Cuando se habla de ropa de cama significa algo más profundo que, únicamente, una serie de piezas que tienen como función la de vestir la cama. Se trata de productos que son elementales para descansar, sentirse cómodo y disfrutar de una buena rutina del sueño.
Comenzando por un juego de sábanas 2 plazas hasta un edredón, cada uno de estos productos tiene una función determinada que tiene un impacto directo en la manera en la que se duerme y, como consecuencia, en el bienestar.
Escoger de manera correcta la ropa de cama es una decisión que puede mejorar la estética de una habitación pero que, además, ayuda a la creación de un entorno en donde prima la higiene, es acogedor e ideal para descansar diariamente.

Aunque resulte obvio, las sábanas no son idénticas unas a otras y poder reconocer cada una de sus características es clave para decidir al momento de comprar. El mercado ofrece un amplio abanico de sábanas, pudiéndose adaptar cada una de ellas, a distintas necesidades, temperaturas y gustos de las personas.
Entre las más populares se ubican las sábanas tradicionales, las que se ajustan y los juegos completos. Las primeras son aquellas que deben colocarse entre el cuerpo y el edredón, las segundas son aquellas que poseen elásticos en sus esquinas para que se fijen al colchón y, por último, los juegos son los que tienen la sábana plana, una ajustable y las fundas para las almohadas.
Es importante destacar que existen otras variedades más concretas como, por ejemplo, las sábanas térmicas que son las perfectas para hacerle frente a las bajas temperaturas o las sábanas de verano, que aportan mayor ligereza y frescura.
Otro tipo de sábanas son las de lujo, es decir, las que tienen una gran cantidad de hilos y que se confeccionan con materiales de alta calidad. Este tipo es clásico de los hoteles. Por otro lado, en los últimos años las sábanas ecológicas también ganaron cierta popularidad, ya que son aquellas que se fabrican con fibras orgánicas o mediante un proceso sostenible, lo que se relaciona con la conciencia ambiental que se experimenta en la actualidad a nivel mundial.
Las dimensiones de las sábanas son un punto fundamental al momento de escoger unas. A elección del tamaño correcto evita que se sufra algún tipo de incomodidad mientras se descansa. En este sentido, las sábanas 2 plazas, por ejemplo, cumplen un rol fundamental, ya que se encuentran en contacto con la piel y son las que brindan la sensación de comodidad.
Las medidas deben ser iguales a las del colchón. Por ejemplo, si se trata de una cama de 80cm a 100cm, lo ideal es adquirir sábanas de 1 plaza.
Si, por el contrario, se trata de un colchón de 180cm o superior, lo que se requiere es un juego de sábanas king.
Por supuesto que esto no es lo único que debe considerarse, sino también la altura del colchón. Los que se encuentran en el mercado actúal, pueden ser de mayor altura que los clásicos porque incorpora capas extras de confort como, por ejemplo, espuma especial o pillow. Por este motivo, son varias las firmas que fabrican sábanas de más profundidad para poder lograr la cobertura completa de estos colchones.
Al momento de escoger un juego de sábanas 1 plaza o de mayor tamaño, también debe escogerse el mismo de acuerdo al número de hilos. Aunque siempre se asocia una mayor cantidad de hilos con mucha suavidad, no siempre es sinónimo de buena calidad. De hecho, puede afirmarse que la calidad de los materiales de fabricación y el tejido son de mayor importancia que la cantidad de hilos por sí misma.
La variante del tejido influye en la duración de las sábanas y en la sensación o no de suavidad. El percal es un tejido de algodón que brinda frescura y es perfecto para aquellas personas que optan por los tejidos ligeros y transpirables; el satén por su parte, cuenta con un acabado de mayor suavidad y brilloso, lo que ofrece elegancia y una textura sumamente suave.
Otro punto clave es la fibra que se utiliza y, en este caso, el algodón es el material clásico para fabricar sábanas, ya que es suave, transpirable y resistente. Las sábanas king de algodón son siempre una elección acertada que es sinónimo de buena calidad y durabilidad.
