Protagonismo de Balito en el triunfo de Buitrago

Sepúlveda arribó en el puesto 28 de la etapa 17, ganada por el ciclista colombiano. El capitalino se ubicó en la posición 83 de la general.

"Balito" tuvo una buena jornada donde pudo llegar dentro del "top 30".
25 MAY 2022 - 14:49

El ciclista chubutense Eduardo Sepúlveda (Drone Hopper-Androni Giocatoli) tuvo una gran actuación en la 17ma etapa del tradicional Giro de Italia, corrida sobre 168 kilómetros entre las localidades de Ponte di Legno y Lavarone, en la que fue 28vo.

El ganador del tramo de este miércoles fue el colombiano Santiago Buitrago (Bahrain), con un tiempo de 4.27.41. Sepúlveda llegó a una diferencia de 11.14.

El otro argentino que participa de esta 105ta edición de la carrera, Maximiliano Richeze (UAE Emirates), finalizó 147mo a 38.19.

El líder de la clasificación general sigue siendo el ecuatoriano Richard Carapaz (Ineos Grenadiers), con 73.19.40 acumulado. Sepúlveda saltó hasta la posición 83, a 3.15.02; y Richeze sigue lejos, en el 147mo lugar, a 5.13.35.

Detrás de Carapaz en la general se encolumnan el australiano Jai Hindley (Bora Hansgrohe) y el español Mikel Landa (Bahrain).

Mañana se desarrollará la 18va etapa, de 151 kilómetros, desde Borgo Valsugana (Trento) hasta Treviso.

La etapa fue de Buitrago

Santiago Buitrago (Bahrain-Victorious) festejó en el 17º parcial, una jornada montañosa de 168 kilómetros entre Ponte di Legno y Lavarone. El colombiano fue inteligente y con dramatismo potenciado por una caída sufrida previamente, celebró un triunfo merecido por su resiliencia.

A diferencia de otros días, el pelotón fue permisivo para la conformación de la fuga. En ella ingresaron Prodhomme, Van der Poel, Buitrago, Zana, Covili, Martin, Ravanelli, Camargo, Valter, Hirt, Fortunato, Taaramäe, Bouwman, Leemreize, Oomen, Pedrero, Vansevenant, Howson, Ciccone, Carthy, Covi, Arensman, Gall, Rosa y De la Cruz.

Su ventaja en principio no pasaba de los 3′, pero a medida que se acercaba la dureza, iban ampliando la renta que llegó a ser hasta de 7’10”. La tensión en vanguardia se iría sintiendo por los constantes cortes. El primero se produjo producto de una caída en el descenso del Giovo (3º) que involucró especialmente a Santiago Buitrago. Ahí quedaron por delante Martin, MVDP, Pedrero, Ciccone, Covi, los Jumbo o Fortunato.

No sería la movida más peligrosa, pues en la brevedad volverían a compactarse todos. Ahí hubo tregua durante un rato, hasta que a 65 km de la llegada, Van der Poel optó por partir en un repecho y llevarse a Martin, Gall y Covi y conformar un cuarteto que tomaba 1’10” sobre los perseguidores.

Afrontarían en cabeza el primero de dos ascensos de 1º categoría, Passo del Vetriolo, donde Hugh Carthy puso mano dura en ese colectivo secundario, arrancando por su cuenta en compañía de Bouwman, Leemreize, Buitrago, Hirt y Vansevenant, siendo el único que tiraba de ese sexteto y que recortaba la diferencia sobre los punteros. Gracias a la generosidad del británico, todos se fusionaron casi al coronar el puerto donde Bouwman pasó en cabeza para acumular más puntos en la disputa por la Maglia Azzurra.

Bajando, Leemreize y Van der Poel aprovecharon su pericia para separarse del grupo cabecero y tomar una ventaja significativa sobre el resto de aventureros, que una vez culminado el descenso, no veían la mejor cooperación ante la intención de unos de esperar relevos de Bouwman -que tenía un compañero por delante- o recargar toda la responsabilidad a Carthy.

En la base del puerto final, Monte Rovere, Mathieu descolgaba a su adversario y se encaminaba a realizar una exhibición nunca antes vista en él. Detrás ya sólo perseguían Carthy, Hirt y Buitrago, siendo el del EF el único que hacía un esfuerzo por acortar la ventaja del puntero neerlandés.

Cuando parecía que se consumaría el show de Van der Poel, se le acabó la gasolina en el tanque y flaqueó hasta el punto de ser atrapado y rebasado por Leemreize, quien ahora veía una enorme oportunidad de sellar su primer éxito en una grande. En persecución, Buitrago hacía el ataque en solitario para él achicar ese 1’10” de desventaja. Ni inglés ni checo eran capaces de seguirlo.

