Héroe a los 13 años: nadó cuatro kilómetros para salvar a su familia

Austin Appelbee logró llegar a la costa tras cuatro horas en mar abierto y dio la alarma que permitió rescatar a su madre y a sus dos hermanos menores, que permanecieron hasta diez horas a la deriva.

Austin concedió una entrevista a ABC News.
03 FEB 2026 - 10:36 | Actualizado 03 FEB 2026 - 10:55

Un niño de 13 años conmueve por estas horas a Australia (y al mundo), luego de protagonizar un acto de extraordinario coraje al salvar la vida de su madre y sus dos hermanos menores, tras quedar a la deriva en el mar frente a la costa del estado de Australia Occidental.

Se trata de Austin Appelbee, quien nadó cerca de cuatro kilómetros hasta la orilla para pedir ayuda luego de que la familia fuera arrastrada mar adentro por el viento y las corrientes.

El episodio ocurrió el viernes, cuando Austin, su madre Joanne Appelbee (47) y sus hermanos Beau (12) y Grace (8) practicaban kayak y paddle surf con equipos alquilados cerca de la localidad costera de Quindalup, durante unas vacaciones familiares. Cerca del mediodía, el deterioro de las condiciones del mar comenzó a empujarlos mar adentro, sin posibilidad de regresar por sus propios medios.

Ante la gravedad de la situación, Joanne decidió enviar a su hijo mayor en busca de ayuda. Austin intentó primero avanzar en un kayak inflable que comenzó a perder aire, por lo que finalmente lo abandonó y continuó nadando. Inclusive, se quitó el chaleco salvavidas porque le dificultaba el movimiento. Durante unas cuatro horas nadó en mares agitados, concentrado -según relató- en pensamientos positivos para no rendirse.

“Las olas eran enormes y no tenía chaleco salvavidas. Solo pensaba: ‘sigue nadando, sigue nadando’”, contó el martes. Llegó exhausto a la orilla alrededor de las 18 y logró dar la alarma antes de desplomarse en la playa.

Mientras tanto, su madre y los dos niños menores permanecieron aferrados a una tabla de remo, con chalecos salvavidas. Un helicóptero de búsqueda los localizó recién a las 20:30, luego de que hubieran pasado hasta diez horas en el agua y se encontraran a unos 14 kilómetros del punto donde habían ingresado al mar. Los tres estaban con signos de hipotermia y Beau había perdido la sensibilidad en las piernas debido al frío.

Austin y su madre Joanne. (Foto: BBC)

“No se pueden elogiar lo suficiente las acciones del niño de 13 años. Su determinación y valentía fueron decisivas para salvar las vidas de su madre y hermanos”, destacó el inspector de policía James Bradley.

Joanne Appelbee reconoció que la decisión de enviar a Austin fue una de las más difíciles de su vida. “No podía dejar a los tres niños, así que le pedí que intentara llegar a la costa y buscara ayuda. Sabía que podía volverse muy serio muy rápido”, explicó. Añadió que, mientras esperaban el rescate, intentaron mantenerse calmados cantando y bromeando, hasta que la caída del sol y el aumento del oleaje hicieron más crítica la situación.

Los cuatro integrantes de la familia fueron sometidos a controles médicos tras el rescate, pero ninguno requirió hospitalización. “Tengo tres bebés. Los tres sobrevivieron. Eso es lo único que importa”, concluyó la madre.

Austin, con su madre y sus dos hermanitos. (Foto: ABC)

Austin concedió una entrevista a ABC News.
03 FEB 2026 - 10:36

Un niño de 13 años conmueve por estas horas a Australia (y al mundo), luego de protagonizar un acto de extraordinario coraje al salvar la vida de su madre y sus dos hermanos menores, tras quedar a la deriva en el mar frente a la costa del estado de Australia Occidental.

Se trata de Austin Appelbee, quien nadó cerca de cuatro kilómetros hasta la orilla para pedir ayuda luego de que la familia fuera arrastrada mar adentro por el viento y las corrientes.

El episodio ocurrió el viernes, cuando Austin, su madre Joanne Appelbee (47) y sus hermanos Beau (12) y Grace (8) practicaban kayak y paddle surf con equipos alquilados cerca de la localidad costera de Quindalup, durante unas vacaciones familiares. Cerca del mediodía, el deterioro de las condiciones del mar comenzó a empujarlos mar adentro, sin posibilidad de regresar por sus propios medios.

Ante la gravedad de la situación, Joanne decidió enviar a su hijo mayor en busca de ayuda. Austin intentó primero avanzar en un kayak inflable que comenzó a perder aire, por lo que finalmente lo abandonó y continuó nadando. Inclusive, se quitó el chaleco salvavidas porque le dificultaba el movimiento. Durante unas cuatro horas nadó en mares agitados, concentrado -según relató- en pensamientos positivos para no rendirse.

“Las olas eran enormes y no tenía chaleco salvavidas. Solo pensaba: ‘sigue nadando, sigue nadando’”, contó el martes. Llegó exhausto a la orilla alrededor de las 18 y logró dar la alarma antes de desplomarse en la playa.

Mientras tanto, su madre y los dos niños menores permanecieron aferrados a una tabla de remo, con chalecos salvavidas. Un helicóptero de búsqueda los localizó recién a las 20:30, luego de que hubieran pasado hasta diez horas en el agua y se encontraran a unos 14 kilómetros del punto donde habían ingresado al mar. Los tres estaban con signos de hipotermia y Beau había perdido la sensibilidad en las piernas debido al frío.

Austin y su madre Joanne. (Foto: BBC)

“No se pueden elogiar lo suficiente las acciones del niño de 13 años. Su determinación y valentía fueron decisivas para salvar las vidas de su madre y hermanos”, destacó el inspector de policía James Bradley.

Joanne Appelbee reconoció que la decisión de enviar a Austin fue una de las más difíciles de su vida. “No podía dejar a los tres niños, así que le pedí que intentara llegar a la costa y buscara ayuda. Sabía que podía volverse muy serio muy rápido”, explicó. Añadió que, mientras esperaban el rescate, intentaron mantenerse calmados cantando y bromeando, hasta que la caída del sol y el aumento del oleaje hicieron más crítica la situación.

Los cuatro integrantes de la familia fueron sometidos a controles médicos tras el rescate, pero ninguno requirió hospitalización. “Tengo tres bebés. Los tres sobrevivieron. Eso es lo único que importa”, concluyó la madre.

Austin, con su madre y sus dos hermanitos. (Foto: ABC)