Por Martín Tacón / Redacción Jornada
En mitad de la noche y rodeado por el fuego, el ex futbolista y entrenador chubutense Eduardo "Pepe" Castro logró evacuar a tiempo junto a su familia en medio del incendio forestal que afecta a Puerto Patriada. En diálogo con Jornada, describió las horas de mayor tensión y destacó el trabajo de bomberos, policías y vecinos locales.
“Llegamos alrededor de la 1.30 de la tarde porque habíamos alquilado unas cabañas para quedarnos tres días. Pero entre las 4 y 5 empezó a verse el humo sobre el cerro y la gente del lugar ya sabía que algo no estaba bien”, contó Castro. Según relató, los primeros comentarios sobre un incendio que avanzaba hacia la zona del lago encendieron la alarma entre turistas y pobladores.
“El lugar está como en un bajo, en un pozo, y no sabés por dónde viene el fuego ni si te va a dejar pasar. Algunos decidieron salir de inmediato y otros esperar, pero cuando empezaron a verse las llamas ya se complicó todo”, explicó. Con un único camino de ingreso y egreso, se formó una extensa fila de vehículos: “Era desde la entrada hasta frente al lago, y seguía”.
Castro señaló que en un primer momento los bomberos organizaron la salida de a diez autos, pero la espera se hizo larga. “Cargamos todo en el auto y decidimos aguardar. Veíamos pasar los aviones, la autobomba, el helicóptero. Yo estaba con mi señora y mi hija, y obviamente el miedo aparece, sobre todo cuando no estás acostumbrado”.
Ante el avance del fuego, intentaron proteger las cabañas: “Nos pusimos a regar, a mojar los techos, dejamos regadores, pero en un momento se cortó el agua porque la manguera viene del cerro. Ahí ya veíamos las llamas a 100 o 200 metros”. Finalmente, los bomberos autorizaron la evacuación: “Nos dijeron que la ruta estaba liberada y empezamos a salir”.
La salida se produjo de noche y entre focos de incendio a ambos lados del camino. “Era una imagen tétrica, de película. Fuego por todos lados, algún árbol caído, pero por suerte no había llamas sobre la ruta y se pudo salir bien”, relató.
Castro valoró especialmente el operativo: “Los bomberos y la policía trabajaron muy bien, transmitían tranquilidad. También los vecinos de El Hoyo, en la oficina de turismo, todos predispuestos a ayudar”. Sin embargo, remarcó un momento de confusión: “Se comunicó que ya se había evacuado todo Patriada y no era así. Cuando dejaron de pasar los aviones, algunos pensaron que nos habían abandonado y eso generó miedo”.
Tras la evacuación, la familia consiguió alojamiento privado en El Hoyo. “Había mucha incertidumbre en el pueblo porque el fuego también se acercaba, pero por suerte el viento no lo empujó hacia la ciudad”, concluyó Castro, quien aseguró que, pese al susto, “es reconfortante sentir que hay un operativo y que no estás solo cuando pasan estas cosas”.

"Fue muy triste"
Otra persona que logró evacuar fue Facundo Paredes, turista chubutense, quien contó su experiencia en diálogo con Jornada Radio, describiendo una jornada marcada por el miedo, la incertidumbre y, al mismo tiempo, la solidaridad.
“Alrededor de las 2 de la tarde veíamos el fuego a lo lejos, pero sinceramente no pensábamos que iba a llegar hasta Patriada”, relató. En un primer momento, brigadistas y bomberos transmitieron tranquilidad y pidieron que no se evacuara para evitar el colapso del único camino de salida. Sin embargo, cerca de las 17.30 la situación cambió: “Ahí nos dijeron que teníamos que evacuar con lo esencial. Empezamos a hacer fila y salíamos de a diez vehículos”.
Facundo recordó que había una gran cantidad de personas en el lugar: “Fácilmente 500 personas entre campings, cabañas y trabajadores de la zona”. La evacuación se extendió durante varias horas y, según contó, todavía cerca de las 19.30 quedaban decenas de autos por salir. “Fue muy triste. Son sensaciones que uno nunca vivió. Empezás a sentir el calor, el humo, y ahí tomás dimensión de lo que está pasando”.
Uno de los momentos más críticos, según su testimonio, fue atravesar un tramo del camino rodeado por el fuego. “Un policía nos dijo que no dudáramos, que aceleráramos y sigamos. Hubo 40 segundos en los que no se veía nada. Eso en un auto es un peligro”, relató. Destacó además el rol del personal que trabajó en la emergencia: “Cada cien o doscientos metros había alguien guiando. Brigadistas, bomberos, policías, personal médico y vecinos locales hicieron un trabajo impresionante”.
Facundo subrayó la calma general durante el operativo: “No hubo desesperación. La gente del lugar tiene experiencia, lamentablemente lo vive todos los años, y sabe cómo actuar. Transmitían tranquilidad y te iban diciendo qué hacer”. También resaltó los gestos solidarios entre evacuados: personas que subían a otras a sus vehículos y se ayudaban mutuamente para salir.
Tras dejar Puerto Patriada, Facundo y su grupo lograron reubicarse en El Bolsón. “Las vacaciones se cortan, pero eso es lo de menos. Uno agradece estar bien”, afirmó. Aun así, el impacto permanece: “Desde acá todavía se ve el humo en el cielo. Es muy fuerte todo lo que se vive”.

