Los seres humanos no somos los únicos que necesitamos lavarnos los dientes periódicamente. Nuestras mascotas también sufren una amplia gama de problemas bucodentales. Y es nuestra responsabilidad prevenirlos.
Uno de los cuidados más importantes para la preservación de la dentadura, tanto en personas como en perros, es la eliminación de la placa bacteriana y la prevención de la aparición de sarro.
El tártaro, cálculo dental o sarro, es el resultado de la calcificación de la placa bacteriana; que es una sustancia que se compone de restos de comida, saliva y diferentes microorganismos que se alimentan de todo lo anterior. Normalmente se acumula en las zonas más próximas a los conductos salivales. Y es especialmente visible en el arco inferior y, dentro del superior, detrás de los dientes delanteros y en la zona de los carrillos.
La placa bacteriana no es fácil de detectar porque es de un color blanquecino/amarillento similar al de los dientes. Sin embargo, a medida que se va solidificando y convirtiéndose en sarro, esta adquiere un color más amarillento/marrón, consecuencia de las sales minerales de fósforo y calcio que se depositan sobre ella.
Cuando el sarro queda atrapado en la base del diente, provoca la gingivitis. Esta enfermedad periodontal hará que las encías se inflamen, se tornen rojas, se hinchen y empiecen a sangrar fácilmente.

Por eso es tan importante retirar la placa antes de que se convierta en sarro. Si no evitamos la aparición del sarro y permitimos que se forme un depósito, se hará mucho más difícil de retirar, porque no es que no es posible eliminarlos con un simple cepillado. Es necesario que un veterinario haga una limpieza dental, que es un procedimiento mucho más complejo y costoso.
Cómo cuidar su dentadura
La forma más eficaz de prevenir la acumulación de placa bacteriana y la aparición de sarro en los dientes de nuestro perro es mediante el cepillado diario.
En el mercado existen una gran variedad de productos especializados que pueden facilitarnos esta tarea. No obstante, es importante mencionar que no siempre resulta sencillo conseguir que nuestra mascota se habitúe a este proceso. Por ello, si es posible, lo mejor es comenzar a introducir esta práctica desde que el animal es aún un cachorro.

Además del cepillado y los snacks, otro aspecto fundamental que debemos tener en cuenta para cuidar la dentadura de nuestro perro es su alimentación. En este sentido, la comida seca es la opción más recomendable (en lo que a los dientes se refiere), ya que el rozamiento que genera al masticarla ayuda a limpiar los dientes y a retirar la placa.

Los seres humanos no somos los únicos que necesitamos lavarnos los dientes periódicamente. Nuestras mascotas también sufren una amplia gama de problemas bucodentales. Y es nuestra responsabilidad prevenirlos.
Uno de los cuidados más importantes para la preservación de la dentadura, tanto en personas como en perros, es la eliminación de la placa bacteriana y la prevención de la aparición de sarro.
El tártaro, cálculo dental o sarro, es el resultado de la calcificación de la placa bacteriana; que es una sustancia que se compone de restos de comida, saliva y diferentes microorganismos que se alimentan de todo lo anterior. Normalmente se acumula en las zonas más próximas a los conductos salivales. Y es especialmente visible en el arco inferior y, dentro del superior, detrás de los dientes delanteros y en la zona de los carrillos.
La placa bacteriana no es fácil de detectar porque es de un color blanquecino/amarillento similar al de los dientes. Sin embargo, a medida que se va solidificando y convirtiéndose en sarro, esta adquiere un color más amarillento/marrón, consecuencia de las sales minerales de fósforo y calcio que se depositan sobre ella.
Cuando el sarro queda atrapado en la base del diente, provoca la gingivitis. Esta enfermedad periodontal hará que las encías se inflamen, se tornen rojas, se hinchen y empiecen a sangrar fácilmente.

Por eso es tan importante retirar la placa antes de que se convierta en sarro. Si no evitamos la aparición del sarro y permitimos que se forme un depósito, se hará mucho más difícil de retirar, porque no es que no es posible eliminarlos con un simple cepillado. Es necesario que un veterinario haga una limpieza dental, que es un procedimiento mucho más complejo y costoso.
Cómo cuidar su dentadura
La forma más eficaz de prevenir la acumulación de placa bacteriana y la aparición de sarro en los dientes de nuestro perro es mediante el cepillado diario.
En el mercado existen una gran variedad de productos especializados que pueden facilitarnos esta tarea. No obstante, es importante mencionar que no siempre resulta sencillo conseguir que nuestra mascota se habitúe a este proceso. Por ello, si es posible, lo mejor es comenzar a introducir esta práctica desde que el animal es aún un cachorro.

Además del cepillado y los snacks, otro aspecto fundamental que debemos tener en cuenta para cuidar la dentadura de nuestro perro es su alimentación. En este sentido, la comida seca es la opción más recomendable (en lo que a los dientes se refiere), ya que el rozamiento que genera al masticarla ayuda a limpiar los dientes y a retirar la placa.