El pasado 2 de abril, una puma preñada fue atropellada en el Parque Nacional Nahuel Huapi y solo un cachorro sobrevivió. El conductor del rodado huyó pero una persona que pasaba por el lugar tomó al cachorro sobreviviente y lo puso a salvo. Evoluciona favorablemente y permanece en una veterinaria al cuidado de una gata que ahora es su madre nodriza.
Desde el Parque Nacional se destaca y agradece especialmente el accionar solidario de quienes intervinieron, así como la rápida respuesta del equipo veterinario.

Este hecho pone nuevamente de manifiesto la importancia de extremar las medidas de precaución a la circular dentro de áreas protegidas. La fauna silvestre forma parte integral del ecosistema y su presencia en caminos y rutas es frecuente.
La velocidad inadecuada y la falta de atención al entorno constituyen factores de riesgo directo para la conservación de las especies.


El pasado 2 de abril, una puma preñada fue atropellada en el Parque Nacional Nahuel Huapi y solo un cachorro sobrevivió. El conductor del rodado huyó pero una persona que pasaba por el lugar tomó al cachorro sobreviviente y lo puso a salvo. Evoluciona favorablemente y permanece en una veterinaria al cuidado de una gata que ahora es su madre nodriza.
Desde el Parque Nacional se destaca y agradece especialmente el accionar solidario de quienes intervinieron, así como la rápida respuesta del equipo veterinario.

Este hecho pone nuevamente de manifiesto la importancia de extremar las medidas de precaución a la circular dentro de áreas protegidas. La fauna silvestre forma parte integral del ecosistema y su presencia en caminos y rutas es frecuente.
La velocidad inadecuada y la falta de atención al entorno constituyen factores de riesgo directo para la conservación de las especies.
