José Medina ya no hace sonar la campana del recreo en las escuelas de Esquel, pero su vocación de servicio sigue intacta. A sus 68 años, el histórico portero de la ciudad decidió subirse a su remis con un objetivo solidario: recaudar dinero para ayudar a Martina Curapil, una niña de 5 años que padece Síndrome de Rett y necesita viajar a Buenos Aires para continuar con su tratamiento.
Durante 43 años, José trabajó como portero en distintas escuelas de Esquel, donde conoció a generaciones enteras de estudiantes. Hoy, ya jubilado, encontró otra forma de seguir cerca de la comunidad.
“Es lindo que me reconozcan, tengo una linda relación con la comunidad, por eso es bueno agradecer y decir: este es el granito de arena que puedo aportar por todo lo que también hicieron por mí”, contó.
Hace siete años empezó a trabajar como chofer junto a su hijo en una remisería y con el tiempo logró tener su propio vehículo. “Gracias a la gente de Esquel y a la gente que he conocido comencé a trabajar como chofer, después pude comprar un auto y la licencia. Hoy ya trabajo para mí y le doy trabajo a mi hijo más grande”, relató.
La iniciativa solidaria surgió cuando conoció la historia de Martina por redes sociales. La niña enfrenta el Síndrome de Rett, un trastorno del neurodesarrollo que afecta principalmente a niñas y provoca graves dificultades en el habla, la movilidad y la coordinación motora.
“Sabemos que vivimos tiempos difíciles, entonces se me ocurrió ayudar desde mi lugar”, explicó Medina.
Con esa idea, decidió dedicar una jornada completa de trabajo a recaudar fondos para ayudar a la familia de la niña, integrada por sus padres, Matías y Diana, quienes deben afrontar los costos médicos y el viaje a Buenos Aires.
Medina reconoce que la situación económica no es sencilla, ni siquiera para su propio trabajo. “Aquí en Esquel la recaudación me bajó entre un 60 y un 70 por ciento y sigue bajando, pero también tengo que entender que no es imposible ayudar a los demás. Es cuestión de ponerse un poquito en el lugar de la otra persona”, afirmó.
Aunque todavía no tuvo contacto directo con la familia, asegura que la historia lo movilizó profundamente. “He visto nada más que un video y uno se pone en el lugar de ellos. Debe ser muy difícil tener el amor por un hijo y de pronto encontrarte con una situación así, y encima afrontar el gasto médico y los viajes”, señaló.
Quienes quieran colaborar con el tratamiento y el viaje de Martina pueden hacerlo a través del alias elviajedemartina, a nombre de su mamá, Diana Carrasco.

José Medina ya no hace sonar la campana del recreo en las escuelas de Esquel, pero su vocación de servicio sigue intacta. A sus 68 años, el histórico portero de la ciudad decidió subirse a su remis con un objetivo solidario: recaudar dinero para ayudar a Martina Curapil, una niña de 5 años que padece Síndrome de Rett y necesita viajar a Buenos Aires para continuar con su tratamiento.
Durante 43 años, José trabajó como portero en distintas escuelas de Esquel, donde conoció a generaciones enteras de estudiantes. Hoy, ya jubilado, encontró otra forma de seguir cerca de la comunidad.
“Es lindo que me reconozcan, tengo una linda relación con la comunidad, por eso es bueno agradecer y decir: este es el granito de arena que puedo aportar por todo lo que también hicieron por mí”, contó.
Hace siete años empezó a trabajar como chofer junto a su hijo en una remisería y con el tiempo logró tener su propio vehículo. “Gracias a la gente de Esquel y a la gente que he conocido comencé a trabajar como chofer, después pude comprar un auto y la licencia. Hoy ya trabajo para mí y le doy trabajo a mi hijo más grande”, relató.
La iniciativa solidaria surgió cuando conoció la historia de Martina por redes sociales. La niña enfrenta el Síndrome de Rett, un trastorno del neurodesarrollo que afecta principalmente a niñas y provoca graves dificultades en el habla, la movilidad y la coordinación motora.
“Sabemos que vivimos tiempos difíciles, entonces se me ocurrió ayudar desde mi lugar”, explicó Medina.
Con esa idea, decidió dedicar una jornada completa de trabajo a recaudar fondos para ayudar a la familia de la niña, integrada por sus padres, Matías y Diana, quienes deben afrontar los costos médicos y el viaje a Buenos Aires.
Medina reconoce que la situación económica no es sencilla, ni siquiera para su propio trabajo. “Aquí en Esquel la recaudación me bajó entre un 60 y un 70 por ciento y sigue bajando, pero también tengo que entender que no es imposible ayudar a los demás. Es cuestión de ponerse un poquito en el lugar de la otra persona”, afirmó.
Aunque todavía no tuvo contacto directo con la familia, asegura que la historia lo movilizó profundamente. “He visto nada más que un video y uno se pone en el lugar de ellos. Debe ser muy difícil tener el amor por un hijo y de pronto encontrarte con una situación así, y encima afrontar el gasto médico y los viajes”, señaló.
Quienes quieran colaborar con el tratamiento y el viaje de Martina pueden hacerlo a través del alias elviajedemartina, a nombre de su mamá, Diana Carrasco.