José Pablo Mehaudy pasó su infancia entre campos y pura naturaleza. Desde chico supo que su gran pasión era la arquitectura.Recorrió el mundo y entendió que el gran desafío era trabajar en el paisaje, hacer propuestas de topografía; intervenir sin que se vea. Su gran obra es Punta Tombo y Camarones lo enamoró; allí construyó su propia casa con lenguaje del lugar.
Ama cocinar y bailar, tanto como al fuego. José Pablo, el que rompe estructuras para construir identidad.

José Pablo Mehaudy pasó su infancia entre campos y pura naturaleza. Desde chico supo que su gran pasión era la arquitectura.Recorrió el mundo y entendió que el gran desafío era trabajar en el paisaje, hacer propuestas de topografía; intervenir sin que se vea. Su gran obra es Punta Tombo y Camarones lo enamoró; allí construyó su propia casa con lenguaje del lugar.
Ama cocinar y bailar, tanto como al fuego. José Pablo, el que rompe estructuras para construir identidad.