LA NOTA COMPLETA ACÁ.
“El primer entrenamiento fue enfrente de lo que es el LU20, luego le pidieron prestado al doctor Viglione el terreno donde está el shopping ahora. Ahí se hizo la cancha con mucho sacrificio, como todo, y empezamos a jugar. Esto duró hasta el ’69, en el final de la temporada nos juntamos con Víctor Brullo, Oscar “Indio” Velázquez y Juan Carlos Bau. Decidimos dividirnos y jugar entre nosotros porque era costoso viajar, era terrible”, contó el conocido “Mongo” en su visita a Cadena Tiempo.
“Pedimos una reunión, nos cedieron la sede del Trelew Tennis Club y ahí empezó la movida de la fundación de los clubes”, memoró.
“Ya existían Club Banco, con jugadores del Banco Provincia, Draig Goch que jugaba con la celeste y blanca a cuadros y con la Personería Jurídica de Argentinos del Sur, Tehuelches y Comandante Luis Piedrabuena de la Base Aeronaval”, aclaró.
“Ese día nos tomamos un café en la Confitería Apolo 11, en 25 de Mayo y Rivadavia, y empezamos la formación de los clubes, solamente de rugby”, remarcó.
“Comodoro y Esquel con la Unión del Oeste ya tenían rugby, en el Valle fuimos los últimos, pero tuvimos una máquina como Papuchi Ragonessi, que había jugado en Banco Nación, lo mismo que Víctor Brullo, Evaristo Rodríguez, Valentín Granja de Banco Hipotario, Mut Holan del Lloyd Bank, que tenían contactos en Buenos Aires”, ponderó.
“Los que se fundaron fueron Trelew, Patoruzú, Bigornia y Madryn, después vino el equipo de Energía Atómica, Uranium, que tenía la cancha que todavía está hoy sobre Ruta 7. Esa cancha se debió haber donado a la Unión del Valle, pero no se como fue la mano, pero terminó quedando para Patoruzú”, expuso.
“Como varios de los jugadores de Trelew trabajábamos en Rawson y pudimos sacar la Personería Jurídica, la resolución salió el 15 de mayo de 1970 con un grupo de gente que tampoco se crean que eran muchos: Papucho Ragonesi, Rolo Correa, René Lavigne que ahora vive en Francia, hicimos el club con un sacrificio impresionante”, valoró.
“Uno de los fundadores es el Negro Morejón, que todavía vive, se juntó con Pichín Margara, el doctor Margara, teníamos que comprar un terreno y Juan Carlos Bau era el motor de todo eso y lo pinchaba a Morejón, por Bau se adquirió el actual complejo”, destacó.
En medio de la charla histórica de “Mongo” se sumó en contacto telefónico Pablo Stagnitta, presidente de la institución que señaló que, dados los tiempos actuales, se organizó una chocolateada con una torta para este miércoles por la tarde.
“Tratamos de ambas disciplinas, el rugby y hockey crezcan a la par, es constancia, trabajo y compromiso. Podemos tener muchas instalaciones, pero si no tenemos jugadores ni jugadoras el club no tendría vida”, resumió.
Mongolini retomó la charla para recordar que la camiseta original de Trelew RC llevaba los colores de Francia, en honor al denominado “rugby champagne” y con el juego de los tres cuartos como aspecto distintivo.
Pero una compra de camiseta en Buenos Aires, el dinero no fue suficiente y los dirigentes del Club San Fernando obsequiaron un juego de 50 camisetas. En honor a ese gesto los dirigentes de aquel entonces decidieron agregar el verde a los colores primarios.
Respecto del logo, “Mongo” aseguró que el primer animal de la camiseta era una lechuza por un ejemplar que siempre estaba posado en uno de los pilares de luz, pero tras un clásico con Patoruzú, un relator radial (Hugo Edgar Gómez) destacó que los Indios no habían podido con las Cebras (por la camiseta rayada) y de ahí se decidió el cambio de animal y la instauración del sinónimo histórico.
Mongolini habló de Tehuelches, la selección de la Unión del Valle, y recordó que gracias a la investigación del historiador Virgilio Zampini, se pudo determinar el blanco tiza y el negro como los principales colores de los estandartes del pueblo originario, que fueron adoptados para la camiseta del seleccionado.
Precisamente en una segunda parte Mongolini criticó que “hay que respetar a rajatabla los estandartes, más allá del paso del tiempo. Trelew ha cambiado el logo del escudo institucional y eso no puede suceder”.

