Argentina importó energía de Uruguay para evitar un colapso y pagó hasta el doble que el costo local

La medida se tomó en medio de un pico de demanda eléctrica, pero expuso fallas de previsión: el país terminó pagando valores elevados por electricidad generada con gas argentino más barato

03 ABR 2026 - 22:29 | Actualizado 03 ABR 2026 - 22:33

Argentina debió importar electricidad desde Uruguay en medio de un pico de consumo para evitar un colapso del sistema energético, en una decisión que implicó costos significativamente más altos que los de generación local.

La operación dejó en evidencia problemas de planificación energética, ya que la energía adquirida fue producida en parte con gas exportado desde Argentina —principalmente de Vaca Muerta— a un costo considerablemente menor. Sin embargo, el país terminó recomprando esa electricidad a precios mucho más elevados.

El episodio se dio en un contexto de alta demanda, impulsada por temperaturas extremas, que puso al límite la capacidad del sistema eléctrico nacional. Para cubrir el faltante y evitar cortes masivos, se recurrió a la importación desde países vecinos, una práctica habitual en situaciones críticas pero que en este caso generó cuestionamientos por el impacto económico.

Especialistas advierten que este tipo de decisiones reflejan la falta de coordinación entre la producción de gas y la generación eléctrica, en un país que cuenta con recursos energéticos abundantes pero enfrenta cuellos de botella en infraestructura y gestión.

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03 ABR 2026 - 22:29

Argentina debió importar electricidad desde Uruguay en medio de un pico de consumo para evitar un colapso del sistema energético, en una decisión que implicó costos significativamente más altos que los de generación local.

La operación dejó en evidencia problemas de planificación energética, ya que la energía adquirida fue producida en parte con gas exportado desde Argentina —principalmente de Vaca Muerta— a un costo considerablemente menor. Sin embargo, el país terminó recomprando esa electricidad a precios mucho más elevados.

El episodio se dio en un contexto de alta demanda, impulsada por temperaturas extremas, que puso al límite la capacidad del sistema eléctrico nacional. Para cubrir el faltante y evitar cortes masivos, se recurrió a la importación desde países vecinos, una práctica habitual en situaciones críticas pero que en este caso generó cuestionamientos por el impacto económico.

Especialistas advierten que este tipo de decisiones reflejan la falta de coordinación entre la producción de gas y la generación eléctrica, en un país que cuenta con recursos energéticos abundantes pero enfrenta cuellos de botella en infraestructura y gestión.