Docentes universitarios marcharán el 11 contra la reforma laboral

El miércoles 11 de febrero, las sedes de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco realizarán una jornada de paro y movilización en reclamo de la apertura de paritarias nacionales, el cumplimiento de leyes vigentes y en rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno Nacional.

09 FEB 2026 - 13:57 | Actualizado 09 FEB 2026 - 14:07

Según explicó Juan Pablo Simonetti, secretario gremial de la Asociación de Docente Universitarios, la convocatoria en Comodoro será a las 11 de la mañana, mientras que en Trelew aún se ajustan los detalles. “Para nosotros es central visibilizar lo que está pasando y el peligro que implica este nuevo intento de reforma laboral por un gobierno que todo lo que ha hecho hasta ahora es en perjuicio de la clase trabajadora”, afirmó.

El reclamo principal gira en torno al financiamiento universitario. “Lo que no tenemos todavía es el incremento que corresponde votado por la Ley de Financiamiento Educativo Universitario. Eso no ha ocurrido”, señaló, advirtiendo que el Gobierno “debe cumplimentar la ley tal cual está, igual que la ley de salud pública votada el año pasado”. Comentó además que Nación anunció un aumento en cuotas de alrededor del 12%, pero “todavía no tenemos el cronograma ni sabemos en qué se fija este porcentaje”.

La situación es más delicada ante la manipulación de los indicadores económicos. “Ya sabemos que ahora empezaron a ocultar la información de la inflación. Ya no se basa en la inflación, se basa en el capricho del Gobierno Nacional”, remarcó.

Para Simonetti, lo que ocurra este año será determinante: “Este va a ser el primer año en donde todas estas políticas tengan el 100% de efectividad. Ya no pueden hablar de herencia: todo lo que pase de ahora en adelante es producto de las políticas de Milei”.

Aunque la CGT no convocó a paro —lo que limita la participación del sector privado— desde el ámbito universitario confirmaron que marcharán “con todos los sindicatos y organizaciones que consideren que vale la pena estar en la calle”. Aun así, reconocen el contexto laboral adverso: “No está el tiempo como para perder el laburo”.

Respecto del clima interno en las universidades, Simonetti aseguró que los acatamientos “han sido altos”, aunque varían según la sede. También admitió que existen docentes que apoyan la gestión nacional: “Hay gente que cree, que confía, que está de acuerdo, aunque esté igual que yo. Son colegas valiosos que han decidido confiar en este plan político”.

El docente trazó además un paralelismo histórico: “No todo el mundo recuerda los 90 con malos ojos. Algunos viajaron, coleccionaban latitas, vivían bien. Quizás creyeron que podían volver a esa época sin ver que en aquel entonces eran privilegiados”.

Finalmente, incorporó una autocrítica del campo popular frente a los trabajadores informales: “Tampoco supimos dar respuestas a quienes estaban en la informalidad. También tienen derecho a probar algo distinto. Pero esta reforma laboral no les va a mejorar la vida”.

La marcha del 11 se enmarca así en un conflicto creciente entre el Gobierno Nacional y el sistema universitario, que denuncia “un claro ensañamiento con la educación superior pública”.

09 FEB 2026 - 13:57

Según explicó Juan Pablo Simonetti, secretario gremial de la Asociación de Docente Universitarios, la convocatoria en Comodoro será a las 11 de la mañana, mientras que en Trelew aún se ajustan los detalles. “Para nosotros es central visibilizar lo que está pasando y el peligro que implica este nuevo intento de reforma laboral por un gobierno que todo lo que ha hecho hasta ahora es en perjuicio de la clase trabajadora”, afirmó.

El reclamo principal gira en torno al financiamiento universitario. “Lo que no tenemos todavía es el incremento que corresponde votado por la Ley de Financiamiento Educativo Universitario. Eso no ha ocurrido”, señaló, advirtiendo que el Gobierno “debe cumplimentar la ley tal cual está, igual que la ley de salud pública votada el año pasado”. Comentó además que Nación anunció un aumento en cuotas de alrededor del 12%, pero “todavía no tenemos el cronograma ni sabemos en qué se fija este porcentaje”.

La situación es más delicada ante la manipulación de los indicadores económicos. “Ya sabemos que ahora empezaron a ocultar la información de la inflación. Ya no se basa en la inflación, se basa en el capricho del Gobierno Nacional”, remarcó.

Para Simonetti, lo que ocurra este año será determinante: “Este va a ser el primer año en donde todas estas políticas tengan el 100% de efectividad. Ya no pueden hablar de herencia: todo lo que pase de ahora en adelante es producto de las políticas de Milei”.

Aunque la CGT no convocó a paro —lo que limita la participación del sector privado— desde el ámbito universitario confirmaron que marcharán “con todos los sindicatos y organizaciones que consideren que vale la pena estar en la calle”. Aun así, reconocen el contexto laboral adverso: “No está el tiempo como para perder el laburo”.

Respecto del clima interno en las universidades, Simonetti aseguró que los acatamientos “han sido altos”, aunque varían según la sede. También admitió que existen docentes que apoyan la gestión nacional: “Hay gente que cree, que confía, que está de acuerdo, aunque esté igual que yo. Son colegas valiosos que han decidido confiar en este plan político”.

El docente trazó además un paralelismo histórico: “No todo el mundo recuerda los 90 con malos ojos. Algunos viajaron, coleccionaban latitas, vivían bien. Quizás creyeron que podían volver a esa época sin ver que en aquel entonces eran privilegiados”.

Finalmente, incorporó una autocrítica del campo popular frente a los trabajadores informales: “Tampoco supimos dar respuestas a quienes estaban en la informalidad. También tienen derecho a probar algo distinto. Pero esta reforma laboral no les va a mejorar la vida”.

La marcha del 11 se enmarca así en un conflicto creciente entre el Gobierno Nacional y el sistema universitario, que denuncia “un claro ensañamiento con la educación superior pública”.