Por Pedro Méndez
pedromendez@grupojornada.com
Natanael Alberione (35 años) es el protagonista de una historia de fe cristiana, nacida en la Patagonia y cuyo linaje que tiene una tradición de 2024 años. Hablamos de linaje, y no en vano ya que los Alberione son italianos piamonteses. Todos los Alberione son parientes por línea de sangre. Y Natanael está en esa línea de sangre con el Beato Santiago Alberione, fundador de la Familia Paulina y de la Sociedad Bíblica Católica Internacional.
La Fe, en la Patagonia profunda
“Mi primera experiencia como Diácono fue en Santa Teresita de la localidad de Sarmiento. Fue una experiencia increíble. Como ser humano, como cura y como persona. Fue la restauración total. Fue volver a la vida”. Así recuerda el Padre Natanael Alberione, su paso por la comunidad cristiana de Sarmiento, que incluye las localidades de Buen Pasto y de Facundo, luego se superar el COVID 19 que casi terminó con su vida.
Para su elección por el servicio pastoral, no hubo revelación. Sí, hubo una elección, que implicó renuncias y compromisos. Como en cualquier otro orden de la vida es asumir un compromiso de lucha diaria.
Los misterios de la fe para un cristiano, se puede describir como un acercamiento, más una señal y un paso al frente. Todo creyente sabe que no existen palabras cuando lo que manda, es lo que se siente.

La lucha contra el COVID 19
Se contagió de COVID 19 en abril de 2021. No se lo detectaron inmediatamente, pero él supo porque su cuerpo lo expresaba, que algo no estaba bien. Finalmente, fue diagnosticado y comenzó a sufrir cada vez más la infección que fue pandemia en el mundo entero.
“Tuve miedo y la pregunta interna era ¿todo termina acá?. Pensé en mi familia y en la posible muerte que los médicos me habían anunciado”.
Estuvo en estado de coma alrededor de cincuenta días. Cuando despertó se encontró con dos caras. Una era la de su mamá Karina, y la otra cara, era la de la monja Camila.
La afección se agravó debido a que “pescó” ocho virus intrahospitalarios. “Podía mover una mano, y la sensación era de despojo de algo esencial. Me sentí despojado del dominio de mi cuerpo y fue una sensación muy extraña. De lo que no me sentí despojado fue de mi conciencia de creyente y de ser amado por Jesús. Jesús estuvo presente todo el tiempo. Lo pude sentir”.
Milagro y recuperación
“Cuando me dicen que fue un milagro que volví de la muerte, a mí me cuesta pensarlo así, porque nosotros los cristianos, sabemos que la muerte es el encuentro con Jesús. No es ese concepto pagano, de la muerte como una extinción de la vida”.
Cuando Natanael estaba postrado, en coma y entubado en la clínica San Camilo, recibió la unción de los enfermos. Es el sacramento especial al cristiano que experimenta una enfermedad grave.
El capellán Jorge Lettera pronunció las palabras “por esta Santa unción y por su bondadosa misericordia, te ayude el señor con la gracia del Espíritu Santo. Para que, libre de tus pecados, te conceda la salvación y te conforte en la enfermedad”.
Luego de varios meses de recuperación que incluyó, volver a tener control de su cuerpo, volver a caminar y a articular el habla, logró superar el COVID 19, la pandemia por la que murieron 18,2 millones de personas en todo el mundo.

Por el camino de Cristo
En noviembre de 2022, Natanael Alberione fue ordenado Sacerdote en Puerto Madryn. El Obispo de Comodoro Rivadavia, Monseñor Joaquín Gimeno Lahoz presidió la ceremonia.
Fue un momento muy especial para la comunidad cristiana de toda la región. La ordenación, debió realizarse en el Gimnasio Municipal N°1 de Puerto Madryn, debido a que la concurrencia esperada sobrepasó la capacidad de los templos disponibles en la ciudad.
Para completar aquel el día especial, Natanael Alberione recibió una carta del Papa Francisco: “No te olvides de tus raíces, ni tampoco de la mirada de Jesús que te llamó. Le pido a la Virgen que te proteja, te cuide y te mime, y por favor no te olvides de rezar por mí”, decía la carta de Sumo Pontífice.
Así fue que, el Señor se inclinó y escuchó el clamor de su siervo. Lo rescato de la desesperación, del lodo y del fango. Puso sus pies sobre una roca e hizo sus pasos firmes. Y Natanael volvió al camino de la vida.
Luego fue nombrado sacerdote para la Catedral María Auxiliadora de Trelew.
El 9 de junio dio su última misa en Trelew y el 16 de junio brindó su primera misa como Sacerdote de Gaiman.
Jesús dijo: «Yo soy el camino, la verdad, y la vida” y Natanael Alberione es y brinda testimonio de ello.


