Apareció el lechuzón orejudo en Chubut

Hasta ahora, el lechuzón orejudo era considerado una especie poco frecuente en la región, con registros aislados en San Antonio Oeste y Las Grutas.

31 MAR 2026 - 12:34 | Actualizado 31 MAR 2026 - 12:42

Un equipo de investigación del Instituto Patagónico para el Estudio de los Ecosistemas Continentales (IPEEC-CONICET), confirmó en 2025 la primera presencia y nidificación del lechuzón orejudo (Asio clamator) en el Valle Inferior del Río Chubut, ampliando su distribución hacia el sur en la Argentina.



El hallazgo marca un punto de inflexión en el conocimiento de las aves rapaces patagónicas. Hasta ahora, el lechuzón orejudo era considerado una especie poco frecuente en la región, con registros aislados en San Antonio Oeste y Las Grutas. Sin embargo, el estudio no solo documenta su presencia sino también evidencia reproductiva, lo que confirma que la especie logró establecerse en el área.


El trabajo fue realizado por Anahí Formoso y Daniel Udrizar Sauthier, investigadores del IPEEC, junto a los fotógrafos de naturaleza Agustín Esmoris y Darío Podestá, y fue publicado en la revista Nuestras Aves. La investigación describe una expansión de al menos 280 kilómetros hacia el sur en la distribución conocida de la especie, un dato relevante para la biogeografía de las aves en Patagonia.


Uno de los aspectos más relevantes es la posible relación entre esta expansión y los cambios ambientales generados por actividades humanas, sobre todo la desforestación. Los ambientes modificados del Valle Inferior del Río Chubut (VIRCh) —con presencia de árboles, áreas irrigadas y producción agropecuaria— podrían estar facilitando la llegada y establecimiento del lechuzón orejudo.

¿Macho y hembra diferentes?



Son cuantiosas las especies que presentan diferencias entre los ejemplares machos y las hembras. A esto se lo denomina dimorfismo sexual. Pero, para lechuzón orejudo no se había reportado hasta el momento. “Durante las observaciones también notamos patrones distintos de coloración entre los dos adultos. Uno de los ejemplares tenía un color más pálido, con el contraste negro y blanco del plumaje más marcado, con un disco facial más fino y menos definido, la zona del pecho más oscura y los penachos auriculares mucho más notables. En cambio, el otro adulto que permaneció en el árbol junto al pichón, presentaba un plumaje color canela sobre todo en la región facial y un disco facial grueso y bien. Debido al comportamiento de ambos individuos suponemos que el macho es el que realizó despliegues defensivos y distractivos, mientras que el individuo que permaneció en el árbol junto al pichón era la hembra”, detalla la Dra. Formoso.


Además de su valor científico, la especie tiene un potencial rol ecológico clave: como depredador de pequeños vertebrados, especialmente roedores, puede contribuir al control biológico en sistemas productivos. Este tipo de interacciones refuerza la importancia de estudiar la fauna local en contextos de transformación del paisaje.


El registro también abre nuevas líneas de investigación sobre su ecología, dieta y comportamiento reproductivo en ambientes australes, donde aún existe escasa información sobre esta rapaz nocturna.

Mala imagen

Pero, el desafío no es solo ecológico. También es social. En muchos lugares, las lechuzas y búhos arrastran una carga cultural negativa: mitos que las asocian con la mala suerte o lo sobrenatural. Estas percepciones influyen en cómo las personas se relacionan con ellas, a veces con rechazo o incluso persecución. En otros sitios, en cambio, el grupo es visto con admiración y considerado de buen augurio.



Por eso, el proyecto del CONICET incluye una dimensión educativa. Se prevé el desarrollo de talleres y charlas en escuelas y comunidades del valle para conocer sobre este grupo de aves y ponerlas en valor como componentes esenciales del ecosistema. La idea es simple pero potente: conocer para cuidar.


