El aceite vegetal usado puede ser un recurso energético

El reciclaje del aceite usado permite producir biocombustibles de segunda generación, transformando un residuo contaminante en energía limpia.

23 MAR 2026 - 21:03 | Actualizado 23 MAR 2026 - 21:21

En Argentina se descartan más de 100 millones de litros de aceite vegetal usado (AVU) cada año, y el 90% proviene de los hogares. Gran parte termina en desagües y cursos de agua, generando un fuerte impacto ambiental. Según la FAUBA y la empresa DH-SH, cada persona produce en promedio 2,5 litros de AVU por año, pero solo un 22% lo separa en origen para su reciclaje.

El impacto es enorme: un solo litro de aceite puede contaminar hasta 1.000 litros de agua. Al entrar en contacto con ríos o lagos, forma una película superficial que impide el intercambio de oxígeno, afectando peces, plantas y organismos acuáticos.

Contexto global

La crisis del agua es crítica a nivel mundial. Según la ONU y la OMS (2022-2025):
Más de 2.000 millones de personas carecen de acceso a agua potable segura.
Al menos 1.700 millones consumen agua contaminada con materia fecal.
El 80% de las aguas residuales industriales y municipales se vierten sin tratamiento.
En este escenario, la gestión del aceite vegetal usado se convierte en un desafío clave para reducir la contaminación hídrica.

Una oportunidad de transformación

La responsable de sustentabilidad de DH-SH, Antonella Druetta, señala que el AVU puede convertirse en un recurso valioso:
“Mientras que su descarte incorrecto puede contaminar el agua y el suelo, cuando se separa correctamente puede recuperarse y utilizarse como materia prima para biocombustibles”.

De hecho, el reciclaje del aceite usado permite producir biocombustibles de segunda generación, transformando un residuo contaminante en energía limpia.



Aceite vegetal usado

Cada año se desperdician más de 100 millones de litros de aceite vegetal usado
.
Iniciativas en marcha

La empresa DH-SH impulsa desde 2017 la campaña “Reciclá tu Aceite”, con tres ejes:

Pequeños generadores: hogares que pueden acercar su aceite a puntos verdes.
Grandes generadores: locales gastronómicos que producen grandes volúmenes de AVU.
Educación ambiental: charlas y actividades en escuelas para fomentar conciencia desde edades tempranas.

Resultados destacados:

Más de 200 charlas educativas en instituciones de todo el país.
Casi 6.000 estudiantes alcanzados.
Más de 400 puntos verdes instalados en 15 provincias.

Impacto positivo del reciclaje

En 2024, DH-SH recuperó 11.903 toneladas de AVU, evitando la contaminación de 12,9 millones de m³ de agua, equivalente a más de 5.000 piletas olímpicas.
Desde el inicio de la campaña en 2017, ya se recolectaron 45.000 toneladas, protegiendo cerca de 49 millones de m³ de agua (20.000 piletas olímpicas).
Cómo reciclar en casa:Dejar enfriar el aceite usado.Colocarlo en un recipiente plástico limpio, seco y con tapa.Seguir agregando aceite en el mismo envase.Llevar el recipiente completo al punto verde más cercano.Ese aceite, que de otra manera sería un residuo contaminante, se convierte en materia prima para biocombustibles.

El aceite vegetal usado es hoy uno de los principales contaminantes invisibles del agua en Argentina. Sin embargo, también representa una oportunidad para la economía circular: con campañas de reciclaje, educación ambiental y participación ciudadana, puede transformarse en energía limpia y en un recurso estratégico para enfrentar la crisis hídrica y climática.

23 MAR 2026 - 21:03

En Argentina se descartan más de 100 millones de litros de aceite vegetal usado (AVU) cada año, y el 90% proviene de los hogares. Gran parte termina en desagües y cursos de agua, generando un fuerte impacto ambiental. Según la FAUBA y la empresa DH-SH, cada persona produce en promedio 2,5 litros de AVU por año, pero solo un 22% lo separa en origen para su reciclaje.

El impacto es enorme: un solo litro de aceite puede contaminar hasta 1.000 litros de agua. Al entrar en contacto con ríos o lagos, forma una película superficial que impide el intercambio de oxígeno, afectando peces, plantas y organismos acuáticos.

Contexto global

La crisis del agua es crítica a nivel mundial. Según la ONU y la OMS (2022-2025):
Más de 2.000 millones de personas carecen de acceso a agua potable segura.
Al menos 1.700 millones consumen agua contaminada con materia fecal.
El 80% de las aguas residuales industriales y municipales se vierten sin tratamiento.
En este escenario, la gestión del aceite vegetal usado se convierte en un desafío clave para reducir la contaminación hídrica.

Una oportunidad de transformación

La responsable de sustentabilidad de DH-SH, Antonella Druetta, señala que el AVU puede convertirse en un recurso valioso:
“Mientras que su descarte incorrecto puede contaminar el agua y el suelo, cuando se separa correctamente puede recuperarse y utilizarse como materia prima para biocombustibles”.

De hecho, el reciclaje del aceite usado permite producir biocombustibles de segunda generación, transformando un residuo contaminante en energía limpia.



Aceite vegetal usado

Cada año se desperdician más de 100 millones de litros de aceite vegetal usado
.
Iniciativas en marcha

La empresa DH-SH impulsa desde 2017 la campaña “Reciclá tu Aceite”, con tres ejes:

Pequeños generadores: hogares que pueden acercar su aceite a puntos verdes.
Grandes generadores: locales gastronómicos que producen grandes volúmenes de AVU.
Educación ambiental: charlas y actividades en escuelas para fomentar conciencia desde edades tempranas.

Resultados destacados:

Más de 200 charlas educativas en instituciones de todo el país.
Casi 6.000 estudiantes alcanzados.
Más de 400 puntos verdes instalados en 15 provincias.

Impacto positivo del reciclaje

En 2024, DH-SH recuperó 11.903 toneladas de AVU, evitando la contaminación de 12,9 millones de m³ de agua, equivalente a más de 5.000 piletas olímpicas.
Desde el inicio de la campaña en 2017, ya se recolectaron 45.000 toneladas, protegiendo cerca de 49 millones de m³ de agua (20.000 piletas olímpicas).
Cómo reciclar en casa:Dejar enfriar el aceite usado.Colocarlo en un recipiente plástico limpio, seco y con tapa.Seguir agregando aceite en el mismo envase.Llevar el recipiente completo al punto verde más cercano.Ese aceite, que de otra manera sería un residuo contaminante, se convierte en materia prima para biocombustibles.

El aceite vegetal usado es hoy uno de los principales contaminantes invisibles del agua en Argentina. Sin embargo, también representa una oportunidad para la economía circular: con campañas de reciclaje, educación ambiental y participación ciudadana, puede transformarse en energía limpia y en un recurso estratégico para enfrentar la crisis hídrica y climática.