La Cámara de Comercio mantuvo una reunión en la que se analizaron las consecuencias de la crisis económica sobre el sector comercial y la necesidad de avanzar en una ley provincial de “Compre Local”.
Sebastián Aguirre, explicó que el encuentro se concretó tras la reciente reunión del gobernador con el jefe de Gabinete nacional y el ministro de Economía, y destacó la importancia de conocer los alcances de ese acuerdo:
“Nos explicó un poco el contenido de lo que se había firmado con el jefe de Gabinete y con el ministro Caputo, sobre todo el pedido de reducción o eliminación de retenciones al hidrocarburo convencional, que debería tener un impacto directo importante en nuestra cuenca”, señaló Aguirre.
Además, recordó que la Cámara viene impulsando desde hace tiempo una ley de Compre Local, una herramienta que permita proteger a las empresas radicadas en la provincia:
“Somos la única provincia que no tiene una normativa que resguarde a las industrias locales en términos de competencia. Hay que hacerla cuidadosamente para no vulnerar derechos constitucionales, pero es indispensable ponerla en agenda”, subrayó.
Cierre de locales
El dirigente también advirtió sobre la caída en la actividad comercial, vinculada a la baja del empleo petrolero y a la merma en la recaudación provincial y municipal.
“No queremos aparecer como los que se la pasan llorando, pero es evidente que hay comercios cerrando y locales vacíos que no se reponen con nuevas actividades. Es algo que se viene viendo y esperemos que no se agrave”, afirmó. Según Aguirre, la situación se replica en toda la provincia y refleja una economía en retroceso.
“Venimos con una caída marcada desde fines de 2023 y todo 2024 y 2025, después del pequeño repunte postpandemia. Las fechas comerciales como el Día de la Madre o el Día del Niño no arrojaron buenos resultados, y las fiestas de fin de año no van a revertir esa tendencia”, anticipó.
Falta de competitividad
Aguirre remarcó que los comercios locales enfrentan costos logísticos y energéticos mucho mayores que los de otras regiones del país, lo que impide competir en igualdad de condiciones, especialmente ante los grandes eventos de venta electrónica como el Cyber Monday.
“En estas condiciones no podemos ser competitivos. Tenemos costos de energía y servicios muy altos, impuestos inmobiliarios más caros que en Buenos Aires, y dependemos de una sola ruta nacional en mal estado. Todo eso nos encarece cualquier operación”, explicó.
El titular de la Cámara propuso que el concepto de “zona desfavorable” pueda transformarse en un saldo de libre disponibilidad para el pago de impuestos, a fin de aliviar los costos estructurales y favorecer el arraigo. “Si desaparecen la actividad comercial, el campo y la pesca, ¿quién va a vivir y generar algo en esta zona? Necesitamos políticas que fortalezcan el arraigo y la economía regional”, advirtió.

La Cámara de Comercio mantuvo una reunión en la que se analizaron las consecuencias de la crisis económica sobre el sector comercial y la necesidad de avanzar en una ley provincial de “Compre Local”.
Sebastián Aguirre, explicó que el encuentro se concretó tras la reciente reunión del gobernador con el jefe de Gabinete nacional y el ministro de Economía, y destacó la importancia de conocer los alcances de ese acuerdo:
“Nos explicó un poco el contenido de lo que se había firmado con el jefe de Gabinete y con el ministro Caputo, sobre todo el pedido de reducción o eliminación de retenciones al hidrocarburo convencional, que debería tener un impacto directo importante en nuestra cuenca”, señaló Aguirre.
Además, recordó que la Cámara viene impulsando desde hace tiempo una ley de Compre Local, una herramienta que permita proteger a las empresas radicadas en la provincia:
“Somos la única provincia que no tiene una normativa que resguarde a las industrias locales en términos de competencia. Hay que hacerla cuidadosamente para no vulnerar derechos constitucionales, pero es indispensable ponerla en agenda”, subrayó.
Cierre de locales
El dirigente también advirtió sobre la caída en la actividad comercial, vinculada a la baja del empleo petrolero y a la merma en la recaudación provincial y municipal.
“No queremos aparecer como los que se la pasan llorando, pero es evidente que hay comercios cerrando y locales vacíos que no se reponen con nuevas actividades. Es algo que se viene viendo y esperemos que no se agrave”, afirmó. Según Aguirre, la situación se replica en toda la provincia y refleja una economía en retroceso.
“Venimos con una caída marcada desde fines de 2023 y todo 2024 y 2025, después del pequeño repunte postpandemia. Las fechas comerciales como el Día de la Madre o el Día del Niño no arrojaron buenos resultados, y las fiestas de fin de año no van a revertir esa tendencia”, anticipó.
Falta de competitividad
Aguirre remarcó que los comercios locales enfrentan costos logísticos y energéticos mucho mayores que los de otras regiones del país, lo que impide competir en igualdad de condiciones, especialmente ante los grandes eventos de venta electrónica como el Cyber Monday.
“En estas condiciones no podemos ser competitivos. Tenemos costos de energía y servicios muy altos, impuestos inmobiliarios más caros que en Buenos Aires, y dependemos de una sola ruta nacional en mal estado. Todo eso nos encarece cualquier operación”, explicó.
El titular de la Cámara propuso que el concepto de “zona desfavorable” pueda transformarse en un saldo de libre disponibilidad para el pago de impuestos, a fin de aliviar los costos estructurales y favorecer el arraigo. “Si desaparecen la actividad comercial, el campo y la pesca, ¿quién va a vivir y generar algo en esta zona? Necesitamos políticas que fortalezcan el arraigo y la economía regional”, advirtió.