La ciudad de Esquel atraviesa uno de los escenarios más delicados de los últimos años en materia de disponibilidad de agua. Con precipitaciones muy bajas, ausencia de nieve acumulada y un verano que se proyecta extremadamente seco, el Concejo Deliberante aprobó una ordenanza que declara la emergencia hídrica por cuatro meses, con posibilidad de prórroga.
La concejal Silvana Sánchez Albornoz en diálogo con Jornada Radio, explicó que la situación “no puede esperar feriados ni vacaciones” porque “ya la tenemos encima”. Detalló que los especialistas advirtieron desde junio la caída de lluvias y la falta total de nieve, elementos clave para las reservas de verano. “Se nos viene un verano muy seco, con todo lo que ello conlleva: el peligro de incendios forestales y el abastecimiento de agua para consumo”, afirmó.
La concejal fue crítica de la iniciativa enviada por el Ejecutivo municipal. Indicó que la ordenanza original tenía errores formales y de fondo, y que desde su banca trabajaron para corregirla. “La modificamos en un 90%. De la ordenanza inicial quedó prácticamente sólo el artículo uno, y también lo modificamos”.
El proyecto finalmente aprobado habilita al intendente a comprar agua para abastecer barrios vulnerables e incrementa las multas por riego fuera de horario a valores de entre 200 y 500 mil pesos.
“Lo único que hace en definitiva es duplicar las multas. Me parece que más que duplicarlas, había que trabajar de manera coordinada entre las áreas de inspección, la cooperativa y el juzgado de faltas. Hasta ahora prácticamente no hay actas de infracción porque no se sale a controlar.”
La concejal insistió en que la verdadera solución es estructural. Recordó la obra de captación del arroyo La Buitrera, gestionada por el entonces diputado Santiago Igón, pero frenada. “Tenemos una obra muy grande que va a garantizar agua para toda la ciudad, pero por negligencias del exintendente Ongarato, la obra se fue trabando”
También remarcó que muchos vecinos aún no tienen red de agua y que la ciudad, rodeada de vertientes y lagos, necesita infraestructura para trasladar el recurso hasta los barrios. “No hay mucha conciencia en relación al agua. Hay vecinos que se quedan sin agua todos los años y tienen una conciencia altísima. Pero otros, como no se les termina, hacen abuso y derroche.”
Sánchez Albornoz puso énfasis en repensar los espacios públicos, evitar proyectos inmobiliarios que afecten las cuencas y promover formas de
reutilización domiciliaria. “Esas fuentes de agua no son inagotables. Tenemos que generar un cuidado en serio del ambiente en su conjunto. El agua que uno desecha en su casa se podría usar para riego. Pero hay que generar obras, debatirlo y promoverlo.
La ciudad de Esquel atraviesa uno de los escenarios más delicados de los últimos años en materia de disponibilidad de agua. Con precipitaciones muy bajas, ausencia de nieve acumulada y un verano que se proyecta extremadamente seco, el Concejo Deliberante aprobó una ordenanza que declara la emergencia hídrica por cuatro meses, con posibilidad de prórroga.
La concejal Silvana Sánchez Albornoz en diálogo con Jornada Radio, explicó que la situación “no puede esperar feriados ni vacaciones” porque “ya la tenemos encima”. Detalló que los especialistas advirtieron desde junio la caída de lluvias y la falta total de nieve, elementos clave para las reservas de verano. “Se nos viene un verano muy seco, con todo lo que ello conlleva: el peligro de incendios forestales y el abastecimiento de agua para consumo”, afirmó.
La concejal fue crítica de la iniciativa enviada por el Ejecutivo municipal. Indicó que la ordenanza original tenía errores formales y de fondo, y que desde su banca trabajaron para corregirla. “La modificamos en un 90%. De la ordenanza inicial quedó prácticamente sólo el artículo uno, y también lo modificamos”.
El proyecto finalmente aprobado habilita al intendente a comprar agua para abastecer barrios vulnerables e incrementa las multas por riego fuera de horario a valores de entre 200 y 500 mil pesos.
“Lo único que hace en definitiva es duplicar las multas. Me parece que más que duplicarlas, había que trabajar de manera coordinada entre las áreas de inspección, la cooperativa y el juzgado de faltas. Hasta ahora prácticamente no hay actas de infracción porque no se sale a controlar.”
La concejal insistió en que la verdadera solución es estructural. Recordó la obra de captación del arroyo La Buitrera, gestionada por el entonces diputado Santiago Igón, pero frenada. “Tenemos una obra muy grande que va a garantizar agua para toda la ciudad, pero por negligencias del exintendente Ongarato, la obra se fue trabando”
También remarcó que muchos vecinos aún no tienen red de agua y que la ciudad, rodeada de vertientes y lagos, necesita infraestructura para trasladar el recurso hasta los barrios. “No hay mucha conciencia en relación al agua. Hay vecinos que se quedan sin agua todos los años y tienen una conciencia altísima. Pero otros, como no se les termina, hacen abuso y derroche.”
Sánchez Albornoz puso énfasis en repensar los espacios públicos, evitar proyectos inmobiliarios que afecten las cuencas y promover formas de
reutilización domiciliaria. “Esas fuentes de agua no son inagotables. Tenemos que generar un cuidado en serio del ambiente en su conjunto. El agua que uno desecha en su casa se podría usar para riego. Pero hay que generar obras, debatirlo y promoverlo.