La imagen, que recorre distintos puntos del país, fue recibida en el Centro de Veteranos de Guerra, donde excombatientes y vecinos se acercaron para compartir un momento de reflexión y memoria colectiva.
“Estamos muy emocionados, porque esto nos hace recordar todo lo que vivimos, a los compañeros que estuvieron con nosotros y a los que se quedaron allá”, reconoció Víctor Contreras, el presidente del Centro
La presencia de la Virgen tiene un significado especial para los veteranos, ya que durante la guerra muchos de ellos se aferraron a la fe en medio de situaciones extremas. “Rezábamos mucho a la Virgen y nos encomendábamos a ella cuando el momento era muy difícil, cuando eran los bombardeos o los ataques”, recordó el VGM Jorge Palacios quien jugó un rol fundamental en la vuelta de la Vírgen Malvinera al territorio nacional a partir de una gestión del propio Papa Francisco.
Explicó que la llegada de la imagen a la ciudad había sido un anhelo de larga data. Incluso, estuvo prevista años atrás, pero la pandemia obligó a suspender su recorrido.
“Siempre fue un sueño traerla acá. Cuando volvió de Roma con la bendición del Papa Francisco, iba a venir en 2020, pero se suspendió todo. Después tardó mucho en salir a recorrer el país y hoy tenerla acá es un orgullo enorme”, agregó Palacios quien se reconoció emocionado por la presencia en la ciudad de quien lo “salvara” en Malvinas.
La imagen religiosa había sido bendecida en el Vaticano, lo que le otorga aún más simbolismo para quienes encuentran en ella un puente entre la fe y la memoria de Malvinas.
La jornada no solo tuvo un carácter religioso, sino también comunitario. Vecinos se acercaron al Centro de Veteranos para acompañar, compartir y escuchar las historias de quienes estuvieron en las islas. “Que la gente se acerque, que comparta un mate, un café con nosotros, nos hace bien. Allá compartíamos todo, aunque sea una miga de pan entre los soldados”, expresaron. Ese espíritu de camaradería, nacido en medio de la guerra, se mantiene vigente en cada encuentro, donde el recuerdo se transforma en un lazo que une generaciones.
“Seguir malvinizando”
Desde la organización remarcaron la importancia de este tipo de actividades para sostener viva la memoria colectiva y reforzar la identidad en torno a Malvinas.
“Estos actos sirven para mantener viva la memoria y para seguir malvinizando”, afirmaron. En ese sentido, invitaron a toda la comunidad a participar de las actividades y acercarse al Centro de Veteranos, no solo en fechas conmemorativas, sino durante todo el año.
En este caso, la llegada de la Virgen Malvinera no solo reavivó emociones, sino que también renovó el compromiso de la ciudad con su historia. En cada mirada, en cada relato y en cada gesto, quedó reflejado que Malvinas sigue presente, no solo en el calendario, sino en la vida cotidiana de quienes la vivieron y de toda una comunidad.

La imagen, que recorre distintos puntos del país, fue recibida en el Centro de Veteranos de Guerra, donde excombatientes y vecinos se acercaron para compartir un momento de reflexión y memoria colectiva.
“Estamos muy emocionados, porque esto nos hace recordar todo lo que vivimos, a los compañeros que estuvieron con nosotros y a los que se quedaron allá”, reconoció Víctor Contreras, el presidente del Centro
La presencia de la Virgen tiene un significado especial para los veteranos, ya que durante la guerra muchos de ellos se aferraron a la fe en medio de situaciones extremas. “Rezábamos mucho a la Virgen y nos encomendábamos a ella cuando el momento era muy difícil, cuando eran los bombardeos o los ataques”, recordó el VGM Jorge Palacios quien jugó un rol fundamental en la vuelta de la Vírgen Malvinera al territorio nacional a partir de una gestión del propio Papa Francisco.
Explicó que la llegada de la imagen a la ciudad había sido un anhelo de larga data. Incluso, estuvo prevista años atrás, pero la pandemia obligó a suspender su recorrido.
“Siempre fue un sueño traerla acá. Cuando volvió de Roma con la bendición del Papa Francisco, iba a venir en 2020, pero se suspendió todo. Después tardó mucho en salir a recorrer el país y hoy tenerla acá es un orgullo enorme”, agregó Palacios quien se reconoció emocionado por la presencia en la ciudad de quien lo “salvara” en Malvinas.
La imagen religiosa había sido bendecida en el Vaticano, lo que le otorga aún más simbolismo para quienes encuentran en ella un puente entre la fe y la memoria de Malvinas.
La jornada no solo tuvo un carácter religioso, sino también comunitario. Vecinos se acercaron al Centro de Veteranos para acompañar, compartir y escuchar las historias de quienes estuvieron en las islas. “Que la gente se acerque, que comparta un mate, un café con nosotros, nos hace bien. Allá compartíamos todo, aunque sea una miga de pan entre los soldados”, expresaron. Ese espíritu de camaradería, nacido en medio de la guerra, se mantiene vigente en cada encuentro, donde el recuerdo se transforma en un lazo que une generaciones.
“Seguir malvinizando”
Desde la organización remarcaron la importancia de este tipo de actividades para sostener viva la memoria colectiva y reforzar la identidad en torno a Malvinas.
“Estos actos sirven para mantener viva la memoria y para seguir malvinizando”, afirmaron. En ese sentido, invitaron a toda la comunidad a participar de las actividades y acercarse al Centro de Veteranos, no solo en fechas conmemorativas, sino durante todo el año.
En este caso, la llegada de la Virgen Malvinera no solo reavivó emociones, sino que también renovó el compromiso de la ciudad con su historia. En cada mirada, en cada relato y en cada gesto, quedó reflejado que Malvinas sigue presente, no solo en el calendario, sino en la vida cotidiana de quienes la vivieron y de toda una comunidad.