La movilización, queinició de forma espontánea por la mañana y tiene su convocatoria central prevista para las 17:00, está marcada por la emoción de familias que debieron exiliarse en los últimos años.
“Llevo seis años esperando este momento para poder volver a abrazar a mi madre”,relató entre lágrimas uno de los manifestantes. Mientras losautos que circulan por la Avenida 9 de Julio acompañan con bocinazos, en la Plaza de la República se escuchan los acordes del himno nacional venezolano y gritos de apoyo a la operación de Estados Unidos.
En respuesta al acontecimiento,el Gobierno de la Ciudad de Buenos Airesdispuso un refuerzo preventivo de seguridad en la zona y anunció que, al caer la tarde, tantoel Obelisco como el Puente de la Mujer se iluminarán con los colores amarillo, azul y rojo.
Además, se colocará una bandera de Venezuela en la Plaza del Obelisco como gesto de acompañamiento. En el ámbito político local, diversos dirigentes celebraron el suceso, mientras que el Ministerio de Seguridad reforzó la protección de las sedes diplomáticas de Estados Unidos y Venezuela ante posibles incidentes.

La movilización, queinició de forma espontánea por la mañana y tiene su convocatoria central prevista para las 17:00, está marcada por la emoción de familias que debieron exiliarse en los últimos años.
“Llevo seis años esperando este momento para poder volver a abrazar a mi madre”,relató entre lágrimas uno de los manifestantes. Mientras losautos que circulan por la Avenida 9 de Julio acompañan con bocinazos, en la Plaza de la República se escuchan los acordes del himno nacional venezolano y gritos de apoyo a la operación de Estados Unidos.
En respuesta al acontecimiento,el Gobierno de la Ciudad de Buenos Airesdispuso un refuerzo preventivo de seguridad en la zona y anunció que, al caer la tarde, tantoel Obelisco como el Puente de la Mujer se iluminarán con los colores amarillo, azul y rojo.
Además, se colocará una bandera de Venezuela en la Plaza del Obelisco como gesto de acompañamiento. En el ámbito político local, diversos dirigentes celebraron el suceso, mientras que el Ministerio de Seguridad reforzó la protección de las sedes diplomáticas de Estados Unidos y Venezuela ante posibles incidentes.