
Por Agustín Ruiz
El 12 de febrero será una fecha que no sólo recordará el hincha de Madryn, si no también quedará marcada para uno de sus delanteros. Rodrigo Castillo anotó el primer gol de Madryn en la categoría: ingresó cuando el reloj marcaban los 39 minutos del complemento, con el partido igualado y su equipo con un jugador menos por la expulsión de Mauro Peinipil. En el primer minuto de adición, el atacante quedó mano a mano frente al arquero y definió con tranquilidad para poner el 1-0 que le dio los primeros tres puntos al elenco conducido por Ricardo Pancaldo.
"Fue el premio del sacrificio que hizo el equipo, todo el primer tiempo y con uno menos en el segundo también. No paro de meter, de luchar, es el adn del equipo que me habían comentado cuando llegué que era sacrificio, humildad, compañerismo, se demostró y gracias a dios la última me quedo a mi y pude convertir" sostuvo el delantero de 22 años que llegó está temporada a Madryn desde la Reserva de Gimnasia de La Plata.
Acerca del momento en el que se fue mano a mano frente al arquero, Castillo aseguró: "Se me hizo eterno, desde que controle unos metros despues de mitad de cancha hasta que llegue al arquero se me vinieron a la cabeza muchas formas de definir, por suerte pude elegir la correcta".
En cuanto al desarrollo del partido, el "flaco" como fue apodado por sus compañeros señaló: "Agropecuario es un gran equipo, asentado en la categoría, creo que todos los partidos van a ser así, estamos en una categoría de mayor nivel y todos los partidos van a ser así, luchados, peleados y es importante arrancar ganando de local con toda la gente que vino a apoyar es un envión importante para lo que viene".
Dicen que los buenos momentos se festejan en familia, y que suerte la de Rodrigo. Su familia viajó 1500 km desde Santa Fe para presenciar el debut de Madryn y del jugador: "Se lo quiero dedicar a mi familia que hizo 1500 kilómetros para venir a verme en el debut, por suerte pude convertir así que va para ellos y para mis seres queridos que me miran desde el cielo también".

Por Agustín Ruiz
El 12 de febrero será una fecha que no sólo recordará el hincha de Madryn, si no también quedará marcada para uno de sus delanteros. Rodrigo Castillo anotó el primer gol de Madryn en la categoría: ingresó cuando el reloj marcaban los 39 minutos del complemento, con el partido igualado y su equipo con un jugador menos por la expulsión de Mauro Peinipil. En el primer minuto de adición, el atacante quedó mano a mano frente al arquero y definió con tranquilidad para poner el 1-0 que le dio los primeros tres puntos al elenco conducido por Ricardo Pancaldo.
"Fue el premio del sacrificio que hizo el equipo, todo el primer tiempo y con uno menos en el segundo también. No paro de meter, de luchar, es el adn del equipo que me habían comentado cuando llegué que era sacrificio, humildad, compañerismo, se demostró y gracias a dios la última me quedo a mi y pude convertir" sostuvo el delantero de 22 años que llegó está temporada a Madryn desde la Reserva de Gimnasia de La Plata.
Acerca del momento en el que se fue mano a mano frente al arquero, Castillo aseguró: "Se me hizo eterno, desde que controle unos metros despues de mitad de cancha hasta que llegue al arquero se me vinieron a la cabeza muchas formas de definir, por suerte pude elegir la correcta".
En cuanto al desarrollo del partido, el "flaco" como fue apodado por sus compañeros señaló: "Agropecuario es un gran equipo, asentado en la categoría, creo que todos los partidos van a ser así, estamos en una categoría de mayor nivel y todos los partidos van a ser así, luchados, peleados y es importante arrancar ganando de local con toda la gente que vino a apoyar es un envión importante para lo que viene".
Dicen que los buenos momentos se festejan en familia, y que suerte la de Rodrigo. Su familia viajó 1500 km desde Santa Fe para presenciar el debut de Madryn y del jugador: "Se lo quiero dedicar a mi familia que hizo 1500 kilómetros para venir a verme en el debut, por suerte pude convertir así que va para ellos y para mis seres queridos que me miran desde el cielo también".