LA NOTA COMPLETA ACÁ.
“El primer entrenamiento fue enfrente de lo que es el LU20, luego le pidieron prestado al doctor Viglione el terreno donde está el shopping ahora. Ahí se hizo la cancha con mucho sacrificio, como todo, y empezamos a jugar. Esto duró hasta el ’69, en el final de la temporada nos juntamos con Víctor Brullo, Oscar “Indio” Velázquez y Juan Carlos Bau. Decidimos dividirnos y jugar entre nosotros porque era costoso viajar, era terrible”, contó el conocido “Mongo” en su visita a Cadena Tiempo.
“Pedimos una reunión, nos cedieron la sede del Trelew Tennis Club y ahí empezó la movida de la fundación de los clubes”, memoró.
“Ya existían Club Banco, con jugadores del Banco Provincia, Draig Goch que jugaba con la celeste y blanca a cuadros y con la Personería Jurídica de Argentinos del Sur, Tehuelches y Comandante Luis Piedrabuena de la Base Aeronaval”, aclaró.
“Ese día nos tomamos un café en la Confitería Apolo 11, en 25 de Mayo y Rivadavia, y empezamos la formación de los clubes, solamente de rugby”, remarcó.
“Comodoro y Esquel con la Unión del Oeste ya tenían rugby, en el Valle fuimos los últimos, pero tuvimos una máquina como Papuchi Ragonessi, que había jugado en Banco Nación, lo mismo que Víctor Brullo, Evaristo Rodríguez, Valentín Granja de Banco Hipotario, Mut Holan del Lloyd Bank, que tenían contactos en Buenos Aires”, ponderó.
“Los que se fundaron fueron Trelew, Patoruzú, Bigornia y Madryn, después vino el equipo de Energía Atómica, Uranium, que tenía la cancha que todavía está hoy sobre Ruta 7. Esa cancha se debió haber donado a la Unión del Valle, pero no se como fue la mano, pero terminó quedando para Patoruzú”, expuso.
“Como varios de los jugadores de Trelew trabajábamos en Rawson y pudimos sacar la Personería Jurídica, la resolución salió el 15 de mayo de 1970 con un grupo de gente que tampoco se crean que eran muchos: Papucho Ragonesi, Rolo Correa, René Lavigne que ahora vive en Francia, hicimos el club con un sacrificio impresionante”, valoró.
“Uno de los fundadores es el Negro Morejón, que todavía vive, se juntó con Pichín Margara, el doctor Margara, teníamos que comprar un terreno y Juan Carlos Bau era el motor de todo eso y lo pinchaba a Morejón, por Bau se adquirió el actual complejo”, destacó.
En medio de la charla histórica de “Mongo” se sumó en contacto telefónico Pablo Stagnitta, presidente de la institución que señaló que, dados los tiempos actuales, se organizó una chocolateada con una torta para este miércoles por la tarde.
“Tratamos de ambas disciplinas, el rugby y hockey crezcan a la par, es constancia, trabajo y compromiso. Podemos tener muchas instalaciones, pero si no tenemos jugadores ni jugadoras el club no tendría vida”, resumió.
Mongolini retomó la charla para recordar que la camiseta original de Trelew RC llevaba los colores de Francia, en honor al denominado “rugby champagne” y con el juego de los tres cuartos como aspecto distintivo.
Pero una compra de camiseta en Buenos Aires, el dinero no fue suficiente y los dirigentes del Club San Fernando obsequiaron un juego de 50 camisetas. En honor a ese gesto los dirigentes de aquel entonces decidieron agregar el verde a los colores primarios.
Respecto del logo, “Mongo” aseguró que el primer animal de la camiseta era una lechuza por un ejemplar que siempre estaba posado en uno de los pilares de luz, pero tras un clásico con Patoruzú, un relator radial (Hugo Edgar Gómez) destacó que los Indios no habían podido con las Cebras (por la camiseta rayada) y de ahí se decidió el cambio de animal y la instauración del sinónimo histórico.
Mongolini habló de Tehuelches, la selección de la Unión del Valle, y recordó que gracias a la investigación del historiador Virgilio Zampini, se pudo determinar el blanco tiza y el negro como los principales colores de los estandartes del pueblo originario, que fueron adoptados para la camiseta del seleccionado.
Precisamente en una segunda parte Mongolini criticó que “hay que respetar a rajatabla los estandartes, más allá del paso del tiempo. Trelew ha cambiado el logo del escudo institucional y eso no puede suceder”.