La extradición de Miguel Vargas, femicida de Ana Calfín en Esquel, se concretaría pronto tras el juicio en Chile para su envío a nuestro país. La fiscal de la causa, Rafaella Ríccono, consultada sobre el trámite, indicó que “la extradición está encaminada”.
Vargas, de 29 años, estaba prófugo desde el 15 de abril, día en que debía comparecer en la audiencia en la que se debatiría la pena a imponerle por la muerte de “Anita” Calfín. Estaba con prisión domiciliaria en su casa de barrio Lennart Englund, conde vivía con sus padres. Pero, cuando la policía fue a buscarlo para trasladarlo a los Tribunales locales, no lo encontraron.
De inmediato se montó un operativo que abarcó la jurisdicción de la Unidad Regional Esquel y otras dependencias de la cordillera, además del foco puesto en Chile, ya que la pesquisa estimaba que podría haber escapado hacia alguna población fronteriza del vecino país.
El sábado 3 de mayo, se tomó conocimiento que la División Policial de Investigaciones (DPI) de Esquel, con colaboración de Interpol Chile, logró la detención de Miguel Vargas en la Comuna de Castro, ubicada en el archipiélago de Chiloé, Región de Los Lagos, al sur de Santiago de Chile.
La fiscal Ríccono y el Juez que entiende en la causa, Jorge Novarino, rápidamente iniciaron los trámites ante la Cancillería argentina, para solicitar la extradición del autor del crimen de su expareja Ana Calfín (37 años), a quien el 6 de agosto le había prendido fuego, provocándole heridas mortales y tras algunos días de permanecer en terapia intensiva del hospital zonal, falleció el 18 de agosto.
La familia de la víctima, está a la espera del arribo de Vargas, para que se someta al dictado de la pena, que será de cadena perpetua. “Queremos justicia por Anita”, reiteran sus seres queridos cada vez que se les requiere su palabra. Ahora la expectativa está puesta en el pronto arribo del femicida.
La extradición de Miguel Vargas, femicida de Ana Calfín en Esquel, se concretaría pronto tras el juicio en Chile para su envío a nuestro país. La fiscal de la causa, Rafaella Ríccono, consultada sobre el trámite, indicó que “la extradición está encaminada”.
Vargas, de 29 años, estaba prófugo desde el 15 de abril, día en que debía comparecer en la audiencia en la que se debatiría la pena a imponerle por la muerte de “Anita” Calfín. Estaba con prisión domiciliaria en su casa de barrio Lennart Englund, conde vivía con sus padres. Pero, cuando la policía fue a buscarlo para trasladarlo a los Tribunales locales, no lo encontraron.
De inmediato se montó un operativo que abarcó la jurisdicción de la Unidad Regional Esquel y otras dependencias de la cordillera, además del foco puesto en Chile, ya que la pesquisa estimaba que podría haber escapado hacia alguna población fronteriza del vecino país.
El sábado 3 de mayo, se tomó conocimiento que la División Policial de Investigaciones (DPI) de Esquel, con colaboración de Interpol Chile, logró la detención de Miguel Vargas en la Comuna de Castro, ubicada en el archipiélago de Chiloé, Región de Los Lagos, al sur de Santiago de Chile.
La fiscal Ríccono y el Juez que entiende en la causa, Jorge Novarino, rápidamente iniciaron los trámites ante la Cancillería argentina, para solicitar la extradición del autor del crimen de su expareja Ana Calfín (37 años), a quien el 6 de agosto le había prendido fuego, provocándole heridas mortales y tras algunos días de permanecer en terapia intensiva del hospital zonal, falleció el 18 de agosto.
La familia de la víctima, está a la espera del arribo de Vargas, para que se someta al dictado de la pena, que será de cadena perpetua. “Queremos justicia por Anita”, reiteran sus seres queridos cada vez que se les requiere su palabra. Ahora la expectativa está puesta en el pronto arribo del femicida.