LA NOTA COMPLETA ACÁ.
Fotos: Daniel Feldman (Jornada Medios).
“Volví al club cuando la institución se mudó a la actual sede, en 2015, y de a poco me fue metiendo, ayudando desde afuera de la Comisión y cuando Rodrigo (Lassaga) asumió su primer mandato ya estuve en la directiva y en el segundo también”, recordó Mehaudy en los estudios de Cadena Tiempo.
“Arranqué a jugar a los 7 años, en el 68, 69. Mi vieja me puso una raqueta en la mano y me llevó al club, las dos premisas eran jugar al tenis y estudiar inglés, y de esas no iba a zafar, y hasta el día de hoy le agradezco las dos cosas. Me crié adentro del club, hasta que me fui a estudiar a los 18 años”, remarcó.
"Éramos pocos y en esa época no existían ni la FETENECH ni la ASOTENECH, íbamos a Bahía Blanca por una atención de la gente de allá porque el Trelew Tennis Club no estaba federado. La gente de Bahía nos dio la oportunidad de jugar esos selectivos; íbamos con Norberto Besada, Fredy Ángulo, Héctor Agüero, Jorge Real en alguna oportunidad, Laly Maza no viajaba con nosotros en esa etapa, pero sí en otras. Horacio (Casares) y mi vieja son los dos culpables que yo haya jugado al tenis”, valoró.
“Horacio -Casares- me ponía la raqueta en la mano, en la casa de mis padres, frente a lo que es ahora Radio 3 sobre 25 de Mayo, entre Marconi y Pecoraro, tenían una entrada de auto, cerraban el portón y me hacían jugar al tenis”, memoró.
“Horacio fue un dirigente histórico del Trelew Tennis Club, en esa época, 75, 76, había armado una comisión de Menores, nos llevaba a pintar el club, era como nuestro capitán, y ahí se generaba el sentido de pertenencia, es una de las cosas por las cuales muchos de nosotros seguimos dentro del club”, fundamentó.
“Hay mucha gente que está dentro del club o que se incorporó a la comisión que tienen su corazón en el club desde esas épocas”, aludió.
“Cuando me fui a Buenos Aires me dediqué al estudio y durante muchos años no toqué la raqueta. Me pasaba que iba a jugar y no me salía nada”, admitió.
“Pero cuando el club se mudó a la actual sede, Jorge Real, que es un especialista en rescatar viejos jugadores, me insistió en que volviera y fue un camino sin retorno”, destacó.
“El Bandidos de la Patagonia es para nosotros un torneo emblemático porque a esta altura nos da una vida social, por supuesto que cuando entramos dentro de la cancha todos queremos ganar”, señaló sobre otras de las realizaciones clásicas de la entidad.
“Fui vicepresidente de la primera comisión de Rodrigo -Lassaga- y en la segunda protesorero. Somos un grupo de trabajo consolidado, por supuesto que están los cargos, pero cuando sentamos alrededor de la mesa todo se discute y la opinión de todos vale por igual. Hay algunas funciones que están marcadas, pero las decisiones se toman entre todos”, aseguró.
“Horacio Aristimuño sigue de vice, Carlitos Maza de tesorero, Jorge Real y Rodrigo Lassaga de vocales, incorporamos nueva sangre como Esteban Díaz Suquia y Martín Real que son nacidos y criados en el club. También gente que no estaba en la comisión, como Fernando Damboreana, ya sea papás de los chicos o gente que hace tres o cuatro años que están en el club”, indicó sobre la nueva composición.
“La idea es tener distintas miradas del club metidas en la comisión, algunos socios viejos como Héctor Agüero, la mirada femenina que es imprescindible. Queremos que las mujeres también participen, queremos aumentar la masa femenina en la institución, ha aumentado mucho respecto de cuando el club estaba en el centro, las instalaciones ayudan, pero queremos seguir en ese camino”, subrayó.
“La gran decisión que tomaron de mudar el club y después, como dice siempre “Pechocho” Real, de tener un Fiat 600 pasamos a tener una Ferrari y teníamos que traer a alguien que la manejara o que nos ayudara a manejarla, y ese es Fernando Nogueira. La llegada del “Nono” también fue clave en la nueva etapa. Hizo que el tenis de Trelew tuviera otro ímpetu”, resaltó.