El descubrimiento no solo amplía el mapa de distribución de la especie, sino que invita a repensar cómo cambian los ambientes y qué lugar ocupan estas aves en ellos desde un punto de vista tanto ecológico como social. Para conocer todos los detalles del estudio, se puede leer la nota completa en el sitio del IPEEC-CONICET: www.ipeec.conicet.gov.ar #

31 MAR 2026 - 12:34

Un equipo de investigación del Instituto Patagónico para el Estudio de los Ecosistemas Continentales (IPEEC-CONICET), confirmó en 2025 la primera presencia y nidificación del lechuzón orejudo (Asio clamator) en el Valle Inferior del Río Chubut, ampliando su distribución hacia el sur en la Argentina.



El hallazgo marca un punto de inflexión en el conocimiento de las aves rapaces patagónicas. Hasta ahora, el lechuzón orejudo era considerado una especie poco frecuente en la región, con registros aislados en San Antonio Oeste y Las Grutas. Sin embargo, el estudio no solo documenta su presencia sino también evidencia reproductiva, lo que confirma que la especie logró establecerse en el área.


El trabajo fue realizado por Anahí Formoso y Daniel Udrizar Sauthier, investigadores del IPEEC, junto a los fotógrafos de naturaleza Agustín Esmoris y Darío Podestá, y fue publicado en la revista Nuestras Aves. La investigación describe una expansión de al menos 280 kilómetros hacia el sur en la distribución conocida de la especie, un dato relevante para la biogeografía de las aves en Patagonia.


Uno de los aspectos más relevantes es la posible relación entre esta expansión y los cambios ambientales generados por actividades humanas, sobre todo la desforestación. Los ambientes modificados del Valle Inferior del Río Chubut (VIRCh) —con presencia de árboles, áreas irrigadas y producción agropecuaria— podrían estar facilitando la llegada y establecimiento del lechuzón orejudo.

¿Macho y hembra diferentes?



Son cuantiosas las especies que presentan diferencias entre los ejemplares machos y las hembras. A esto se lo denomina dimorfismo sexual. Pero, para lechuzón orejudo no se había reportado hasta el momento. “Durante las observaciones también notamos patrones distintos de coloración entre los dos adultos. Uno de los ejemplares tenía un color más pálido, con el contraste negro y blanco del plumaje más marcado, con un disco facial más fino y menos definido, la zona del pecho más oscura y los penachos auriculares mucho más notables. En cambio, el otro adulto que permaneció en el árbol junto al pichón, presentaba un plumaje color canela sobre todo en la región facial y un disco facial grueso y bien. Debido al comportamiento de ambos individuos suponemos que el macho es el que realizó despliegues defensivos y distractivos, mientras que el individuo que permaneció en el árbol junto al pichón era la hembra”, detalla la Dra. Formoso.


Además de su valor científico, la especie tiene un potencial rol ecológico clave: como depredador de pequeños vertebrados, especialmente roedores, puede contribuir al control biológico en sistemas productivos. Este tipo de interacciones refuerza la importancia de estudiar la fauna local en contextos de transformación del paisaje.


El registro también abre nuevas líneas de investigación sobre su ecología, dieta y comportamiento reproductivo en ambientes australes, donde aún existe escasa información sobre esta rapaz nocturna.

Mala imagen

Pero, el desafío no es solo ecológico. También es social. En muchos lugares, las lechuzas y búhos arrastran una carga cultural negativa: mitos que las asocian con la mala suerte o lo sobrenatural. Estas percepciones influyen en cómo las personas se relacionan con ellas, a veces con rechazo o incluso persecución. En otros sitios, en cambio, el grupo es visto con admiración y considerado de buen augurio.



Por eso, el proyecto del CONICET incluye una dimensión educativa. Se prevé el desarrollo de talleres y charlas en escuelas y comunidades del valle para conocer sobre este grupo de aves y ponerlas en valor como componentes esenciales del ecosistema. La idea es simple pero potente: conocer para cuidar.


El descubrimiento no solo amplía el mapa de distribución de la especie, sino que invita a repensar cómo cambian los ambientes y qué lugar ocupan estas aves en ellos desde un punto de vista tanto ecológico como social. Para conocer todos los detalles del estudio, se puede leer la nota completa en el sitio del IPEEC-CONICET: www.ipeec.conicet.gov.ar #