Una mujer de Rawson acusada de haber asesinado a su pareja, seguirá con arresto domiciliario y con uso de una tobillera electrónica, hasta tanto se haga el juicio.
Se trata de María Aburto imputada de haber asesinado a puñaladas a Luis Vargas en un hecho ocurrido en el barrio Gregorio Mayo de la capital provincial.
La procuradora fiscal Janet Davies pidió ante la jueza de garantías, Karina Breckle, que continúe con esas medidas coercitivas hasta la realización de la audiencia preliminar. De ser hallada culpable podría recibir una pena superior a los ocho años de prisión.
En la audiencia realizada este viernes, se la autorizó al uso de su teléfono celular para la compra y venta de ropa para su sostenimiento económico.
Sin embargo, podría volver a prisión si mantiene contactos con testigos del caso o familiares de la víctima. No podrá consumir bebidas alcohólicas ni drogas y no podrá mantener ningún tipo de contacto con la familia de la víctima del hecho.
La imputada recibe tratamiento médico en el Hospital de Rawson y, a raíz de un incidente que tuvo con otra mujer en ese nosocomio, Breckle dispuso medidas para que esa situación no vuelva a suceder.
Aburto está imputada del delito de “homicidio simple”, que prevé penas que van desde los 8 hasta los 25 años de prisión.

Una mujer de Rawson acusada de haber asesinado a su pareja, seguirá con arresto domiciliario y con uso de una tobillera electrónica, hasta tanto se haga el juicio.
Se trata de María Aburto imputada de haber asesinado a puñaladas a Luis Vargas en un hecho ocurrido en el barrio Gregorio Mayo de la capital provincial.
La procuradora fiscal Janet Davies pidió ante la jueza de garantías, Karina Breckle, que continúe con esas medidas coercitivas hasta la realización de la audiencia preliminar. De ser hallada culpable podría recibir una pena superior a los ocho años de prisión.
En la audiencia realizada este viernes, se la autorizó al uso de su teléfono celular para la compra y venta de ropa para su sostenimiento económico.
Sin embargo, podría volver a prisión si mantiene contactos con testigos del caso o familiares de la víctima. No podrá consumir bebidas alcohólicas ni drogas y no podrá mantener ningún tipo de contacto con la familia de la víctima del hecho.
La imputada recibe tratamiento médico en el Hospital de Rawson y, a raíz de un incidente que tuvo con otra mujer en ese nosocomio, Breckle dispuso medidas para que esa situación no vuelva a suceder.
Aburto está imputada del delito de “homicidio simple”, que prevé penas que van desde los 8 hasta los 25 años de prisión.