Al finalizar las Eliminatorias de la Conmebol para la Copa del Mundo 2026, Lionel Messi sumó un nuevo hito a su extensa carrera. Por primera vez en sus seis participaciones en el torneo clasificatorio, el capitán de la selección argentina se consagró como el máximo goleador.
Con un total de ocho goles, superó a artilleros pesados del continente, como Luis Díaz y Salomón Rondón. Este logro, además alcanzado en sus últimas eliminatorias, es sin duda la nueva joya de su corona, un premio brillante como los que buscan los hinchas en la tragamonedas Joker’s Jewels slot, el famoso “juego del payaso”.
El recorrido de Lionel Messi Argentina para alcanzar la punta de la tabla de goleadores se construyó a lo largo de varias fechas, con actuaciones determinantes que, además de sumar a su cuenta personal, fueron fundamentales para las victorias del equipo. Su eficacia se distribuyó en cuatro partidos específicos, en los que mostró una gran contundencia.
La ruta hacia los ocho goles comenzó en la primera fecha.
Numeritos aparte, la contribución de Messi fue cualitativa. No se limitó a empujar la pelota a la red. Varios de sus goles, como el tiro libre contra Ecuador, llegaron en momentos de partidos cerrados, donde su jerarquía individual fue necesaria para abrir el marcador.
Su capacidad para generar juego, asistiendo a sus compañeros y participando en la construcción de las jugadas, fue una constante. A diferencia de otros delanteros de área, el aporte ofensivo de Messi es integral.
Brilló con una presencia en el campo que obligó a las defensas rivales a dedicarle una marca especial, lo que genera espacios que otros jugadores pueden aprovechar. Este rol dual, como finalizador y como creador, fue una de las claves del éxito ofensivo de Argentina durante todo el torneo, en el que finalizaron en el primer lugar con 38 puntos, nueve por encima del segundo, que fue Ecuador.

Este logro es especialmente significativo cuando se lo pone en el contexto de sus participaciones anteriores y de la competencia con otros grandes delanteros del continente. Ser el máximo goleador de las South America World Cup Qualifiers era una de las pocas distinciones individuales que le faltaban a nivel de selección.
La historia de Messi con el gol en las eliminatorias siempre había sido de casi lograrlo. Pese a tener grandes actuaciones, el primer puesto se le había escapado en varias ocasiones:
Estos antecedentes demuestran la dificultad del logro y la alta competencia que siempre ha existido en la región.
En esta edición de las eliminatorias, Messi finalmente logró imponerse. Con sus 8 goles, superó por la mínima diferencia a sus perseguidores más cercanos, el colombiano Luis Díaz y el boliviano Miguel Terceros, ambos con 7 goles. Más atrás quedaron figuras y delanteros de gran nivel como el venezolano Salomón Rondón y el ecuatoriano Enner Valencia, ambos con 6 goles; y el uruguayo Darwin Núñez con 5.
La tabla final muestra que, incluso en una campaña donde no fue su registro más alto, su regularidad y sus actuaciones en partidos clave fueron suficientes para quedarse con el primer puesto. Lo consiguió en su última oportunidad, cerrando su ciclo en las eliminatorias de la Conmebol con un nuevo récord personal.
La obtención del título de máximo goleador por parte de Messi tiene implicaciones que trascienden la estadística. Refuerza su figura dentro de un equipo que se prepara para el desafío más grande y sirve como un ejemplo para los nuevos talentos que se suman al plantel.
Ser el máximo goleador en su última eliminatoria es un mensaje claro de su vigencia y compromiso. A sus 38 años, Messi demostró que sigue siendo el jugador más determinante del continente.
Este logro refuerza su liderazgo como capitán de cara a la búsqueda que marcará tendencia los próximos meses: la “Messi World Cup” de 2026. Y es que, como el mismo Lionel declaró luego del partido contra Venezuela, su participación en el próximo Mundial está en el aire. Aún no ha decidido si lo jugará.
En caso que sí, llegará al torneo como el campeón defensor y como el goleador de la fase clasificatoria, un doble estatus que inspira respeto en los rivales y confianza en sus compañeros. El hecho de seguir compitiendo al más alto nivel y rompiendo récords es una muestra de su mentalidad, determinante para un equipo que buscará defender el título en la WC 2026.

El plantel de la selección argentina se ha ido renovando con jugadores jóvenes que crecieron viendo a Messi como su máximo ídolo. Para futbolistas como Julián Álvarez, Enzo Fernández o Franco Mastantuono, compartir equipo con él y verlo seguir alcanzando metas es una fuente de inspiración directa.
El logro de Messi como goleador les muestra el camino de la constancia, la profesionalidad y la ambición. Su legado no solo se medirá en los títulos y los récords, sino también en la influencia que ha tenido sobre la generación de futbolistas que heredarán la camiseta de la selección en el futuro.
La carrera de Lionel Messi ha estado marcada por la constante superación de récords. El título de máximo goleador era una de las pocas cuentas pendientes que le quedaban en su historial con la selección en las South American Qualifiers.
Haberlo conseguido en su última participación tiene un valor simbólico muy fuerte. Cierra su larga y exitosa trayectoria en el torneo clasificatorio más difícil del mundo de la mejor manera posible.
Este logro no cambia el resultado final de la clasificación, donde Argentina ya había asegurado su pase con comodidad, pero sí añade un broche de oro a una etapa inolvidable de su carrera y de la historia del fútbol sudamericano.

