El fiscal de Trelew Omar Rodríguez confirmó que el celular de Martín Castro nunca fue hallado y reveló que el propio abogado declaró que suteléfono ya no servía más porque se había roto. Castro está imputado por cohecho tras el video donde aparece cobrando $ 12 millones de parte de Irene Ramírez, a cambio de rebajar la condena de su hijo Pablo “El Chavo” Ferreyra. Se cree que el aparato contenía información clave para la investigación.
Rodríguez explicó que se analizará el contenido de los aparatos que sí pudieron secuestrarse, para saber con qué evidencia se cuenta para formalizar una imputación.

Sobre el celular deCastro, “teníamos registro de que había operado hasta el último día antes del primer allanamiento, por eso hubo un segundo allanamiento”. El fiscal precisó que el teléfono que el abogado entregó no era el aparato que usaba a diario. Pero pese a los operativos, no se encontró.
“Castro hizo una declaración espontánea de que se le había roto y estaba inutilizando, y no tenemos otra forma de buscarlo que no sea con una orden de allanamiento. Más allá de que no lo quiera entregar o realmente pasó lo que pasó, lo cierto es que el teléfono no apareció nunca”.
Rodríguez explicó que “los teléfonos generalmente tienen mucha información y datos útiles del caso que se investiga, pero al no aparecer se hace más difícil porque hay que buscar otra fuente de información”.
Ramírez y Castro están imputados por cohecho. “Ella entrega ahí dinero a un intermediario, una interpósita persona, para que una funcionaria (la fiscal Julieta Gamarra) haga o deje de hacer algo relativo a la función”.
Si las evidencias no son suficientes para esta figura jurídica, la carátula puede cambiar a un fraude donde el letrado logró que la persona le entregara $ 12 millones.

El fiscal de Trelew Omar Rodríguez confirmó que el celular de Martín Castro nunca fue hallado y reveló que el propio abogado declaró que suteléfono ya no servía más porque se había roto. Castro está imputado por cohecho tras el video donde aparece cobrando $ 12 millones de parte de Irene Ramírez, a cambio de rebajar la condena de su hijo Pablo “El Chavo” Ferreyra. Se cree que el aparato contenía información clave para la investigación.
Rodríguez explicó que se analizará el contenido de los aparatos que sí pudieron secuestrarse, para saber con qué evidencia se cuenta para formalizar una imputación.

Sobre el celular deCastro, “teníamos registro de que había operado hasta el último día antes del primer allanamiento, por eso hubo un segundo allanamiento”. El fiscal precisó que el teléfono que el abogado entregó no era el aparato que usaba a diario. Pero pese a los operativos, no se encontró.
“Castro hizo una declaración espontánea de que se le había roto y estaba inutilizando, y no tenemos otra forma de buscarlo que no sea con una orden de allanamiento. Más allá de que no lo quiera entregar o realmente pasó lo que pasó, lo cierto es que el teléfono no apareció nunca”.
Rodríguez explicó que “los teléfonos generalmente tienen mucha información y datos útiles del caso que se investiga, pero al no aparecer se hace más difícil porque hay que buscar otra fuente de información”.
Ramírez y Castro están imputados por cohecho. “Ella entrega ahí dinero a un intermediario, una interpósita persona, para que una funcionaria (la fiscal Julieta Gamarra) haga o deje de hacer algo relativo a la función”.
Si las evidencias no son suficientes para esta figura jurídica, la carátula puede cambiar a un fraude donde el letrado logró que la persona le entregara $ 12 millones.