“El Nono manejaba en Buenos Aires un club 15 veces más grande y además con el sentido de pertenencia con el Trelew, él tenía ganas de volver, pero además el conocimiento, la fuerza, nos salió redondo”, enfatizó Mehaudy.
“Siento mucho orgullo y mucha responsabilidad, pero en aquel momento cuando se tomó la decisión de mudarse había que encabezar la lista, asumir la responsabilidad, y Jorge Real tuvo esa convicción”, reconoció.
El gran sueño
“Nuestro próximo objetivo es techar las canchas de afuera, nos queda el piso de la calle San Martín que nos pueda llegar ayudar en el momento que encontremos el proyecto y la posibilidad de hacerlo. Y esos nos daría muchas más cosas”, proyectó el presidente del TTC.
“El día que abrí la página de la ITF y vi el cronograma de nuestro primer torneo internacional, fue tremendo. Fue un antes y un después, pero además la trascendencia que tuvo: una cosa fue hacerlo, ¿por qué nos dieron el torneo? Había mucho trabajo de tiempo atrás, por ejemplo que nuestros chicos ganen en el norte, hicimos un Nacional Sub 10, antes habían venido Orsanic, otros dirigentes de la AAT, pero en el Nacional vinieron delegaciones de todo el país, y dirigentes que no conocían las instalaciones”, fundamentó.
“Todas esas cosas fueron sumando, desde los cursos de árbitros, los centros de capacitación de la Patagonia, fueron un montón de cosas chicas, pero todo fue decantando para que la AAT dijeran estos tipos tienen las instalaciones, y apostaron a que también tuviéramos la capacidad de hacer un torneo internacional”, justificó.
“Nosotros tenemos una gimnasia, sufrimos ser de la Patagonia en los torneos nacionales, tenemos canchas distintas, eso hace que nos esforcemos mucho en atender bien a la gente, en dar el mejor servicio posible, es difícil que alguien se decida venir a Trelew. Y eso hicimos en los torneos, hasta fuimos a buscar a los jugadores al aeropuerto”, expuso.
“En otros lugares los torneos de este tipo se juegan a puertas cerradas, sin gente; acá tuvieron inauguración, Banda de Policía, no es usual. Nadie esperaba que tuviéramos una final del M-25 con unas 700, 800 personas, los únicos que creíamos que se podía hacer éramos nosotros, incluso desde la AAT nos decían qué si había 100 personas, que nos diéramos por satisfechos”, ponderó.
“Todavía deben definirse los calendarios, pero es casi seguro que vamos a volver a ser sede de torneos internacionales”, consideró.
Sentido de pertenencia
“Es sueño propio es simplemente aportar, aportarle al club, ayudar a que se generen buenas personas, solidificar el club, seguir generando el sentido de pertenencia para que dentro de 30 años sigamos siendo lo que somos hoy”, argumentó.
“Por supuesto que todos soñamos con techar las canchas, traer torneos internacionales y que uno de nuestros chicos se destaque, lo deseamos todos”, insistió.
“Al tener la vara alta todo el mundo cree que es difícil, tan difícil como mantener todo andando, pero para eso estamos. Son tres años y vamos a trabajar un montón”, se comprometió Mehaudy.
“Este tipo de torneos internacionales hacen que nuestros chicos también puedan participar, si hacemos un ATP hoy nuestros chicos no podrían jugar”, aclaró.
Bandidos de Carnaval
“El Bandidos de la Patagonia cambiará de fecha, lo sacamos de agosto dentro del circuito que tiene ocho fechas, nos habían puesto ese mes cuando entramos, pero este año Jorge Real propuso que lo hagamos en el feriado largo de Carnaval, ya lo empezamos a promocionar en los otros lugares y parece que tendrá muy buena respuesta”, anunció Mehaudy.
“Hay que ser muy fanático para venirse de Necochea sólo a jugar al tenis, pero si tienen cuadro días y pueden ir a Madryn, hacer una recorrida por la zona, es otra cosa. Debería ser la edición 11, pero en pandemia no se hizo y otra la hicimos con protocolo Covid entre casa”, remarcó en el final.
