El hijo adoptivo de Raffaella Carrá no era su hijo, sino su pareja

La noticia ha conmocionado a quienes admiraban a la artista, que siempre mostró un perfil distante en cuanto a su vida personal, enfocándose más en su carrera y en su legado artístico.

23 MAR 2026 - 9:35 | Actualizado 23 MAR 2026 - 9:39

El mundo de la música y la televisión se fue a negro tras la muerte de la legendaria artista italiana Raffaella Carrà, el 5 de julio de 2021 a los 78 años de edad debido a un cáncer de pulmón.

Pero Raffaella, acostumbrada a elevar el ánimo y la temperatura allá por donde pisase, no podía irse sin más y dejar la historia de su vida en manos exclusivamente de los recuerdos y la hemeroteca. La diva italiana, conocida por su talento y carisma, guardaba un secreto que solo ahora sale a la luz: Gian Luca Bulzoni, el hombre que la artista adoptase a los 60 años de edad era, en realidad, su última pareja.

La noticia ha conmocionado a quienes admiraban a la artista, que siempre mostró un perfil distante en cuanto a su vida personal, enfocándose más en su carrera y en su legado artístico. Sin embargo, este nuevo capítulo en su vida añade una capa de complejidad y humanidad que sus seguidores, y el mundo entero, no esperaban.



Según ha contado Pedro Ángel Sánchez, escritor de la biografía de la artista italiana en 2024, Bulzoni, además de secretario personal y protector de la artista, fue la última pareja de Raffaella Carrà, un hecho que ha pasado desapercibido en los últimos años. "Compartió la lucha de ella al pie de su cama", cuenta Sánchez.

Aunque su relación nunca fue pública hasta después del fallecimiento de la artista, Bulzoni estuvo a su lado durante muchos años. En cambio, la noticia sobre la adopción ha salido a la luz a raíz de una disputa legal entre él y la productora que llevó al Teatro Capitol de Madrid ’Bailo Bailo’, un espectáculo inspirado en la música de la italiana.

Este ’hijo’, cuya identidad se mantenía en la más estricta privacidad, ha decidido compartir con el mundo su vínculo con la artista, revelando una relación profunda que hasta ahora había permanecido fuera del radar público.

Así lo indica la orden judicial emitida desde Roma el pasado 6 de febrero —tal y como se publica en el diario italiano Corrierre della Sera—, que subrayaba que Gian Luca Pelloni Bulzoni es el heredero legítimo del patrimonio de Raffaella Carrà y, por ende, de sus derechos de imagen y de autor de todas y cada una de las obras de la intérprete.

Gian Luca, de 60 años, dirige (y es propietario) de la editorial Arcoiris Edizioni Musicali, y anteriormente ejerció como secretario personal y representante de la artista.

Una relación que, como indican estos documentos, traspasó lo profesional hasta convertirse en familia con la adopción, con la que Raffaella cerraba las puertas a posibles disputas familiares o de terceros sobre quién debía gestionar sus derechos y su patrimonio.

A estas alturas, conocer más sobre la vida privada de Raffaella Carrà no solo honra su memoria, sino que también revela la figura de una mujer valiente a pesar de su estatus internacional, su fama y la época que le tocó vivir, que nunca fue madre biológica a pesar de desearlo.

Al final de su vida, la artista vivió una discreta historia de amor con el que hoy sabemos que es su hijo legal, como recuerda el libro biográfico de ’Nada es eterno salvo la Carrà’. (NA)

23 MAR 2026 - 9:35

El mundo de la música y la televisión se fue a negro tras la muerte de la legendaria artista italiana Raffaella Carrà, el 5 de julio de 2021 a los 78 años de edad debido a un cáncer de pulmón.

Pero Raffaella, acostumbrada a elevar el ánimo y la temperatura allá por donde pisase, no podía irse sin más y dejar la historia de su vida en manos exclusivamente de los recuerdos y la hemeroteca. La diva italiana, conocida por su talento y carisma, guardaba un secreto que solo ahora sale a la luz: Gian Luca Bulzoni, el hombre que la artista adoptase a los 60 años de edad era, en realidad, su última pareja.

La noticia ha conmocionado a quienes admiraban a la artista, que siempre mostró un perfil distante en cuanto a su vida personal, enfocándose más en su carrera y en su legado artístico. Sin embargo, este nuevo capítulo en su vida añade una capa de complejidad y humanidad que sus seguidores, y el mundo entero, no esperaban.



Según ha contado Pedro Ángel Sánchez, escritor de la biografía de la artista italiana en 2024, Bulzoni, además de secretario personal y protector de la artista, fue la última pareja de Raffaella Carrà, un hecho que ha pasado desapercibido en los últimos años. "Compartió la lucha de ella al pie de su cama", cuenta Sánchez.

Aunque su relación nunca fue pública hasta después del fallecimiento de la artista, Bulzoni estuvo a su lado durante muchos años. En cambio, la noticia sobre la adopción ha salido a la luz a raíz de una disputa legal entre él y la productora que llevó al Teatro Capitol de Madrid ’Bailo Bailo’, un espectáculo inspirado en la música de la italiana.

Este ’hijo’, cuya identidad se mantenía en la más estricta privacidad, ha decidido compartir con el mundo su vínculo con la artista, revelando una relación profunda que hasta ahora había permanecido fuera del radar público.

Así lo indica la orden judicial emitida desde Roma el pasado 6 de febrero —tal y como se publica en el diario italiano Corrierre della Sera—, que subrayaba que Gian Luca Pelloni Bulzoni es el heredero legítimo del patrimonio de Raffaella Carrà y, por ende, de sus derechos de imagen y de autor de todas y cada una de las obras de la intérprete.

Gian Luca, de 60 años, dirige (y es propietario) de la editorial Arcoiris Edizioni Musicali, y anteriormente ejerció como secretario personal y representante de la artista.

Una relación que, como indican estos documentos, traspasó lo profesional hasta convertirse en familia con la adopción, con la que Raffaella cerraba las puertas a posibles disputas familiares o de terceros sobre quién debía gestionar sus derechos y su patrimonio.

A estas alturas, conocer más sobre la vida privada de Raffaella Carrà no solo honra su memoria, sino que también revela la figura de una mujer valiente a pesar de su estatus internacional, su fama y la época que le tocó vivir, que nunca fue madre biológica a pesar de desearlo.

Al final de su vida, la artista vivió una discreta historia de amor con el que hoy sabemos que es su hijo legal, como recuerda el libro biográfico de ’Nada es eterno salvo la Carrà’. (NA)


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