Por Martín Tacón / Redacción Jornada
En mitad de la noche y rodeado por el fuego, el ex futbolista y entrenador chubutense Eduardo "Pepe" Castro logró evacuar a tiempo junto a su familia en medio del incendio forestal que afecta a Puerto Patriada. En diálogo con Jornada, describió las horas de mayor tensión y destacó el trabajo de bomberos, policías y vecinos locales.
“Llegamos alrededor de la 1.30 de la tarde porque habíamos alquilado unas cabañas para quedarnos tres días. Pero entre las 4 y 5 empezó a verse el humo sobre el cerro y la gente del lugar ya sabía que algo no estaba bien”, contó Castro. Según relató, los primeros comentarios sobre un incendio que avanzaba hacia la zona del lago encendieron la alarma entre turistas y pobladores.
“El lugar está como en un bajo, en un pozo, y no sabés por dónde viene el fuego ni si te va a dejar pasar. Algunos decidieron salir de inmediato y otros esperar, pero cuando empezaron a verse las llamas ya se complicó todo”, explicó. Con un único camino de ingreso y egreso, se formó una extensa fila de vehículos: “Era desde la entrada hasta frente al lago, y seguía”.
Castro señaló que en un primer momento los bomberos organizaron la salida de a diez autos, pero la espera se hizo larga. “Cargamos todo en el auto y decidimos aguardar. Veíamos pasar los aviones, la autobomba, el helicóptero. Yo estaba con mi señora y mi hija, y obviamente el miedo aparece, sobre todo cuando no estás acostumbrado”.
Ante el avance del fuego, intentaron proteger las cabañas: “Nos pusimos a regar, a mojar los techos, dejamos regadores, pero en un momento se cortó el agua porque la manguera viene del cerro. Ahí ya veíamos las llamas a 100 o 200 metros”. Finalmente, los bomberos autorizaron la evacuación: “Nos dijeron que la ruta estaba liberada y empezamos a salir”.
La salida se produjo de noche y entre focos de incendio a ambos lados del camino. “Era una imagen tétrica, de película. Fuego por todos lados, algún árbol caído, pero por suerte no había llamas sobre la ruta y se pudo salir bien”, relató.
Castro valoró especialmente el operativo: “Los bomberos y la policía trabajaron muy bien, transmitían tranquilidad. También los vecinos de El Hoyo, en la oficina de turismo, todos predispuestos a ayudar”. Sin embargo, remarcó un momento de confusión: “Se comunicó que ya se había evacuado todo Patriada y no era así. Cuando dejaron de pasar los aviones, algunos pensaron que nos habían abandonado y eso generó miedo”.
Tras la evacuación, la familia consiguió alojamiento privado en El Hoyo. “Había mucha incertidumbre en el pueblo porque el fuego también se acercaba, pero por suerte el viento no lo empujó hacia la ciudad”, concluyó Castro, quien aseguró que, pese al susto, “es reconfortante sentir que hay un operativo y que no estás solo cuando pasan estas cosas”.

"Fue muy triste"
Otra persona que logró evacuar fue Facundo Paredes, turista chubutense, quien contó su experiencia en diálogo con Jornada Radio, describiendo una jornada marcada por el miedo, la incertidumbre y, al mismo tiempo, la solidaridad.
“Alrededor de las 2 de la tarde veíamos el fuego a lo lejos, pero sinceramente no pensábamos que iba a llegar hasta Patriada”, relató. En un primer momento, brigadistas y bomberos transmitieron tranquilidad y pidieron que no se evacuara para evitar el colapso del único camino de salida. Sin embargo, cerca de las 17.30 la situación cambió: “Ahí nos dijeron que teníamos que evacuar con lo esencial. Empezamos a hacer fila y salíamos de a diez vehículos”.
Facundo recordó que había una gran cantidad de personas en el lugar: “Fácilmente 500 personas entre campings, cabañas y trabajadores de la zona”. La evacuación se extendió durante varias horas y, según contó, todavía cerca de las 19.30 quedaban decenas de autos por salir. “Fue muy triste. Son sensaciones que uno nunca vivió. Empezás a sentir el calor, el humo, y ahí tomás dimensión de lo que está pasando”.
Uno de los momentos más críticos, según su testimonio, fue atravesar un tramo del camino rodeado por el fuego. “Un policía nos dijo que no dudáramos, que aceleráramos y sigamos. Hubo 40 segundos en los que no se veía nada. Eso en un auto es un peligro”, relató. Destacó además el rol del personal que trabajó en la emergencia: “Cada cien o doscientos metros había alguien guiando. Brigadistas, bomberos, policías, personal médico y vecinos locales hicieron un trabajo impresionante”.
Facundo subrayó la calma general durante el operativo: “No hubo desesperación. La gente del lugar tiene experiencia, lamentablemente lo vive todos los años, y sabe cómo actuar. Transmitían tranquilidad y te iban diciendo qué hacer”. También resaltó los gestos solidarios entre evacuados: personas que subían a otras a sus vehículos y se ayudaban mutuamente para salir.
Tras dejar Puerto Patriada, Facundo y su grupo lograron reubicarse en El Bolsón. “Las vacaciones se cortan, pero eso es lo de menos. Uno agradece estar bien”, afirmó. Aun así, el impacto permanece: “Desde acá todavía se ve el humo en el cielo. Es muy fuerte todo lo que se vive”.