El esfuerzo del bogotano surtía efecto, pues al no haber gastado la gran cosa y al no estar tan afectado por la caída, iba acercándose peligrosamente a Gijs. A 8500 metros de la sentencia lograba su cometido y casi que de inmediato, volvía a acelerar para tratar de descolgar a quien podía ser más rápido en la llegada. Leemreize parecía aguantarle bien el cambio de ritmo, pero al insistir Santiago y mantener la velocidad, logró reventarlo a 100 metros de coronar.

Tenía una estable ventaja de 12″, pero esta vez, tuvo la capacidad de resistir con ese margen y luego ampliarlo en el descenso, para así volar hasta la meta donde festejó el más bonito de los triunfos de su corta carrera profesional. Además de ser el primer éxito colombiano en la prueba.

En cuanto a la lucha por la general, Bahrain-Victorious volvió a proponer una maniobra ofensiva para un ataque de Mikel Landa. Empezaron a tirar en Vetriolo y aunque en cierto momento desistieron, volvieron a tensar la cuerda en Rovere y ahí lograron por fin eliminar a Joao Almeida, quien en esta oportunidad no le bastó con su capacidad de sufrimiento, desplomándose y cediendo cualquier chance de podio.

Richie Porte, ayudó para terminar de seleccionar y una vez se quedó sin fuerzas, Landa hizo el respectivo intento, volviendo a tener a Carapaz y Hindley a rueda. El vasco hoy fue el más generoso y tuvo la intención de arriesgar para ver si podía vulnerar a sus dos máximos rivales, pero sus piernas no dieron para más, con todo y la invaluable ayuda de un impresionante Wout Poels.

Carapaz daba la imprensión de ir sufriendo, pues obligaba a Hindley a cerrar alguno que otro hueco que abría Mikel. El ‘aussie’ en cambio aparentaba volver a ser el más fuerte, pero la falta de decisión y valentía para salir de la duda sobre el alcance del ecuatoriano, lo hizo mantenerse a rueda y no probar nada. Está desaprovechando las oportunidades. Al final llegaron todos compactos, aunque con un pequeño corte que dio unos segundos más a Carapaz y Hindley sobre Landa.

Fuente: Ciclismo Internacional-Alejandro Maíz.

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"Balito" tuvo una buena jornada donde pudo llegar dentro del "top 30".
25 MAY 2022 - 14:49

El ciclista chubutense Eduardo Sepúlveda (Drone Hopper-Androni Giocatoli) tuvo una gran actuación en la 17ma etapa del tradicional Giro de Italia, corrida sobre 168 kilómetros entre las localidades de Ponte di Legno y Lavarone, en la que fue 28vo.

El ganador del tramo de este miércoles fue el colombiano Santiago Buitrago (Bahrain), con un tiempo de 4.27.41. Sepúlveda llegó a una diferencia de 11.14.

El otro argentino que participa de esta 105ta edición de la carrera, Maximiliano Richeze (UAE Emirates), finalizó 147mo a 38.19.

El líder de la clasificación general sigue siendo el ecuatoriano Richard Carapaz (Ineos Grenadiers), con 73.19.40 acumulado. Sepúlveda saltó hasta la posición 83, a 3.15.02; y Richeze sigue lejos, en el 147mo lugar, a 5.13.35.

Detrás de Carapaz en la general se encolumnan el australiano Jai Hindley (Bora Hansgrohe) y el español Mikel Landa (Bahrain).

Mañana se desarrollará la 18va etapa, de 151 kilómetros, desde Borgo Valsugana (Trento) hasta Treviso.

La etapa fue de Buitrago

Santiago Buitrago (Bahrain-Victorious) festejó en el 17º parcial, una jornada montañosa de 168 kilómetros entre Ponte di Legno y Lavarone. El colombiano fue inteligente y con dramatismo potenciado por una caída sufrida previamente, celebró un triunfo merecido por su resiliencia.

A diferencia de otros días, el pelotón fue permisivo para la conformación de la fuga. En ella ingresaron Prodhomme, Van der Poel, Buitrago, Zana, Covili, Martin, Ravanelli, Camargo, Valter, Hirt, Fortunato, Taaramäe, Bouwman, Leemreize, Oomen, Pedrero, Vansevenant, Howson, Ciccone, Carthy, Covi, Arensman, Gall, Rosa y De la Cruz.

