Un amargo momento atravesó Fabián Fernández, pasajero de la empresa Andesmar, que embarcó en Trelew con destino a Viedma y, según denunció, fue maltratado y discriminado por uno de los choferes de ese servicio de larga distancia.
También confirmó que hizo la presentación correspondiente de la queja ante la empresa de transporte de larga distancia.
Según relató, al momento de ascender a la unidad, que partía a las 13:30 horas de Trelew hacia Viedma, se acercó para despachar el equipaje consistente en una valija tipo carry on y una caja de tamaño pequeño.
Es ahí cuando “el chofer no quiso que despache la cajita” y que la lleve en el asiento. Aclara el denunciante que “soy discapacitado, se lo comuniqué senté, y le pedí que la despache porque yo había pagado el pasaje, y el más costoso”.
“Me contestó de mala manera, y me dijo que yo no era discapacitado, desconociendo la terminología específica. Quiero aclarar que uso un bastón trípode para desplazarme porque tengo problemas se equilibrio vestibular. Además, amenazó con llamar a la policía”.
Para peor, “yo tenía la butaca 58, la última, que al tener escalón es más baja. Por lo que si ponía la caja en mis piernas, no iba a poder viajar cómodo”.
Por último, afirmó que siguió recibiendo maltratos hasta que subió al colectivo.

Un amargo momento atravesó Fabián Fernández, pasajero de la empresa Andesmar, que embarcó en Trelew con destino a Viedma y, según denunció, fue maltratado y discriminado por uno de los choferes de ese servicio de larga distancia.
También confirmó que hizo la presentación correspondiente de la queja ante la empresa de transporte de larga distancia.
Según relató, al momento de ascender a la unidad, que partía a las 13:30 horas de Trelew hacia Viedma, se acercó para despachar el equipaje consistente en una valija tipo carry on y una caja de tamaño pequeño.
Es ahí cuando “el chofer no quiso que despache la cajita” y que la lleve en el asiento. Aclara el denunciante que “soy discapacitado, se lo comuniqué senté, y le pedí que la despache porque yo había pagado el pasaje, y el más costoso”.
“Me contestó de mala manera, y me dijo que yo no era discapacitado, desconociendo la terminología específica. Quiero aclarar que uso un bastón trípode para desplazarme porque tengo problemas se equilibrio vestibular. Además, amenazó con llamar a la policía”.
Para peor, “yo tenía la butaca 58, la última, que al tener escalón es más baja. Por lo que si ponía la caja en mis piernas, no iba a poder viajar cómodo”.
Por último, afirmó que siguió recibiendo maltratos hasta que subió al colectivo.