija. Fue un abandono de persona total lo que hicieron, la atendieron realmente mal”, disparó Karen. “Yo lo que más quiero es que esto se aclare y que haya Justicia”, exigió.

El doctor Valverde, por su parte, agregó: “La nena sufrió un repentino desmejoramiento de salud que le ocasionó la muerte. Ella presentaba síntomas que nosotros consideramos que no fueron bien interpretados.Todo el tiempo manifestaba un dolor en el estómago y no se le realizó ningún estudio concreto. La denuncia está hecha porque en muy poco tiempo la nena empeoró y murió”.

El caso es investigado por el fiscalDaniel Miralles. Su primera actuación fue ordenar un allanamiento en el hospital de Coronel Moldes y el posterior secuestro de la historia clínica de Danae. Además, solicitó realizar una autopsia sobre el cuerpo de la niña que se llevará a cabo entre este viernes y el lunes en la ciudad de Córdoba. El miércoles pasado, el fiscal tomó declaración a la abuela de la nena, quien estuvo acompañándola en todo este proceso.

“La semana que viene se emitirá un informe para que, posteriormente, junto con todo el material de prueba, la historia clínica, el certificado de defunción y el resultado de la autopsia, un comité interdisciplinario perteneciente al Poder Judicial que es especialista en este tipo de temas, emita un dictamen”, explicó el abogado de la familia.

“Cuando los médicos hicieron algo concreto por la niña ya era tarde, ya había entrado en paro. Nosotros creemos que no recibió el tratamiento adecuado y esperamos que la Justicia esclarezca lo ocurrido”, cerró Valverde.

El dolor de una familia

La familia Olguín transita por días de inmenso dolor. El hermanito menor de Danae, de 5 años, pregunta cuándo vuelve la niña y no comprende del todo lo que está pasando. Karen, su madre, está embarazada de cuatro meses y con temor de sufrir complicaciones por todos los malos ratos sufridos en las últimas semanas, más su tránsito por el Covid-19 que no fue leve. Ya recuperada de la enfermedad, tiene todas sus energías puestas en su pedido de Justicia por la muerte de su hija.

(Clarín)

21 ENE 2022 - 21:06

Danae Olguín (6) le había pedido a Papá Noel unos patines. “Ella era una niña buena, responsable, tenía déficit de atención y se había esforzado tanto en la escuela que había logrado pasar a segundo grado”, recordó su madre. La recompensa al esfuerzo estaba en puerta y en los primeros minutos del 25 de diciembre: un par de patines aparecieron al pie del arbolito con el nombre “Danae”. La felicidad fue total. La niña jugó con su regalo hasta el hartazgo.

El lunes 3 de enero, mientras se divertía con su hermanito de 5, se cayó de los rollers. “Se hizo apenas un rasponcito en la pierna, algo típico de los niños, no era nada grave ni para preocuparse”, contó Karen. El martes comenzó el calvario. Ese día, Danae amaneció con molestias en la pierna que se había golpeado. Comenzó a llorar y levantó fiebre. “Le di un ibuprofeno, se le pasó el malestar y al ratito ya estaba jugando de nuevo”, dijo la mamá.

Pero horas más tarde, ya en la madrugada del miércoles, la niña presentó fiebre una vez más y decidieron acudir a primera hora al hospital de Coronel Moldes, localidad del interior de Córdoba en la que residen.

“Cuando llegamos, la pediatra nos dijo que no nos podía atender porque estaba con muchos pacientes. Tuvimos que esperar un montón de tiempo con mi nena llorando de dolor y volando de fiebre”, lamentó la mujer. Por protocolo, tanto Karen como su hija fueron hisopadas por coronavirus. El resultado del test fue negativo para la niña y positivo para su madre.

“La médica no le revisó la pierna ni nada. Me dijo que seguramente estaría incubando algo, que podía ser Covid, y me dio dipirona para que le baje la fiebre”, relató.

A la tarde de ese mismo día tuvieron que regresar al hospital porque Danae seguía llorando de dolor. “Fue un temón lograr que nos atiendan, tuvimos que ir por la guardia y nos recibió una médica que no era pediatra. Le hicieron una placa pero no le encontraron fractura ni nada, solo era un raspón”, contó la mujer, y destacó la actitud de otra doctora: “vino una segunda médica y pidió análisis de sangre para ver si tenía algo. En los estudios salió que tenía los glóbulos blancos altos y por ende podía ser una infección, probablemente apendicitis”.

Desde Coronel Moldes pidieron el traslado al hospital de Río Cuarto, a 75 kilómetros, para que sea examinada de manera exhaustiva y reciba el tratamiento necesario. Como la madre estaba con coronavirus, la niña fue acompañada por su abuela. Cuando llegaron, ese miércoles a la noche, nuevamente las hisoparon por protocolo.

