Horas intensas en la Administradora de Península Valdés ante el cierre de los miradores decidido por la familia propietaria de Estancia Ferro. El diálogo se estancó y no se encuentran alternativas para destrabar el conflicto y recuperar la operatividad que se tuvo hasta el fin de semana.
Santiago Arnoldi, vicepresidente de la Administradora de Península Valdés, la definió como “una situación bastante triste; es una resolución no que nos agarra de sorpresa” aunque reconoció que “no se respetan los tiempos de las negociaciones que teníamos con Susana Cereijo”.

Ante lo sucedido a lo largo de más de seis meses, Arnoldi concluyó que “la idea de ella, independientemente de cualquier cuestión, era cerrar los miradores” añadiendo que “se nos hizo una propuesta dineraria que quería cobrar un alquiler. Como administradores era inviable poder aprobar eso”.
El vicepresidente aseguró que “le planteamos un montón de alternativas” acotando que “el propietario del campo es lógico que tenga una pretensión económica sobre los lugares, pero no bajo estas circunstancias”.

Desde la Administradora se recalcó que “nos encontramos con una situación que nos sorprendió porque cuando uno se sienta con los propietarios de otras sedes operativas y le plantea las ideas, todos están dispuestos a resolverlo. Acá nos encontramos con una situación diametralmente opuesta donde no solo no quiso seguir avanzando, sino que fue para atrás”.#

Horas intensas en la Administradora de Península Valdés ante el cierre de los miradores decidido por la familia propietaria de Estancia Ferro. El diálogo se estancó y no se encuentran alternativas para destrabar el conflicto y recuperar la operatividad que se tuvo hasta el fin de semana.
Santiago Arnoldi, vicepresidente de la Administradora de Península Valdés, la definió como “una situación bastante triste; es una resolución no que nos agarra de sorpresa” aunque reconoció que “no se respetan los tiempos de las negociaciones que teníamos con Susana Cereijo”.

Ante lo sucedido a lo largo de más de seis meses, Arnoldi concluyó que “la idea de ella, independientemente de cualquier cuestión, era cerrar los miradores” añadiendo que “se nos hizo una propuesta dineraria que quería cobrar un alquiler. Como administradores era inviable poder aprobar eso”.
El vicepresidente aseguró que “le planteamos un montón de alternativas” acotando que “el propietario del campo es lógico que tenga una pretensión económica sobre los lugares, pero no bajo estas circunstancias”.

Desde la Administradora se recalcó que “nos encontramos con una situación que nos sorprendió porque cuando uno se sienta con los propietarios de otras sedes operativas y le plantea las ideas, todos están dispuestos a resolverlo. Acá nos encontramos con una situación diametralmente opuesta donde no solo no quiso seguir avanzando, sino que fue para atrás”.#