Bomberos Voluntarios de Epuyén realizaron un comunicado este domingo con dos imágenes que demuestran el masivo crecimiento de pinos en una zona que fue arrasada por las llamas. Las imágenes fueron tomadas en una zona afectada por el incendio del 15 de enero de 2025, a un año exacto del evento. Lo que se observa no es recuperación natural del bosque, sino una invasión masiva de plántulas de pino.
La foto permite dimensionar claramente dos aspectos clave: La densidad: decenas de plántulas por metro cuadrado. La altura: ejemplares que, en solo un año, ya alcanzan tamaños significativos.
El incendio generó las condiciones ideales: suelo expuesto, nutrientes disponibles y ausencia de vegetación nativa. El resultado es este crecimiento explosivo de especies exóticas altamente inflamables.
Este proceso no es inofensivo
Si no se actúa, en 15 a 20 años estas plántulas formarán masas forestales densas, continuas y cargadas de combustible, dando lugar a incendios futuros mucho más severos, rápidos e incontrolables. Un círculo vicioso que se repite año tras año. Comunicaron.
“Lo que hoy parece un bosque joven, es en realidad la gestación del próximo gran desastre ambiental. La prevención y el manejo temprano son la única forma de romper este ciclo”.


Bomberos Voluntarios de Epuyén realizaron un comunicado este domingo con dos imágenes que demuestran el masivo crecimiento de pinos en una zona que fue arrasada por las llamas. Las imágenes fueron tomadas en una zona afectada por el incendio del 15 de enero de 2025, a un año exacto del evento. Lo que se observa no es recuperación natural del bosque, sino una invasión masiva de plántulas de pino.
La foto permite dimensionar claramente dos aspectos clave: La densidad: decenas de plántulas por metro cuadrado. La altura: ejemplares que, en solo un año, ya alcanzan tamaños significativos.
El incendio generó las condiciones ideales: suelo expuesto, nutrientes disponibles y ausencia de vegetación nativa. El resultado es este crecimiento explosivo de especies exóticas altamente inflamables.
Este proceso no es inofensivo
Si no se actúa, en 15 a 20 años estas plántulas formarán masas forestales densas, continuas y cargadas de combustible, dando lugar a incendios futuros mucho más severos, rápidos e incontrolables. Un círculo vicioso que se repite año tras año. Comunicaron.
“Lo que hoy parece un bosque joven, es en realidad la gestación del próximo gran desastre ambiental. La prevención y el manejo temprano son la única forma de romper este ciclo”.
