Ayer se llevó adelante una audiencia en Trelew donde la procuradora de Fiscalía, Julieta Gamarra, amplió la imputación respecto a un hecho ocurrido en el cementerio local, cuando se produjo el robo de placas pertenecientes a tumbas del lugar.
De acuerdo a lo relatado por la procuradora fiscal, el 30 de marzo cerca de las 14,30 los imputados Daniela Calcavechia y Rodrigo Quiñones se acercaron al cementerio municipal y ejerciendo fuerza sustrajeron placas de bronce, cobre y aluminio de tumbas y nichos, introduciendo los elementos en dos mochilas.
Esto fue observado por un empleado del lugar que los ve salir rápidamente, y ante el apuro por escapar arrojan una de las mochilas.
Posteriormente se acercan a una parada de taxi, abordando un vehículo que los lleva hasta Eva Perón y Gallina, donde existe una chatarrería propiedad de Miguel Ángel Otero, a quien le vendieron cinco placas metálicas rectangulares de defunción por la suma de 6.500 pesos.
En esas circunstancias son aprehendidos por la Brigada de Investigaciones que se mantenía al tanto de la situación informados por el Centro de Monitoreo, procediendo al recupero de las placas que son entregadas voluntariamente por el propio Otero, que manifiesta no querer tener problemas. Tanto Calcavechia como Quiñones tienen causa abierta por el delito de robo.
Al día siguiente se realizó un allanamiento y se procedió al secuestro de 33 placas fúnebres más que se encontraban en el domicilio de Otero, nominadas conteniendo datos personales de cada persona fallecida e incluso fotografías.
La calificación legal provisoria es por el delito de encubrimiento agravado por haber actuado con ánimo de lucro, señaló un parte fiscal.#

Ayer se llevó adelante una audiencia en Trelew donde la procuradora de Fiscalía, Julieta Gamarra, amplió la imputación respecto a un hecho ocurrido en el cementerio local, cuando se produjo el robo de placas pertenecientes a tumbas del lugar.
De acuerdo a lo relatado por la procuradora fiscal, el 30 de marzo cerca de las 14,30 los imputados Daniela Calcavechia y Rodrigo Quiñones se acercaron al cementerio municipal y ejerciendo fuerza sustrajeron placas de bronce, cobre y aluminio de tumbas y nichos, introduciendo los elementos en dos mochilas.
Esto fue observado por un empleado del lugar que los ve salir rápidamente, y ante el apuro por escapar arrojan una de las mochilas.
Posteriormente se acercan a una parada de taxi, abordando un vehículo que los lleva hasta Eva Perón y Gallina, donde existe una chatarrería propiedad de Miguel Ángel Otero, a quien le vendieron cinco placas metálicas rectangulares de defunción por la suma de 6.500 pesos.
En esas circunstancias son aprehendidos por la Brigada de Investigaciones que se mantenía al tanto de la situación informados por el Centro de Monitoreo, procediendo al recupero de las placas que son entregadas voluntariamente por el propio Otero, que manifiesta no querer tener problemas. Tanto Calcavechia como Quiñones tienen causa abierta por el delito de robo.
Al día siguiente se realizó un allanamiento y se procedió al secuestro de 33 placas fúnebres más que se encontraban en el domicilio de Otero, nominadas conteniendo datos personales de cada persona fallecida e incluso fotografías.
La calificación legal provisoria es por el delito de encubrimiento agravado por haber actuado con ánimo de lucro, señaló un parte fiscal.#