Por Pedro Méndez
pedromendez@grupojornada.com
Natanael Alberione (35 años) es el protagonista de una historia de fe cristiana, nacida en la Patagonia y cuyo linaje que tiene una tradición de 2024 años. Hablamos de linaje, y no en vano ya que los Alberione son italianos piamonteses. Todos los Alberione son parientes por línea de sangre. Y Natanael está en esa línea de sangre con el Beato Santiago Alberione, fundador de la Familia Paulina y de la Sociedad Bíblica Católica Internacional.
La Fe, en la Patagonia profunda
“Mi primera experiencia como Diácono fue en Santa Teresita de la localidad de Sarmiento. Fue una experiencia increíble. Como ser humano, como cura y como persona. Fue la restauración total. Fue volver a la vida”. Así recuerda el Padre Natanael Alberione, su paso por la comunidad cristiana de Sarmiento, que incluye las localidades de Buen Pasto y de Facundo, luego se superar el COVID 19 que casi terminó con su vida.
Para su elección por el servicio pastoral, no hubo revelación. Sí, hubo una elección, que implicó renuncias y compromisos. Como en cualquier otro orden de la vida es asumir un compromiso de lucha diaria.
Los misterios de la fe para un cristiano, se puede describir como un acercamiento, más una señal y un paso al frente. Todo creyente sabe que no existen palabras cuando lo que manda, es lo que se siente.

La lucha contra el COVID 19
Se contagió de COVID 19 en abril de 2021. No se lo detectaron inmediatamente, pero él supo porque su cuerpo lo expresaba, que algo no estaba bien. Finalmente, fue diagnosticado y comenzó a sufrir cada vez más la infección que fue pandemia en el mundo entero.
“Tuve miedo y la pregunta interna era ¿todo termina acá?. Pensé en mi familia y en la posible muerte que los médicos me habían anunciado”.
Estuvo en estado de coma alrededor de cincuenta días. Cuando despertó se encontró con dos caras. Una era la de su mamá Karina, y la otra cara, era la de la monja Camila.
La afección se agravó debido a que “pescó” ocho virus intrahospitalarios. “Podía mover una mano, y la sensación era de despojo de algo esencial. Me sentí despojado del dominio de mi cuerpo y fue una sensación muy extraña. De lo que no me sentí despojado fue de mi conciencia de creyente y de ser amado por Jesús. Jesús estuvo presente todo el tiempo. Lo pude sentir”.
Milagro y recuperación
“Cuando me dicen que fue un milagro que volví de la muerte, a mí me cuesta pensarlo así, porque nosotros los cristianos, sabemos que la muerte es el encuentro con Jesús. No es ese concepto pagano, de la muerte como una extinción de la vida”.
Cuando Natanael estaba postrado, en coma y entubado en la clínica San Camilo, recibió la unción de los enfermos. Es el sacramento especial al cristiano que experimenta una enfermedad grave.
El capellán Jorge Lettera pronunció las palabras “por esta Santa unción y por su bondadosa misericordia, te ayude el señor con la gracia del Espíritu Santo. Para que, libre de tus pecados, te conceda la salvación y te conforte en la enfermedad”.
Luego de varios meses de recuperación que incluyó, volver a tener control de su cuerpo, volver a caminar y a articular el habla, logró superar el COVID 19, la pandemia por la que murieron 18,2 millones de personas en todo el mundo.

Por el camino de Cristo
En noviembre de 2022, Natanael Alberione fue ordenado Sacerdote en Puerto Madryn. El Obispo de Comodoro Rivadavia, Monseñor Joaquín Gimeno Lahoz presidió la ceremonia.
Fue un momento muy especial para la comunidad cristiana de toda la región. La ordenación, debió realizarse en el Gimnasio Municipal N°1 de Puerto Madryn, debido a que la concurrencia esperada sobrepasó la capacidad de los templos disponibles en la ciudad.
Para completar aquel el día especial, Natanael Alberione recibió una carta del Papa Francisco: “No te olvides de tus raíces, ni tampoco de la mirada de Jesús que te llamó. Le pido a la Virgen que te proteja, te cuide y te mime, y por favor no te olvides de rezar por mí”, decía la carta de Sumo Pontífice.
Así fue que, el Señor se inclinó y escuchó el clamor de su siervo. Lo rescato de la desesperación, del lodo y del fango. Puso sus pies sobre una roca e hizo sus pasos firmes. Y Natanael volvió al camino de la vida.
Luego fue nombrado sacerdote para la Catedral María Auxiliadora de Trelew.
El 9 de junio dio su última misa en Trelew y el 16 de junio brindó su primera misa como Sacerdote de Gaiman.
Jesús dijo: «Yo soy el camino, la verdad, y la vida” y Natanael Alberione es y brinda testimonio de ello.
