Secretario advierte la existencia de tierras para reubicaciones

El nuevo secretario de Ordenamiento Territorial, Bruno Hernández, analizó la compleja situación que atraviesa la ciudad tras el desplazamiento del Cerro Hermite. Confirmó un relevamiento en Sismográfica y la posibilidad de que haya reubicaciones.

05 FEB 2026 - 15:39 | Actualizado 05 FEB 2026 - 16:15

El nuevo secretario de Ordenamiento Territorial de Comodoro Rivadavia, Bruno Hernández, analizó la compleja situación que atraviesa la ciudad tras el desplazamiento del Cerro Hermite. Confirmó un relevamiento en Sismográfica y la posibilidad de que haya reubicaciones en tierras fiscales.

Detalló el trabajo previo y actual que lleva adelante el área para responder a las necesidades de los barrios afectados, entre ellos Barrio Médanos, El Marquesado, Los Tilos y calle Mazaredo. “La demanda normal de tierra pública sigue estando de manera constante, y por otro lado tenemos lo que es de público conocimiento que ha pasado en el Cerro Hermite. Es un momento súper complicado”, admitió el funcionario.

Hernández reveló que, antes de la catástrofe, el municipio ya había realizado un relevamiento en el Ex Sismógrafica. “En el mes de octubre hicimos un censo extraordinario desde la unidad número tres de Tierras, con trabajadores sociales, inspectores y administrativos. Terminamos a principios de enero. Ese trabajo nos permitió saber de antemano quiénes vivían allí, la cantidad exacta de habitantes, cuántos adultos mayores, cuántas personas con discapacidad, cuántos alquilaban, quiénes vivían y quiénes no vivían realmente en el lugar”.

Subrayó la importancia del procedimiento que incluyó material fotográfico, vuelos de dron y documentación completa. “Gracias a eso hoy podemos comparar la situación previa y posterior al desastre natural. Si no hubiésemos hecho ese relevamiento, la situación sería completamente distinta”.

Aclaró que no se trató de una medida vinculada a un alerta geotécnica puntual, sino a una falencia de información. “Cuando llegué a Sismográfica no teníamos nada y no se sabía quiénes viven ahí. La decisión fue ordenar, porque para eso existe la Secretaría de Ordenamiento”. Hernández remarcó que su método de gestión se basa en procedimientos estrictos.

“Soy bastante metódico. Me gusta estandarizar los métodos, que quede todo escrito, con triple chequeo, porque es información que sale desde el Estado. Eso permite que en dos años, quien asuma, sepa qué se hizo; cuál es el piso mínimo de trabajo y cómo se puede mejorar”. Hernández concluyó en que el barrio más afectado por el movimiento de las capas geológicas residen 559 personas y que en un 25 por ciento de los casos, las viviendas estaban alquiladas.

Sobre las consultas que recibe a diario —principalmente sobre posibles reubicaciones— pidió extrema cautela. “No podemos dar respuestas inmediatas. Hay que tener mucho cuidado con la información. Las decisiones deben estar fundadas y eso lo van a dar los técnicos: los especialistas de la Universidad y de SEGEMAR. Son ellos los que controlan el movimiento del cerro y determinan qué se puede hacer”.

“Hay que tener cuidado con lo que se informa y de qué manera”, planteó. A la vez, adelantó que el municipio tenía previsiones establecidas en cuanto a terrenos fiscales. “Nosotros ya veníamos trabajando y tenemos un backup en caso de que sea solicitado. No voy a decir ni la cantidad ni el lugar, por cuestiones de seguridad”.

“El problema mayor –dijo Hernández- que tenemos es el de tierras, la planificación y la necesidad de pensar una Comodoro a diez años. El paradigma de la ciudad cambió: antes con pleno auge petrolero, hoy con caída del empleo, mucha gente dejó de alquilar y vino a pedir un terreno porque no puede sostener el costo habitacional”.

05 FEB 2026 - 15:39

El nuevo secretario de Ordenamiento Territorial de Comodoro Rivadavia, Bruno Hernández, analizó la compleja situación que atraviesa la ciudad tras el desplazamiento del Cerro Hermite. Confirmó un relevamiento en Sismográfica y la posibilidad de que haya reubicaciones en tierras fiscales.

Detalló el trabajo previo y actual que lleva adelante el área para responder a las necesidades de los barrios afectados, entre ellos Barrio Médanos, El Marquesado, Los Tilos y calle Mazaredo. “La demanda normal de tierra pública sigue estando de manera constante, y por otro lado tenemos lo que es de público conocimiento que ha pasado en el Cerro Hermite. Es un momento súper complicado”, admitió el funcionario.

Hernández reveló que, antes de la catástrofe, el municipio ya había realizado un relevamiento en el Ex Sismógrafica. “En el mes de octubre hicimos un censo extraordinario desde la unidad número tres de Tierras, con trabajadores sociales, inspectores y administrativos. Terminamos a principios de enero. Ese trabajo nos permitió saber de antemano quiénes vivían allí, la cantidad exacta de habitantes, cuántos adultos mayores, cuántas personas con discapacidad, cuántos alquilaban, quiénes vivían y quiénes no vivían realmente en el lugar”.

Subrayó la importancia del procedimiento que incluyó material fotográfico, vuelos de dron y documentación completa. “Gracias a eso hoy podemos comparar la situación previa y posterior al desastre natural. Si no hubiésemos hecho ese relevamiento, la situación sería completamente distinta”.

Aclaró que no se trató de una medida vinculada a un alerta geotécnica puntual, sino a una falencia de información. “Cuando llegué a Sismográfica no teníamos nada y no se sabía quiénes viven ahí. La decisión fue ordenar, porque para eso existe la Secretaría de Ordenamiento”. Hernández remarcó que su método de gestión se basa en procedimientos estrictos.

“Soy bastante metódico. Me gusta estandarizar los métodos, que quede todo escrito, con triple chequeo, porque es información que sale desde el Estado. Eso permite que en dos años, quien asuma, sepa qué se hizo; cuál es el piso mínimo de trabajo y cómo se puede mejorar”. Hernández concluyó en que el barrio más afectado por el movimiento de las capas geológicas residen 559 personas y que en un 25 por ciento de los casos, las viviendas estaban alquiladas.

Sobre las consultas que recibe a diario —principalmente sobre posibles reubicaciones— pidió extrema cautela. “No podemos dar respuestas inmediatas. Hay que tener mucho cuidado con la información. Las decisiones deben estar fundadas y eso lo van a dar los técnicos: los especialistas de la Universidad y de SEGEMAR. Son ellos los que controlan el movimiento del cerro y determinan qué se puede hacer”.

“Hay que tener cuidado con lo que se informa y de qué manera”, planteó. A la vez, adelantó que el municipio tenía previsiones establecidas en cuanto a terrenos fiscales. “Nosotros ya veníamos trabajando y tenemos un backup en caso de que sea solicitado. No voy a decir ni la cantidad ni el lugar, por cuestiones de seguridad”.

“El problema mayor –dijo Hernández- que tenemos es el de tierras, la planificación y la necesidad de pensar una Comodoro a diez años. El paradigma de la ciudad cambió: antes con pleno auge petrolero, hoy con caída del empleo, mucha gente dejó de alquilar y vino a pedir un terreno porque no puede sostener el costo habitacional”.