“Gritaba que era defensor y que no sabían con quién se metían”

El testimonio ante el Tribunal de Enjuiciamiento del hombre que fue chocado por el defensor público en el centro de Trelew y de dos policías que intervinieron en el operativo. Los tres relatos coincidieron en que no acataba órdenes y lucía alcoholizado.

19 MAY 2026 - 20:10 | Actualizado 19 MAY 2026 - 21:08

La noche del 21 de octubre de 2023 Edgardo Da Gracia salió a un paseo en familia al centro de Trelew. Llegaba a Belgrano por San Martín cuando un golpe muy fuerte lo movió desde atrás: era la Jeep Comander de Lisandro Benítez. “Lo seguí y cuando bajó el vidrio intenté hablar pero él no podía sostener un diálogo fluido”, graficó al declarar en el jury al defensor público.

Frenaron frente al Casino. Le dijo “me chocaste” y le reclamó los datos para el seguro. “Pero no estaba bien, su estado era bastante preocupante para manejar, claramente no podía controlar el vehículo y se quería ir a toda costa”, describió ante el Tribunal de Enjuiciamiento.

Da Gracia declaró vía Zoom.


Da Gracia relató que Benítez arremetió contra un par de uniformados sin acatar órdenes. Y que cuando el funcionario finalmente bajó de su vehículo debieron ayudarlo a caminar.

Golpes al capot

Joel Pino es el policía que esa medianoche hacía adicional en la vereda del Casino de Trelew y vio a Benítez estacionar del otro lado de la calle seguido muy de cerca por la Nissan Frontier de Da Gracia, que se bajó para discutir con el defensor público. “El hombre vino a decirme que el otro conductor lo había chocado, estaba alcoholizado y que se quería ir”, relató como testigo en el jury.

Pino, uno de los policías que fue testigo.


Según Pino, cuando quiso hablar Benítez “balbuceaba y no se le entendía”. El policía se paró dos veces frente al Jeep para que no se fuera. Pero el acusado igual arrancó y lo empujó con el vehículo. “Le tuve que golpear el capot muy fuerte dos veces para que frenara”. En ese punto pidió refuerzos.

“Mi charla con él fue breve y no le sentí el aliento pero se lo veía alcoholizado, errático en sus ojos y en su forma de actuar”.

Síntomas

Ante el Tribunal de Enjuiciamiento también declaró Víctor Mamani, otro policía protagonista del incidente. “El Jeep se quiso ir y ordené que le pusieran patrulleros delante y atrás”. Pino ya le había advertido que Benítez se negaba a aportar datos. “Se le pidió apagar el motor e hizo caso omiso. Metí la mano para sacarle el cinturón de seguridad y me la sacó; le sentí aliento etílico”.

Las partes en la sala de audiencias del STJ.


Pasaron al menos 20 minutos convenciendo a Benítez de que se bajara. “Nos decía que no sabíamos quién era, como si tuviese poder”. Cuando lo llevaron a la Comisaría 1ª, “gritaba eufórico que era defensor y que no sabían con quién se metían”. Mamani describió que el detenido “tenía las pupilas dilatadas, habla pesada y movimientos erráticos”.

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19 MAY 2026 - 20:10

La noche del 21 de octubre de 2023 Edgardo Da Gracia salió a un paseo en familia al centro de Trelew. Llegaba a Belgrano por San Martín cuando un golpe muy fuerte lo movió desde atrás: era la Jeep Comander de Lisandro Benítez. “Lo seguí y cuando bajó el vidrio intenté hablar pero él no podía sostener un diálogo fluido”, graficó al declarar en el jury al defensor público.

Frenaron frente al Casino. Le dijo “me chocaste” y le reclamó los datos para el seguro. “Pero no estaba bien, su estado era bastante preocupante para manejar, claramente no podía controlar el vehículo y se quería ir a toda costa”, describió ante el Tribunal de Enjuiciamiento.

Da Gracia declaró vía Zoom.


Da Gracia relató que Benítez arremetió contra un par de uniformados sin acatar órdenes. Y que cuando el funcionario finalmente bajó de su vehículo debieron ayudarlo a caminar.

Golpes al capot

Joel Pino es el policía que esa medianoche hacía adicional en la vereda del Casino de Trelew y vio a Benítez estacionar del otro lado de la calle seguido muy de cerca por la Nissan Frontier de Da Gracia, que se bajó para discutir con el defensor público. “El hombre vino a decirme que el otro conductor lo había chocado, estaba alcoholizado y que se quería ir”, relató como testigo en el jury.

Pino, uno de los policías que fue testigo.


Según Pino, cuando quiso hablar Benítez “balbuceaba y no se le entendía”. El policía se paró dos veces frente al Jeep para que no se fuera. Pero el acusado igual arrancó y lo empujó con el vehículo. “Le tuve que golpear el capot muy fuerte dos veces para que frenara”. En ese punto pidió refuerzos.

“Mi charla con él fue breve y no le sentí el aliento pero se lo veía alcoholizado, errático en sus ojos y en su forma de actuar”.

Síntomas

Ante el Tribunal de Enjuiciamiento también declaró Víctor Mamani, otro policía protagonista del incidente. “El Jeep se quiso ir y ordené que le pusieran patrulleros delante y atrás”. Pino ya le había advertido que Benítez se negaba a aportar datos. “Se le pidió apagar el motor e hizo caso omiso. Metí la mano para sacarle el cinturón de seguridad y me la sacó; le sentí aliento etílico”.

Las partes en la sala de audiencias del STJ.


Pasaron al menos 20 minutos convenciendo a Benítez de que se bajara. “Nos decía que no sabíamos quién era, como si tuviese poder”. Cuando lo llevaron a la Comisaría 1ª, “gritaba eufórico que era defensor y que no sabían con quién se metían”. Mamani describió que el detenido “tenía las pupilas dilatadas, habla pesada y movimientos erráticos”.