Atacaron con un destornillador a una empleada del Hospital

La víctima contó a Jornada cómo la atacaron dos mujeres que hace cuatro años que vienen amenazándola. Pidió una perimetral en la Comisaría de la Mujer pero se la negaron. Ahora tendrá que esperar a que avance la denuncia que interpuso en la Comisaría Primera. Tiene miedo de que vuelvan a buscarla a su lugar de trabajo

10 JUL 2024 - 17:29 | Actualizado 11 JUL 2024 - 8:49

Una empleada del Hospital de Trelew fue atacada este miércoles a la mañana por una madre y su hija de unos 18 años. El episodio no fue fortuito, sino que viene de arrastre de hace cuatro años.

La víctima nunca pensó que las cosas fueran a llegar tan lejos hasta el punto de que pudieron haberla herido de gravedad.

Madre e hija, relató la víctima a Jornada, fueron directo a lastimarla con un destornillador cuando ella estaba bajando las escaleras de la dirección, una de ellas la agarró de los pelos, forcejearon y afortunadamente no llegaron a clavárselo.

La empleada, cuya identidad solicitó que sea reservada, alcanzó a resguardarse en el descanso de la escalera, contra una pared, y gritó llamando a los compañeros para que la ayudaran. En cuestión de segundos llegó un policía que controló a ambas atacantes y les pidió que se vayan.

Antes de marcharse, madre e hija le dijeron que la iban a esperar afuera. “Te vamos a agarrar”, la amenazaron.

El conflicto se originó en 2020 a raíz de una grave denuncia que presentó esta mujer contra personas de su entorno, que juraron venganza. Desde hace cuatro años, la empleada del hospital, viene soportando el asedio constante de la atacante y su entorno.

No es la primera vez que la mujer y su hija aparecen en el hospital cuando ella está trabajando, y le dicen de todo por lo bajo. La víctima se hace la distraída, aprendió a convivir con la situación incómoda y sigue trabajando como si no pasara nada.

Este miércoles, las cosas fueron demasiado lejos. Ahora, la mujer tiene miedo de lo que le puedan llegar a hacer si regresan. En diálogo con este medio por teléfono, tenía la voz quebrada, casi al borde del llanto.

La angustia, contó la víctima, deviene de la incertidumbre que viene atravesando porque ni la Justicia ni la Policía ni las autoridades del Hospital, le dan garantías de que estas personas no van a volver a hacerle cualquier cosa.

Hace cuatro años que radicó una grave denuncia, con un familiar mediante, en la Comisaría de la Mujer. Ella había solicitado una perimetral contra la madre que la atacó este miércoles, pero le respondieron que no podían tramitarla en esa comisaría.

Este miércoles después del ataque, la víctima, angustiada, hizo la denuncia en la Comisaría Primera y la amplió por la tarde. Según ella, encuadraron el caso apenas como una “pelea de mujeres”, donde ella solo sufrió “raspones”, cuando en verdad quisieron clavarle un destornillador.

La mujer tendrá que esperar una semana hasta que la denuncia avance en la Justicia para que un juez dicte la perimetral que solicitó contra las atacantes.

Este jueves regresará al Hospital y procurará no cruzarse con sus agresoras como lo viene haciendo en estos últimos años. La empleada sube y baja escaleras, lleva y trae papeles como si la madre y la hija no estuvieran ahí.

Si hay testigos a su alrededor, le dicen barbaridades, ella hace como que no escucha y sigue trabajando. El caso es que, desde este miércoles, sabe que ambas son capaces de acorralarlaen las escaleras y lastimarla.

La violencia sigue escalando en la medida en que la Justicia y la Policía no hacen nada.

“¿Quién me asegura que ellas no van a estar ahí?”, preguntamientras espera que alguien actúe antes de que sea tarde.

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10 JUL 2024 - 17:29

Una empleada del Hospital de Trelew fue atacada este miércoles a la mañana por una madre y su hija de unos 18 años. El episodio no fue fortuito, sino que viene de arrastre de hace cuatro años.

La víctima nunca pensó que las cosas fueran a llegar tan lejos hasta el punto de que pudieron haberla herido de gravedad.

Madre e hija, relató la víctima a Jornada, fueron directo a lastimarla con un destornillador cuando ella estaba bajando las escaleras de la dirección, una de ellas la agarró de los pelos, forcejearon y afortunadamente no llegaron a clavárselo.

La empleada, cuya identidad solicitó que sea reservada, alcanzó a resguardarse en el descanso de la escalera, contra una pared, y gritó llamando a los compañeros para que la ayudaran. En cuestión de segundos llegó un policía que controló a ambas atacantes y les pidió que se vayan.

Antes de marcharse, madre e hija le dijeron que la iban a esperar afuera. “Te vamos a agarrar”, la amenazaron.

El conflicto se originó en 2020 a raíz de una grave denuncia que presentó esta mujer contra personas de su entorno, que juraron venganza. Desde hace cuatro años, la empleada del hospital, viene soportando el asedio constante de la atacante y su entorno.

No es la primera vez que la mujer y su hija aparecen en el hospital cuando ella está trabajando, y le dicen de todo por lo bajo. La víctima se hace la distraída, aprendió a convivir con la situación incómoda y sigue trabajando como si no pasara nada.

Este miércoles, las cosas fueron demasiado lejos. Ahora, la mujer tiene miedo de lo que le puedan llegar a hacer si regresan. En diálogo con este medio por teléfono, tenía la voz quebrada, casi al borde del llanto.

La angustia, contó la víctima, deviene de la incertidumbre que viene atravesando porque ni la Justicia ni la Policía ni las autoridades del Hospital, le dan garantías de que estas personas no van a volver a hacerle cualquier cosa.

Hace cuatro años que radicó una grave denuncia, con un familiar mediante, en la Comisaría de la Mujer. Ella había solicitado una perimetral contra la madre que la atacó este miércoles, pero le respondieron que no podían tramitarla en esa comisaría.

Este miércoles después del ataque, la víctima, angustiada, hizo la denuncia en la Comisaría Primera y la amplió por la tarde. Según ella, encuadraron el caso apenas como una “pelea de mujeres”, donde ella solo sufrió “raspones”, cuando en verdad quisieron clavarle un destornillador.

La mujer tendrá que esperar una semana hasta que la denuncia avance en la Justicia para que un juez dicte la perimetral que solicitó contra las atacantes.

Este jueves regresará al Hospital y procurará no cruzarse con sus agresoras como lo viene haciendo en estos últimos años. La empleada sube y baja escaleras, lleva y trae papeles como si la madre y la hija no estuvieran ahí.

Si hay testigos a su alrededor, le dicen barbaridades, ella hace como que no escucha y sigue trabajando. El caso es que, desde este miércoles, sabe que ambas son capaces de acorralarlaen las escaleras y lastimarla.

La violencia sigue escalando en la medida en que la Justicia y la Policía no hacen nada.

“¿Quién me asegura que ellas no van a estar ahí?”, preguntamientras espera que alguien actúe antes de que sea tarde.