La Asociación Bomberos Voluntarios de Puerto Madryn invita a la comunidad a acompañar las dos instancias previstas para la jornada: a las 8:30 en el Monumento del Bombero Alado, ubicado en Plaza San Martín, y a las 9:30 en el Monumento Gloria a las Víctimas del Viento y del Fuego, en el barrio Mapu Ngefu.

Darío Arcajo, actual tesorero de la Asociación, ex bombero y hermano de Mauricio Arcajo, uno de los 25 caídos, tenía 16 años cuando ocurrió el incendio y dos meses después, en marzo del 94, decidió incorporarse al cuerpo activo, donde prestó servicio durante más de una década.
Hoy continúa su compromiso desde la Comisión Directiva. “No los recuerdo desde la pena, sino desde la emoción de haber entendido, con el tiempo, qué era lo que ellos sentían”, expresa Arcajo, al referirse al proceso personal que lo llevó a seguir los pasos de su hermano.

A más de tres décadas del incendio, la Asociación Bomberos Voluntarios de Puerto Madryn reafirma su compromiso con una memoria viva, que abrace a los familiares, acompañe a los ex bomberos y se transmita a las nuevas generaciones. Recordar es también proyectar: fortalecer la institución, crecer en infraestructura y capacitación, y sostener un legado que marcó un antes y un después en la historia bomberil del país. La jornada del 21 de enero vuelve así a ser un espacio de encuentro, respeto y profundo reconocimiento colectivo.#

La Asociación Bomberos Voluntarios de Puerto Madryn invita a la comunidad a acompañar las dos instancias previstas para la jornada: a las 8:30 en el Monumento del Bombero Alado, ubicado en Plaza San Martín, y a las 9:30 en el Monumento Gloria a las Víctimas del Viento y del Fuego, en el barrio Mapu Ngefu.

Darío Arcajo, actual tesorero de la Asociación, ex bombero y hermano de Mauricio Arcajo, uno de los 25 caídos, tenía 16 años cuando ocurrió el incendio y dos meses después, en marzo del 94, decidió incorporarse al cuerpo activo, donde prestó servicio durante más de una década.
Hoy continúa su compromiso desde la Comisión Directiva. “No los recuerdo desde la pena, sino desde la emoción de haber entendido, con el tiempo, qué era lo que ellos sentían”, expresa Arcajo, al referirse al proceso personal que lo llevó a seguir los pasos de su hermano.

A más de tres décadas del incendio, la Asociación Bomberos Voluntarios de Puerto Madryn reafirma su compromiso con una memoria viva, que abrace a los familiares, acompañe a los ex bomberos y se transmita a las nuevas generaciones. Recordar es también proyectar: fortalecer la institución, crecer en infraestructura y capacitación, y sostener un legado que marcó un antes y un después en la historia bomberil del país. La jornada del 21 de enero vuelve así a ser un espacio de encuentro, respeto y profundo reconocimiento colectivo.#