La muerte de Angel es investigada por la Justicia. El entorno familiar paterno denuncia un posible contexto de violencia previo al fallecimiento. Se realizó un allanamiento en Zona de Quintas del barrio Máximo Abásolo donde reside la madre del menor.
La principal novedad de la jornada, resultó la primera instancia de investigación realizada por la Policía de la Provincia, al realizarse un allanamiento en una vivienda en la zona de la Extensión del barrio Máximo Abásolo, donde reside la madre del menor junto a su pareja.
Durante la mañana de este miércoles, los dos padres habían protagonizado una fuerte discusión en la sede judicial al momento de acercarse a esta dependencia. El padre cuestionó el accionar de la madre a quien acusó de atender ni resguardar la situación del menor que había sido restituído hace pocos meses a su progenitora.
La discusión familiar y los reproches fueron cobrando intensidad al punto de requerir la intervención de personal policial. Los uniformados debieron escoltar a la madre y a su actual pareja al momento de retirarse de la dependencia tribunalicia.
Se supo que el menor habría llegado “casi sin vida” al momento de ser asistido, aunque hasta el momento no se estableció con precisión qué fue lo que ocurrió.
La causa
La causa se encuentra en etapa de investigación y, según se indicó, podría haber novedades a partir del allanamiento domiciliario en el lugar donde residía el menor junto a su madre.
Marisol Núñez, amiga de la familia del padre, expresó la situación de Angel, la negativa de vivir con su madre, en contra de lo determinado por la Justicia de Familia y cuestionó las condiciones en las que la víctima vivía. “Al nene lo mataron. El nene sufría violencia y no quería estar con su madre biológica”, denunció.
Según relató, existían advertencias anteriores que no habrían sido escuchadas por las instituciones correspondientes. “Mi amiga, pareja del padre, ya había llevado videos donde el nene no quería ir con ella, y también tiene audios donde el padrastro dice que el nene es un estorbo”, señaló. “En Defensoría nadie escuchó, nadie los recibió. ¿Cómo puede ser?”, expresó con indignación. Además, describió la dinámica familiar y aseguró que el niño había sido criado por el entorno paterno desde pequeño. “Ella lo dejó cuando era bebé. El papá se hacía cargo, lo llevaba al jardín, pagaba niñeras. La mujer que lo crio es la verdadera mamá para él”, sostuvo.
La mujer también relató que existía una expectativa concreta de que el niño regresara al hogar donde se había criado. “Ya tenían todas sus cosas preparadas para cuando vuelva. Faltaba poco para una audiencia en Defensoría”, indicó. El fallecimiento, en ese contexto, profundizó el dolor y la bronca de la familia, que ahora exige respuestas urgentes.
Los allegados anunciaron que realizarán una movilización hacia la Defensoría ubicada sobre calle Sarmiento. “Queremos marchar para que nos den una respuesta. ¿Por qué permitieron la muerte?”, planteó Núñez, reflejando el reclamo que comienza a tomar fuerza en la comunidad.

La muerte de Angel es investigada por la Justicia. El entorno familiar paterno denuncia un posible contexto de violencia previo al fallecimiento. Se realizó un allanamiento en Zona de Quintas del barrio Máximo Abásolo donde reside la madre del menor.
La principal novedad de la jornada, resultó la primera instancia de investigación realizada por la Policía de la Provincia, al realizarse un allanamiento en una vivienda en la zona de la Extensión del barrio Máximo Abásolo, donde reside la madre del menor junto a su pareja.
Durante la mañana de este miércoles, los dos padres habían protagonizado una fuerte discusión en la sede judicial al momento de acercarse a esta dependencia. El padre cuestionó el accionar de la madre a quien acusó de atender ni resguardar la situación del menor que había sido restituído hace pocos meses a su progenitora.
La discusión familiar y los reproches fueron cobrando intensidad al punto de requerir la intervención de personal policial. Los uniformados debieron escoltar a la madre y a su actual pareja al momento de retirarse de la dependencia tribunalicia.
Se supo que el menor habría llegado “casi sin vida” al momento de ser asistido, aunque hasta el momento no se estableció con precisión qué fue lo que ocurrió.
La causa
La causa se encuentra en etapa de investigación y, según se indicó, podría haber novedades a partir del allanamiento domiciliario en el lugar donde residía el menor junto a su madre.
Marisol Núñez, amiga de la familia del padre, expresó la situación de Angel, la negativa de vivir con su madre, en contra de lo determinado por la Justicia de Familia y cuestionó las condiciones en las que la víctima vivía. “Al nene lo mataron. El nene sufría violencia y no quería estar con su madre biológica”, denunció.
Según relató, existían advertencias anteriores que no habrían sido escuchadas por las instituciones correspondientes. “Mi amiga, pareja del padre, ya había llevado videos donde el nene no quería ir con ella, y también tiene audios donde el padrastro dice que el nene es un estorbo”, señaló. “En Defensoría nadie escuchó, nadie los recibió. ¿Cómo puede ser?”, expresó con indignación. Además, describió la dinámica familiar y aseguró que el niño había sido criado por el entorno paterno desde pequeño. “Ella lo dejó cuando era bebé. El papá se hacía cargo, lo llevaba al jardín, pagaba niñeras. La mujer que lo crio es la verdadera mamá para él”, sostuvo.
La mujer también relató que existía una expectativa concreta de que el niño regresara al hogar donde se había criado. “Ya tenían todas sus cosas preparadas para cuando vuelva. Faltaba poco para una audiencia en Defensoría”, indicó. El fallecimiento, en ese contexto, profundizó el dolor y la bronca de la familia, que ahora exige respuestas urgentes.
Los allegados anunciaron que realizarán una movilización hacia la Defensoría ubicada sobre calle Sarmiento. “Queremos marchar para que nos den una respuesta. ¿Por qué permitieron la muerte?”, planteó Núñez, reflejando el reclamo que comienza a tomar fuerza en la comunidad.