Su ventaja en principio no pasaba de los 3′, pero a medida que se acercaba la dureza, iban ampliando la renta que llegó a ser hasta de 7’10”. La tensión en vanguardia se iría sintiendo por los constantes cortes. El primero se produjo producto de una caída en el descenso del Giovo (3º) que involucró especialmente a Santiago Buitrago. Ahí quedaron por delante Martin, MVDP, Pedrero, Ciccone, Covi, los Jumbo o Fortunato.

No sería la movida más peligrosa, pues en la brevedad volverían a compactarse todos. Ahí hubo tregua durante un rato, hasta que a 65 km de la llegada, Van der Poel optó por partir en un repecho y llevarse a Martin, Gall y Covi y conformar un cuarteto que tomaba 1’10” sobre los perseguidores.

Afrontarían en cabeza el primero de dos ascensos de 1º categoría, Passo del Vetriolo, donde Hugh Carthy puso mano dura en ese colectivo secundario, arrancando por su cuenta en compañía de Bouwman, Leemreize, Buitrago, Hirt y Vansevenant, siendo el único que tiraba de ese sexteto y que recortaba la diferencia sobre los punteros. Gracias a la generosidad del británico, todos se fusionaron casi al coronar el puerto donde Bouwman pasó en cabeza para acumular más puntos en la disputa por la Maglia Azzurra.

Bajando, Leemreize y Van der Poel aprovecharon su pericia para separarse del grupo cabecero y tomar una ventaja significativa sobre el resto de aventureros, que una vez culminado el descenso, no veían la mejor cooperación ante la intención de unos de esperar relevos de Bouwman -que tenía un compañero por delante- o recargar toda la responsabilidad a Carthy.

En la base del puerto final, Monte Rovere, Mathieu descolgaba a su adversario y se encaminaba a realizar una exhibición nunca antes vista en él. Detrás ya sólo perseguían Carthy, Hirt y Buitrago, siendo el del EF el único que hacía un esfuerzo por acortar la ventaja del puntero neerlandés.

Cuando parecía que se consumaría el show de Van der Poel, se le acabó la gasolina en el tanque y flaqueó hasta el punto de ser atrapado y rebasado por Leemreize, quien ahora veía una enorme oportunidad de sellar su primer éxito en una grande. En persecución, Buitrago hacía el ataque en solitario para él achicar ese 1’10” de desventaja. Ni inglés ni checo eran capaces de seguirlo.

El esfuerzo del bogotano surtía efecto, pues al no haber gastado la gran cosa y al no estar tan afectado por la caída, iba acercándose peligrosamente a Gijs. A 8500 metros de la sentencia lograba su cometido y casi que de inmediato, volvía a acelerar para tratar de descolgar a quien podía ser más rápido en la llegada. Leemreize parecía aguantarle bien el cambio de ritmo, pero al insistir Santiago y mantener la velocidad, logró reventarlo a 100 metros de coronar.

Tenía una estable ventaja de 12″, pero esta vez, tuvo la capacidad de resistir con ese margen y luego ampliarlo en el descenso, para así volar hasta la meta donde festejó el más bonito de los triunfos de su corta carrera profesional. Además de ser el primer éxito colombiano en la prueba.

En cuanto a la lucha por la general, Bahrain-Victorious volvió a proponer una maniobra ofensiva para un ataque de Mikel Landa. Empezaron a tirar en Vetriolo y aunque en cierto momento desistieron, volvieron a tensar la cuerda en Rovere y ahí lograron por fin eliminar a Joao Almeida, quien en esta oportunidad no le bastó con su capacidad de sufrimiento, desplomándose y cediendo cualquier chance de podio.

Richie Porte, ayudó para terminar de seleccionar y una vez se quedó sin fuerzas, Landa hizo el respectivo intento, volviendo a tener a Carapaz y Hindley a rueda. El vasco hoy fue el más generoso y tuvo la intención de arriesgar para ver si podía vulnerar a sus dos máximos rivales, pero sus piernas no dieron para más, con todo y la invaluable ayuda de un impresionante Wout Poels.

Carapaz daba la imprensión de ir sufriendo, pues obligaba a Hindley a cerrar alguno que otro hueco que abría Mikel. El ‘aussie’ en cambio aparentaba volver a ser el más fuerte, pero la falta de decisión y valentía para salir de la duda sobre el alcance del ecuatoriano, lo hizo mantenerse a rueda y no probar nada. Está desaprovechando las oportunidades. Al final llegaron todos compactos, aunque con un pequeño corte que dio unos segundos más a Carapaz y Hindley sobre Landa.

Fuente: Ciclismo Internacional-Alejandro Maíz.


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