Narcomenudeo sofisticado: vendedores utilizaban una envasadora al vacío

La mecánica era clara y reiterada: un constante flujo de personas que llegaban a pie o en vehículos, permanecían apenas unos minutos y se retiraban tras adquirir la sustancia.

Elementos secuestrados por la Policía.
01 ABR 2026 - 16:32 | Actualizado 01 ABR 2026 - 16:36

Un importante despliegue policial permitió desarticular al menos tres puntos de venta de droga en Comodoro Rivadavia, en el marco de una investigación por narcomenudeo que se extendió durante dos meses y culminó con allanamientos simultáneos en distintos barrios de la ciudad.

El operativo fue encabezado por el comisario Daniel Debis, quien detalló que los procedimientos se llevaron adelante durante la noche del lunes, iniciando cerca de las 22:30 y extendiéndose hasta aproximadamente las 5,30 de la madrugada. Las tres intervenciones se llevaron adelante en el barrio Laprida y dos en el Máximo Abásolo, tras una causa impulsada por la fiscal Andrea Whitty. “Fue un arduo trabajo de dos meses que comenzó a partir de una denuncia anónima. Pudimos comprobar que en esos domicilios se comercializaban estupefacientes bajo la modalidad de narcomenudeo”, indicó.

La mecánica era clara y reiterada: un constante flujo de personas que llegaban a pie o en vehículos, permanecían apenas unos minutos y se retiraban tras adquirir la sustancia. “Había mucho tránsito. Las personas se acercaban, compraban por la reja y se iban rápidamente”, describió.

Durante los procedimientos, la Policía logró incautar cocaína fraccionada lista para la venta, balanzas de precisión y armas de fuego. En uno de los domicilios, ubicado sobre calle Huergo, el hallazgo fue significativo: dos armas de fuego (una escopeta doble caño calibre 16); alrededor de 70 municiones; cinco balanzas de precisión; cocaína fraccionada y una máquina envasadora al vacío, un elemento que llamó la atención de los investigadores. “Nos sorprendió el nivel de organización. No era el típico fraccionamiento con bolsitas. Utilizaban una envasadora al vacío, lo que muestra una modalidad más sofisticada”, explicó Debis.

Como resultado de los operativos, cuatro hombres mayores de edad —todos oriundos de Comodoro Rivadavia— quedaron imputados por infracción a la Ley 23.737, que sanciona el comercio de estupefacientes. Al momento de uno de los allanamientos, los sospechosos fueron sorprendidos en plena venta. “Los atrapamos en plena faena, comercializando con un cliente”, señaló el jefe policial. Las edades de los imputados oscilan entre los 30 y 35 años, y según la investigación, no contaban con antecedentes previos.

Uno de los puntos destacados del caso fue el origen de la investigación: una denuncia anónima, contemplada en la legislación vigente. “Es una herramienta importante porque permite a los vecinos aportar información sin exponerse”, explicó Debis, al remarcar la preocupación creciente en distintos barrios por la proliferación de estos “quioscos” de droga.

El jefe de la sección Drogas reconoció que el narcomenudeo se ha expandido en los últimos años en la ciudad. “Ha proliferado de manera abrumadora”, admitió, aunque aseguró que cuentan con mayor equipamiento, personal y apoyo del Ministerio de Seguridad para enfrentar la situación. La investigación no está cerrada. La fiscalía evaluará las pruebas recolectadas y no se descartan nuevas medidas.

Mientras tanto, los operativos vuelven a poner en foco una realidad cada vez más visible en Comodoro: la multiplicación de puntos de venta barriales y la necesidad de sostener controles constantes para desarticular estas redes.

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Elementos secuestrados por la Policía.
01 ABR 2026 - 16:32

Un importante despliegue policial permitió desarticular al menos tres puntos de venta de droga en Comodoro Rivadavia, en el marco de una investigación por narcomenudeo que se extendió durante dos meses y culminó con allanamientos simultáneos en distintos barrios de la ciudad.

El operativo fue encabezado por el comisario Daniel Debis, quien detalló que los procedimientos se llevaron adelante durante la noche del lunes, iniciando cerca de las 22:30 y extendiéndose hasta aproximadamente las 5,30 de la madrugada. Las tres intervenciones se llevaron adelante en el barrio Laprida y dos en el Máximo Abásolo, tras una causa impulsada por la fiscal Andrea Whitty. “Fue un arduo trabajo de dos meses que comenzó a partir de una denuncia anónima. Pudimos comprobar que en esos domicilios se comercializaban estupefacientes bajo la modalidad de narcomenudeo”, indicó.

La mecánica era clara y reiterada: un constante flujo de personas que llegaban a pie o en vehículos, permanecían apenas unos minutos y se retiraban tras adquirir la sustancia. “Había mucho tránsito. Las personas se acercaban, compraban por la reja y se iban rápidamente”, describió.

Durante los procedimientos, la Policía logró incautar cocaína fraccionada lista para la venta, balanzas de precisión y armas de fuego. En uno de los domicilios, ubicado sobre calle Huergo, el hallazgo fue significativo: dos armas de fuego (una escopeta doble caño calibre 16); alrededor de 70 municiones; cinco balanzas de precisión; cocaína fraccionada y una máquina envasadora al vacío, un elemento que llamó la atención de los investigadores. “Nos sorprendió el nivel de organización. No era el típico fraccionamiento con bolsitas. Utilizaban una envasadora al vacío, lo que muestra una modalidad más sofisticada”, explicó Debis.

Como resultado de los operativos, cuatro hombres mayores de edad —todos oriundos de Comodoro Rivadavia— quedaron imputados por infracción a la Ley 23.737, que sanciona el comercio de estupefacientes. Al momento de uno de los allanamientos, los sospechosos fueron sorprendidos en plena venta. “Los atrapamos en plena faena, comercializando con un cliente”, señaló el jefe policial. Las edades de los imputados oscilan entre los 30 y 35 años, y según la investigación, no contaban con antecedentes previos.

Uno de los puntos destacados del caso fue el origen de la investigación: una denuncia anónima, contemplada en la legislación vigente. “Es una herramienta importante porque permite a los vecinos aportar información sin exponerse”, explicó Debis, al remarcar la preocupación creciente en distintos barrios por la proliferación de estos “quioscos” de droga.

El jefe de la sección Drogas reconoció que el narcomenudeo se ha expandido en los últimos años en la ciudad. “Ha proliferado de manera abrumadora”, admitió, aunque aseguró que cuentan con mayor equipamiento, personal y apoyo del Ministerio de Seguridad para enfrentar la situación. La investigación no está cerrada. La fiscalía evaluará las pruebas recolectadas y no se descartan nuevas medidas.

Mientras tanto, los operativos vuelven a poner en foco una realidad cada vez más visible en Comodoro: la multiplicación de puntos de venta barriales y la necesidad de sostener controles constantes para desarticular estas redes.