LA NOTA COMPLETA ACÁ.
Fotos: Daniel Feldman (Jornada Medios).
“Volví al club cuando la institución se mudó a la actual sede, en 2015, y de a poco me fue metiendo, ayudando desde afuera de la Comisión y cuando Rodrigo (Lassaga) asumió su primer mandato ya estuve en la directiva y en el segundo también”, recordó Mehaudy en los estudios de Cadena Tiempo.
“Arranqué a jugar a los 7 años, en el 68, 69. Mi vieja me puso una raqueta en la mano y me llevó al club, las dos premisas eran jugar al tenis y estudiar inglés, y de esas no iba a zafar, y hasta el día de hoy le agradezco las dos cosas. Me crié adentro del club, hasta que me fui a estudiar a los 18 años”, remarcó.
"Éramos pocos y en esa época no existían ni la FETENECH ni la ASOTENECH, íbamos a Bahía Blanca por una atención de la gente de allá porque el Trelew Tennis Club no estaba federado. La gente de Bahía nos dio la oportunidad de jugar esos selectivos; íbamos con Norberto Besada, Fredy Ángulo, Héctor Agüero, Jorge Real en alguna oportunidad, Laly Maza no viajaba con nosotros en esa etapa, pero sí en otras. Horacio (Casares) y mi vieja son los dos culpables que yo haya jugado al tenis”, valoró.
“Horacio -Casares- me ponía la raqueta en la mano, en la casa de mis padres, frente a lo que es ahora Radio 3 sobre 25 de Mayo, entre Marconi y Pecoraro, tenían una entrada de auto, cerraban el portón y me hacían jugar al tenis”, memoró.
“Horacio fue un dirigente histórico del Trelew Tennis Club, en esa época, 75, 76, había armado una comisión de Menores, nos llevaba a pintar el club, era como nuestro capitán, y ahí se generaba el sentido de pertenencia, es una de las cosas por las cuales muchos de nosotros seguimos dentro del club”, fundamentó.
“Hay mucha gente que está dentro del club o que se incorporó a la comisión que tienen su corazón en el club desde esas épocas”, aludió.
“Cuando me fui a Buenos Aires me dediqué al estudio y durante muchos años no toqué la raqueta. Me pasaba que iba a jugar y no me salía nada”, admitió.
“Pero cuando el club se mudó a la actual sede, Jorge Real, que es un especialista en rescatar viejos jugadores, me insistió en que volviera y fue un camino sin retorno”, destacó.
“El Bandidos de la Patagonia es para nosotros un torneo emblemático porque a esta altura nos da una vida social, por supuesto que cuando entramos dentro de la cancha todos queremos ganar”, señaló sobre otras de las realizaciones clásicas de la entidad.
“Fui vicepresidente de la primera comisión de Rodrigo -Lassaga- y en la segunda protesorero. Somos un grupo de trabajo consolidado, por supuesto que están los cargos, pero cuando sentamos alrededor de la mesa todo se discute y la opinión de todos vale por igual. Hay algunas funciones que están marcadas, pero las decisiones se toman entre todos”, aseguró.
“Horacio Aristimuño sigue de vice, Carlitos Maza de tesorero, Jorge Real y Rodrigo Lassaga de vocales, incorporamos nueva sangre como Esteban Díaz Suquia y Martín Real que son nacidos y criados en el club. También gente que no estaba en la comisión, como Fernando Damboreana, ya sea papás de los chicos o gente que hace tres o cuatro años que están en el club”, indicó sobre la nueva composición.
“La idea es tener distintas miradas del club metidas en la comisión, algunos socios viejos como Héctor Agüero, la mirada femenina que es imprescindible. Queremos que las mujeres también participen, queremos aumentar la masa femenina en la institución, ha aumentado mucho respecto de cuando el club estaba en el centro, las instalaciones ayudan, pero queremos seguir en ese camino”, subrayó.
“La gran decisión que tomaron de mudar el club y después, como dice siempre “Pechocho” Real, de tener un Fiat 600 pasamos a tener una Ferrari y teníamos que traer a alguien que la manejara o que nos ayudara a manejarla, y ese es Fernando Nogueira. La llegada del “Nono” también fue clave en la nueva etapa. Hizo que el tenis de Trelew tuviera otro ímpetu”, resaltó.
