Según expresó la central obrera en un comunicado, ese acto "pisotea la dignidad, la memoria y la gloriosa historia" del movimiento obreroargentino.
"Los trabajadores y el movimiento obrero organizado fueron las principales víctimas del terrorismo de Estado durante la dictadura genocida", recordó la CGT.
"Esa lucha épica y de los centenares de miles de víctimas (entre desaparecidos, secuestrados, perseguidos, despedidos y encarcelados) se siente bastardeada por la actitud de estos ´legisladores´ que pisotean la dignidad, la memoria y la gloriosa historia del movimiento obrero organizado argentino", sentenció la organización.
Para la CGT, ese gesto"significa un avance negacionista que pretende avanzar en un proceso de impunidad" y también "incluye un claro ataque a las políticas de Memoria, Verdad y Justicia que el pueblo argentino construyó a lo largo de estos 40 años de democracia".
La declaración está firmada por los titulares de laSecretaría de Derechos Humanos de la CGT, Maia Valcovinsky y Julio Piumato, ambos del sindicato de empleados judiciales UEJN.
La visita a los militares presos estuvo organizada por el diputado nacional Beltrán Benedit, quien reclutó a Guillermo Montenegro, Lourdes Arrieta, María Fernanda Araujo, Alida Ferreyra y Rocío Bonacci.
El polémico encuentro con genocidas por parte de este grupo de libertarios generó un fuerte revuelo interno en el bloque oficialista, donde la mayoría expresó su incomodidad.

Según expresó la central obrera en un comunicado, ese acto "pisotea la dignidad, la memoria y la gloriosa historia" del movimiento obreroargentino.
"Los trabajadores y el movimiento obrero organizado fueron las principales víctimas del terrorismo de Estado durante la dictadura genocida", recordó la CGT.
"Esa lucha épica y de los centenares de miles de víctimas (entre desaparecidos, secuestrados, perseguidos, despedidos y encarcelados) se siente bastardeada por la actitud de estos ´legisladores´ que pisotean la dignidad, la memoria y la gloriosa historia del movimiento obrero organizado argentino", sentenció la organización.
Para la CGT, ese gesto"significa un avance negacionista que pretende avanzar en un proceso de impunidad" y también "incluye un claro ataque a las políticas de Memoria, Verdad y Justicia que el pueblo argentino construyó a lo largo de estos 40 años de democracia".
La declaración está firmada por los titulares de laSecretaría de Derechos Humanos de la CGT, Maia Valcovinsky y Julio Piumato, ambos del sindicato de empleados judiciales UEJN.
La visita a los militares presos estuvo organizada por el diputado nacional Beltrán Benedit, quien reclutó a Guillermo Montenegro, Lourdes Arrieta, María Fernanda Araujo, Alida Ferreyra y Rocío Bonacci.
El polémico encuentro con genocidas por parte de este grupo de libertarios generó un fuerte revuelo interno en el bloque oficialista, donde la mayoría expresó su incomodidad.