De todos modos, dentro del algodón pueden encontrarse algunas variaciones como, por ejemplo, el egipcio o el algodón pima y, para quienes o prefieran, existen sábanas de poliéster completamente o ambos combinados. Siempre existe la posibilidad de encontrar sábanas 2 plazas en oferta en fibras de mayor calidad a un precio reducido.
Durante el último tiempo surgieron otras opciones como el bambú y la microfibra. La primera es valorada como consecuencia de lo suave que es, por tener propiedades antibacterianas y porque puede regular la temperatura. La segunda, por su lado, es una de las opciones más accesibles del mercado y es simple de mantener.
Mantener las sábanas de una manera correcta es fundamental para que duren en el tiempo y puedan conservar las propiedades que tienen. Siempre se aconseja lavarlas con regularidad, es decir, una vez a la semana. Es de importancia tener en cuenta las instrucciones del fabricante, ya que no todos los materiales deben recibir los mismos cuidados. De todos modos, la recomendación universal es lavarlas con agua fría, con un jabón suave y no utilizar suavizante de manera excesiva.
El secado es otro punto importante. En la medida de que sea posible, se aconseja que el secado sea al aire libre para que los tejidos puedan preservarse porque, además, aporta frescura. Si se pretende utilizar una secadora, lo ideal es utilizar una temperatura baja para que las sábanas no se encojan o se desgasten rápidamente.
Otra recomendación es la rotación de las sábanas, es decir, contar con un par de juegos para poder alternarlos y, de esta manera, reducir el desgaste de los mismos.
Respecto al guardado, se aconseja almacenarlas en un sitio seco y con ventilación, lejos de la luz solar, ya que esta puede generar deterioro en los colores y los tejidos.
Las sábanas son, sin dudas, una de las piezas esenciales de la ropa de cama que, aunque cueste creerlo, impacta de manera directa en el descanso. No tiene que ver con algo estético o con su valor económico, sino que se trata de una inversión en bienestar y comodidad.

Cuando se habla de ropa de cama significa algo más profundo que, únicamente, una serie de piezas que tienen como función la de vestir la cama. Se trata de productos que son elementales para descansar, sentirse cómodo y disfrutar de una buena rutina del sueño.
Comenzando por un juego de sábanas 2 plazas hasta un edredón, cada uno de estos productos tiene una función determinada que tiene un impacto directo en la manera en la que se duerme y, como consecuencia, en el bienestar.
Escoger de manera correcta la ropa de cama es una decisión que puede mejorar la estética de una habitación pero que, además, ayuda a la creación de un entorno en donde prima la higiene, es acogedor e ideal para descansar diariamente.

Aunque resulte obvio, las sábanas no son idénticas unas a otras y poder reconocer cada una de sus características es clave para decidir al momento de comprar. El mercado ofrece un amplio abanico de sábanas, pudiéndose adaptar cada una de ellas, a distintas necesidades, temperaturas y gustos de las personas.
Entre las más populares se ubican las sábanas tradicionales, las que se ajustan y los juegos completos. Las primeras son aquellas que deben colocarse entre el cuerpo y el edredón, las segundas son aquellas que poseen elásticos en sus esquinas para que se fijen al colchón y, por último, los juegos son los que tienen la sábana plana, una ajustable y las fundas para las almohadas.
Es importante destacar que existen otras variedades más concretas como, por ejemplo, las sábanas térmicas que son las perfectas para hacerle frente a las bajas temperaturas o las sábanas de verano, que aportan mayor ligereza y frescura.
Otro tipo de sábanas son las de lujo, es decir, las que tienen una gran cantidad de hilos y que se confeccionan con materiales de alta calidad. Este tipo es clásico de los hoteles. Por otro lado, en los últimos años las sábanas ecológicas también ganaron cierta popularidad, ya que son aquellas que se fabrican con fibras orgánicas o mediante un proceso sostenible, lo que se relaciona con la conciencia ambiental que se experimenta en la actualidad a nivel mundial.