“El Nono manejaba en Buenos Aires un club 15 veces más grande y además con el sentido de pertenencia con el Trelew, él tenía ganas de volver, pero además el conocimiento, la fuerza, nos salió redondo”, enfatizó Mehaudy.
“Siento mucho orgullo y mucha responsabilidad, pero en aquel momento cuando se tomó la decisión de mudarse había que encabezar la lista, asumir la responsabilidad, y Jorge Real tuvo esa convicción”, reconoció.
El gran sueño
“Nuestro próximo objetivo es techar las canchas de afuera, nos queda el piso de la calle San Martín que nos pueda llegar ayudar en el momento que encontremos el proyecto y la posibilidad de hacerlo. Y esos nos daría muchas más cosas”, proyectó el presidente del TTC.
“El día que abrí la página de la ITF y vi el cronograma de nuestro primer torneo internacional, fue tremendo. Fue un antes y un después, pero además la trascendencia que tuvo: una cosa fue hacerlo, ¿por qué nos dieron el torneo? Había mucho trabajo de tiempo atrás, por ejemplo que nuestros chicos ganen en el norte, hicimos un Nacional Sub 10, antes habían venido Orsanic, otros dirigentes de la AAT, pero en el Nacional vinieron delegaciones de todo el país, y dirigentes que no conocían las instalaciones”, fundamentó.
“Todas esas cosas fueron sumando, desde los cursos de árbitros, los centros de capacitación de la Patagonia, fueron un montón de cosas chicas, pero todo fue decantando para que la AAT dijeran estos tipos tienen las instalaciones, y apostaron a que también tuviéramos la capacidad de hacer un torneo internacional”, justificó.
“Nosotros tenemos una gimnasia, sufrimos ser de la Patagonia en los torneos nacionales, tenemos canchas distintas, eso hace que nos esforcemos mucho en atender bien a la gente, en dar el mejor servicio posible, es difícil que alguien se decida venir a Trelew. Y eso hicimos en los torneos, hasta fuimos a buscar a los jugadores al aeropuerto”, expuso.
“En otros lugares los torneos de este tipo se juegan a puertas cerradas, sin gente; acá tuvieron inauguración, Banda de Policía, no es usual. Nadie esperaba que tuviéramos una final del M-25 con unas 700, 800 personas, los únicos que creíamos que se podía hacer éramos nosotros, incluso desde la AAT nos decían qué si había 100 personas, que nos diéramos por satisfechos”, ponderó.
“Todavía deben definirse los calendarios, pero es casi seguro que vamos a volver a ser sede de torneos internacionales”, consideró.
Sentido de pertenencia
“Es sueño propio es simplemente aportar, aportarle al club, ayudar a que se generen buenas personas, solidificar el club, seguir generando el sentido de pertenencia para que dentro de 30 años sigamos siendo lo que somos hoy”, argumentó.
“Por supuesto que todos soñamos con techar las canchas, traer torneos internacionales y que uno de nuestros chicos se destaque, lo deseamos todos”, insistió.
“Al tener la vara alta todo el mundo cree que es difícil, tan difícil como mantener todo andando, pero para eso estamos. Son tres años y vamos a trabajar un montón”, se comprometió Mehaudy.
“Este tipo de torneos internacionales hacen que nuestros chicos también puedan participar, si hacemos un ATP hoy nuestros chicos no podrían jugar”, aclaró.
Bandidos de Carnaval
“El Bandidos de la Patagonia cambiará de fecha, lo sacamos de agosto dentro del circuito que tiene ocho fechas, nos habían puesto ese mes cuando entramos, pero este año Jorge Real propuso que lo hagamos en el feriado largo de Carnaval, ya lo empezamos a promocionar en los otros lugares y parece que tendrá muy buena respuesta”, anunció Mehaudy.
“Hay que ser muy fanático para venirse de Necochea sólo a jugar al tenis, pero si tienen cuadro días y pueden ir a Madryn, hacer una recorrida por la zona, es otra cosa. Debería ser la edición 11, pero en pandemia no se hizo y otra la hicimos con protocolo Covid entre casa”, remarcó en el final.