El dicho dice que sobre gustos no hay nada escrito, pero algunos gustos gastronómicos son verdaderamente insólitos y bizarros.



En algunos restaurantes de Ciudad de Buenos Aires, se ofrecen “choripanes en copa”, “lomo con papas en una pala”, “empanadas colgadas en broches de ropa” o su versión dentro de un frasco o una “milanesa sobre piedra”, se encuentran entre las presentaciones culinarias locas o hasta asquerosas si se quiere.



Pero eso no sería lo increíble del caso, sino que alguien esté dispuesto a pagar 9.000 o 20.000 pesos por ellos. Pero como dijimos, sobre gustos no hay nada escrito y el que tiene plata, hace lo que quiere.





El dicho dice que sobre gustos no hay nada escrito, pero algunos gustos gastronómicos son verdaderamente insólitos y bizarros.



En algunos restaurantes de Ciudad de Buenos Aires, se ofrecen “choripanes en copa”, “lomo con papas en una pala”, “empanadas colgadas en broches de ropa” o su versión dentro de un frasco o una “milanesa sobre piedra”, se encuentran entre las presentaciones culinarias locas o hasta asquerosas si se quiere.



Pero eso no sería lo increíble del caso, sino que alguien esté dispuesto a pagar 9.000 o 20.000 pesos por ellos. Pero como dijimos, sobre gustos no hay nada escrito y el que tiene plata, hace lo que quiere.