Las dimensiones de las sábanas son un punto fundamental al momento de escoger unas. A elección del tamaño correcto evita que se sufra algún tipo de incomodidad mientras se descansa. En este sentido, las sábanas 2 plazas, por ejemplo, cumplen un rol fundamental, ya que se encuentran en contacto con la piel y son las que brindan la sensación de comodidad.
Las medidas deben ser iguales a las del colchón. Por ejemplo, si se trata de una cama de 80cm a 100cm, lo ideal es adquirir sábanas de 1 plaza.
Si, por el contrario, se trata de un colchón de 180cm o superior, lo que se requiere es un juego de sábanas king.
Por supuesto que esto no es lo único que debe considerarse, sino también la altura del colchón. Los que se encuentran en el mercado actúal, pueden ser de mayor altura que los clásicos porque incorpora capas extras de confort como, por ejemplo, espuma especial o pillow. Por este motivo, son varias las firmas que fabrican sábanas de más profundidad para poder lograr la cobertura completa de estos colchones.
Al momento de escoger un juego de sábanas 1 plaza o de mayor tamaño, también debe escogerse el mismo de acuerdo al número de hilos. Aunque siempre se asocia una mayor cantidad de hilos con mucha suavidad, no siempre es sinónimo de buena calidad. De hecho, puede afirmarse que la calidad de los materiales de fabricación y el tejido son de mayor importancia que la cantidad de hilos por sí misma.
La variante del tejido influye en la duración de las sábanas y en la sensación o no de suavidad. El percal es un tejido de algodón que brinda frescura y es perfecto para aquellas personas que optan por los tejidos ligeros y transpirables; el satén por su parte, cuenta con un acabado de mayor suavidad y brilloso, lo que ofrece elegancia y una textura sumamente suave.
Otro punto clave es la fibra que se utiliza y, en este caso, el algodón es el material clásico para fabricar sábanas, ya que es suave, transpirable y resistente. Las sábanas king de algodón son siempre una elección acertada que es sinónimo de buena calidad y durabilidad.
De todos modos, dentro del algodón pueden encontrarse algunas variaciones como, por ejemplo, el egipcio o el algodón pima y, para quienes o prefieran, existen sábanas de poliéster completamente o ambos combinados. Siempre existe la posibilidad de encontrar sábanas 2 plazas en oferta en fibras de mayor calidad a un precio reducido.
Durante el último tiempo surgieron otras opciones como el bambú y la microfibra. La primera es valorada como consecuencia de lo suave que es, por tener propiedades antibacterianas y porque puede regular la temperatura. La segunda, por su lado, es una de las opciones más accesibles del mercado y es simple de mantener.
Mantener las sábanas de una manera correcta es fundamental para que duren en el tiempo y puedan conservar las propiedades que tienen. Siempre se aconseja lavarlas con regularidad, es decir, una vez a la semana. Es de importancia tener en cuenta las instrucciones del fabricante, ya que no todos los materiales deben recibir los mismos cuidados. De todos modos, la recomendación universal es lavarlas con agua fría, con un jabón suave y no utilizar suavizante de manera excesiva.
El secado es otro punto importante. En la medida de que sea posible, se aconseja que el secado sea al aire libre para que los tejidos puedan preservarse porque, además, aporta frescura. Si se pretende utilizar una secadora, lo ideal es utilizar una temperatura baja para que las sábanas no se encojan o se desgasten rápidamente.
Otra recomendación es la rotación de las sábanas, es decir, contar con un par de juegos para poder alternarlos y, de esta manera, reducir el desgaste de los mismos.
Respecto al guardado, se aconseja almacenarlas en un sitio seco y con ventilación, lejos de la luz solar, ya que esta puede generar deterioro en los colores y los tejidos.
Las sábanas son, sin dudas, una de las piezas esenciales de la ropa de cama que, aunque cueste creerlo, impacta de manera directa en el descanso. No tiene que ver con algo estético o con su valor económico, sino que se trata de una inversión en bienestar y comodidad.