“El PCR de mi hija salió positivo pero el resultado recién estuvo el viernes. Mientras esperaban saber si estaba contagiada o no, se dejaron estar, no le hicieron nada. Tendrían que haber hecho algo, se tendrían que haber dado cuenta de que estaba empeorando, si ellos son los médicos”, se quejó la mujer.

Llena de dolor, Karen disparó: “Yo entregué a mi nena con un raspón en la pierna y me la devolvieron en una bolsa. Ni siquiera la pudimos despedir porque estábamos aislados. Cuando llegué al hospital ya estaba muerta”.

Danae entró en paro el sábado 8 de enero y falleció cerca del mediodía.

Dudas sobre su muerte

Karen está convencida de que su hija no recibió el tratamiento ni la atención adecuada en los dos hospitales a los que acudió. “Si ella hubiera salido muy mal de acá, uno medio que se lo espera. O bien, si los médicos me hubiesen reportado del avance de la enfermedad y me hubiesen dicho que hicieron todo lo que pudieron pero no lograron salvarla, la situación sería distinta y no quedaría más que aceptarlo. Pero ella no estaba mal, era una niña sana”, lamentó.

“Hubo un abandono total de persona porque ningún ser humano se merece eso. Ellos la dejaron morir”, denunció Karen. Por otra parte, cuestionó el accionar de los médicos en cuanto al escaso tratamiento que recibió: “¿Cómo me explicas vos que le pongan morfina a una nena de 6 años? Ellos dicen que la usan para todo ahora. Supuestamente era para calmarle el dolor en la pierna y un dolor abdominal que apareció después, que para mi era apendicitis, pero nunca lo trataron como tal”, se quejó la madre.

“Con el tratamiento adecuado, mi hija podría haber salido adelante”, opinó la mujer.

En cuanto a la causa de la muerte, nunca estuvo del todo claro. Algunos médicos le dijeron que fue por una bacteria que le ingresó por el raspón que tenía en la rodilla, otros aseguraron que fue por Covid, incluso llegaron a decirle que una infección le atacó todo el cuerpo rápidamente. El abogado Sergio Bernal Valverde, quien representa a la familia, dijo a Clarín: “Hubo incongruencias en los relatos sobre los motivos de la muerte. En la partida de defunción finalmente pusieron que fue por un shock séptico que devino en un paro cardiorespiratorio”.

Denuncia ante la Justicia y pedido de autopsia

El 12 de enero, la familia Olguín realizó una denuncia en la comisaría de Coronel Moldes por la atención médica que recibió la niña. “Los denunciamos por haberle causado la muerte a mi hija. Fue un abandono de persona total lo que hicieron, la atendieron realmente mal”, disparó Karen. “Yo lo que más quiero es que esto se aclare y que haya Justicia”, exigió.

El doctor Valverde, por su parte, agregó: “La nena sufrió un repentino desmejoramiento de salud que le ocasionó la muerte. Ella presentaba síntomas que nosotros consideramos que no fueron bien interpretados.Todo el tiempo manifestaba un dolor en el estómago y no se le realizó ningún estudio concreto. La denuncia está hecha porque en muy poco tiempo la nena empeoró y murió”.

El caso es investigado por el fiscalDaniel Miralles. Su primera actuación fue ordenar un allanamiento en el hospital de Coronel Moldes y el posterior secuestro de la historia clínica de Danae. Además, solicitó realizar una autopsia sobre el cuerpo de la niña que se llevará a cabo entre este viernes y el lunes en la ciudad de Córdoba. El miércoles pasado, el fiscal tomó declaración a la abuela de la nena, quien estuvo acompañándola en todo este proceso.

“La semana que viene se emitirá un informe para que, posteriormente, junto con todo el material de prueba, la historia clínica, el certificado de defunción y el resultado de la autopsia, un comité interdisciplinario perteneciente al Poder Judicial que es especialista en este tipo de temas, emita un dictamen”, explicó el abogado de la familia.

“Cuando los médicos hicieron algo concreto por la niña ya era tarde, ya había entrado en paro. Nosotros creemos que no recibió el tratamiento adecuado y esperamos que la Justicia esclarezca lo ocurrido”, cerró Valverde.

El dolor de una familia

La familia Olguín transita por días de inmenso dolor. El hermanito menor de Danae, de 5 años, pregunta cuándo vuelve la niña y no comprende del todo lo que está pasando. Karen, su madre, está embarazada de cuatro meses y con temor de sufrir complicaciones por todos los malos ratos sufridos en las últimas semanas, más su tránsito por el Covid-19 que no fue leve. Ya recuperada de la enfermedad, tiene todas sus energías puestas en su pedido de Justicia por la muerte de su hija.

(Clarín)


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