Al finalizar las Eliminatorias de la Conmebol para la Copa del Mundo 2026, Lionel Messi sumó un nuevo hito a su extensa carrera. Por primera vez en sus seis participaciones en el torneo clasificatorio, el capitán de la selección argentina se consagró como el máximo goleador.
Con un total de ocho goles, superó a artilleros pesados del continente, como Luis Díaz y Salomón Rondón. Este logro, además alcanzado en sus últimas eliminatorias, es sin duda la nueva joya de su corona, un premio brillante como los que buscan los hinchas en la tragamonedas Joker’s Jewels slot, el famoso “juego del payaso”.
El recorrido de Lionel Messi Argentina para alcanzar la punta de la tabla de goleadores se construyó a lo largo de varias fechas, con actuaciones determinantes que, además de sumar a su cuenta personal, fueron fundamentales para las victorias del equipo. Su eficacia se distribuyó en cuatro partidos específicos, en los que mostró una gran contundencia.
La ruta hacia los ocho goles comenzó en la primera fecha.
Numeritos aparte, la contribución de Messi fue cualitativa. No se limitó a empujar la pelota a la red. Varios de sus goles, como el tiro libre contra Ecuador, llegaron en momentos de partidos cerrados, donde su jerarquía individual fue necesaria para abrir el marcador.
Su capacidad para generar juego, asistiendo a sus compañeros y participando en la construcción de las jugadas, fue una constante. A diferencia de otros delanteros de área, el aporte ofensivo de Messi es integral.
Brilló con una presencia en el campo que obligó a las defensas rivales a dedicarle una marca especial, lo que genera espacios que otros jugadores pueden aprovechar. Este rol dual, como finalizador y como creador, fue una de las claves del éxito ofensivo de Argentina durante todo el torneo, en el que finalizaron en el primer lugar con 38 puntos, nueve por encima del segundo, que fue Ecuador.

Este logro es especialmente significativo cuando se lo pone en el contexto de sus participaciones anteriores y de la competencia con otros grandes delanteros del continente. Ser el máximo goleador de las South America World Cup Qualifiers era una de las pocas distinciones individuales que le faltaban a nivel de selección.
La historia de Messi con el gol en las eliminatorias siempre había sido de casi lograrlo. Pese a tener grandes actuaciones, el primer puesto se le había escapado en varias ocasiones:
Estos antecedentes demuestran la dificultad del logro y la alta competencia que siempre ha existido en la región.
En esta edición de las eliminatorias, Messi finalmente logró imponerse. Con sus 8 goles, superó por la mínima diferencia a sus perseguidores más cercanos, el colombiano Luis Díaz y el boliviano Miguel Terceros, ambos con 7 goles. Más atrás quedaron figuras y delanteros de gran nivel como el venezolano Salomón Rondón y el ecuatoriano Enner Valencia, ambos con 6 goles; y el uruguayo Darwin Núñez con 5.
La tabla final muestra que, incluso en una campaña donde no fue su registro más alto, su regularidad y sus actuaciones en partidos clave fueron suficientes para quedarse con el primer puesto. Lo consiguió en su última oportunidad, cerrando su ciclo en las eliminatorias de la Conmebol con un nuevo récord personal.
La obtención del título de máximo goleador por parte de Messi tiene implicaciones que trascienden la estadística. Refuerza su figura dentro de un equipo que se prepara para el desafío más grande y sirve como un ejemplo para los nuevos talentos que se suman al plantel.
Ser el máximo goleador en su última eliminatoria es un mensaje claro de su vigencia y compromiso. A sus 38 años, Messi demostró que sigue siendo el jugador más determinante del continente.
Este logro refuerza su liderazgo como capitán de cara a la búsqueda que marcará tendencia los próximos meses: la “Messi World Cup” de 2026. Y es que, como el mismo Lionel declaró luego del partido contra Venezuela, su participación en el próximo Mundial está en el aire. Aún no ha decidido si lo jugará.
En caso que sí, llegará al torneo como el campeón defensor y como el goleador de la fase clasificatoria, un doble estatus que inspira respeto en los rivales y confianza en sus compañeros. El hecho de seguir compitiendo al más alto nivel y rompiendo récords es una muestra de su mentalidad, determinante para un equipo que buscará defender el título en la WC 2026.

El plantel de la selección argentina se ha ido renovando con jugadores jóvenes que crecieron viendo a Messi como su máximo ídolo. Para futbolistas como Julián Álvarez, Enzo Fernández o Franco Mastantuono, compartir equipo con él y verlo seguir alcanzando metas es una fuente de inspiración directa.
El logro de Messi como goleador les muestra el camino de la constancia, la profesionalidad y la ambición. Su legado no solo se medirá en los títulos y los récords, sino también en la influencia que ha tenido sobre la generación de futbolistas que heredarán la camiseta de la selección en el futuro.
La carrera de Lionel Messi ha estado marcada por la constante superación de récords. El título de máximo goleador era una de las pocas cuentas pendientes que le quedaban en su historial con la selección en las South American Qualifiers.
Haberlo conseguido en su última participación tiene un valor simbólico muy fuerte. Cierra su larga y exitosa trayectoria en el torneo clasificatorio más difícil del mundo de la mejor manera posible.
Este logro no cambia el resultado final de la clasificación, donde Argentina ya había asegurado su pase con comodidad, pero sí añade un broche de oro a una etapa inolvidable de su carrera y de la historia del fútbol sudamericano.