Una chica de Trelew contó que iba caminando por la calle, a la altura de la Escuela N° 793, cerca de la feria del barrio Moreira, cuando apareció alguien en un auto gris con vidrios polarizados y la invitó a que se suba, pero ella alcanzó a escapar y fue auxiliada por un vecino.
Al parecer, el caso sucedió el lunes a la noche y no sería el primero. Según la joven, que dio a conocer lo sucedido en sus redes sociales, había otras dos chicas que también fueron blanco de una persecución y lograron refugiarse en su casa.
La denunciante expuso que el auto del sospechoso es gris, tiene el techo de otro color y los vidrios polarizados con una bolsa blanca. No alcanzó a distinguir la patente en medio de la desesperación. Tampoco ni ningún detalle sobre la identidad del supuesto secuestrador.

"Nos asustamos, se acercó, nos invitó a que entráramos y empezamos a tirarles piedras", describió la chica, cuya identidad se preserva, el momento preciso en que el hombre del auto gris se acercó sigilosamente con aparentes intenciones de llevarlas.
"No se lo deseo a nadie y si pasa no dudes en pedir ayuda y gritar lo más que se puede. Les agradezco mucho a esas personas que me ayudaron y no me dejaron sola", expuso la chica tras haber vivido semejante momento de desesperación.
Hasta el momento, no se conoce ninguna denuncia formal sobre este tipo de casos, si bien la víctima asegura que ya van varias veces que esto sucede.

Una chica de Trelew contó que iba caminando por la calle, a la altura de la Escuela N° 793, cerca de la feria del barrio Moreira, cuando apareció alguien en un auto gris con vidrios polarizados y la invitó a que se suba, pero ella alcanzó a escapar y fue auxiliada por un vecino.
Al parecer, el caso sucedió el lunes a la noche y no sería el primero. Según la joven, que dio a conocer lo sucedido en sus redes sociales, había otras dos chicas que también fueron blanco de una persecución y lograron refugiarse en su casa.
La denunciante expuso que el auto del sospechoso es gris, tiene el techo de otro color y los vidrios polarizados con una bolsa blanca. No alcanzó a distinguir la patente en medio de la desesperación. Tampoco ni ningún detalle sobre la identidad del supuesto secuestrador.

"Nos asustamos, se acercó, nos invitó a que entráramos y empezamos a tirarles piedras", describió la chica, cuya identidad se preserva, el momento preciso en que el hombre del auto gris se acercó sigilosamente con aparentes intenciones de llevarlas.
"No se lo deseo a nadie y si pasa no dudes en pedir ayuda y gritar lo más que se puede. Les agradezco mucho a esas personas que me ayudaron y no me dejaron sola", expuso la chica tras haber vivido semejante momento de desesperación.
Hasta el momento, no se conoce ninguna denuncia formal sobre este tipo de casos, si bien la víctima asegura que ya van varias veces que esto sucede.