El despertar del oro líquido en el fin del mundo

La Patagonia se proyecta como el nuevo polo del Aceite Virgen Extra de Oliva de alta calidad.

Una persona en ese momento privada de su libertad participó en todas las capacitaciones de OLIVOS PARA LA LIBERTAD.
Una persona en ese momento privada de su libertad participó en todas las capacitaciones de OLIVOS PARA LA LIBERTAD.
27 MAY 2026 - 9:05 | Actualizado 27 MAY 2026 - 9:31

En un contexto global marcado por la necesidad de innovación agraria y adaptación climática, la olivicultura argentina está encontrando un inesperado y prometedor horizonte en los climas fríos del sur. Lo que comenzó hace más de un siglo como una aventura de inmigrantes pioneros es hoy un proyecto científico y productivo estratégico que busca posicionar al aceite de oliva virgen extra (AOVE) patagónico en las ligas mayores del comercio mundial.

El impulso definitivo de esta tendencia quedó en evidencia tras la presentación del trabajo "Esfuerzo de plantación de olivos en la Patagonia", coordinado por el especialista Víctor Tomaselli en el Congreso Mundial de Aceites y Grasas celebrado en Rosario en 2025. El estudio contó con el respaldo de un comité internacional de expertos, entre ellos el Dr. Apóstolos Kiritsakis (Grecia), la Dra. Montserrat Godoy Macías (España) y el Dr. Charalampos Anousakis (Grecia), quienes pusieron sus ojos en el potencial biológico y geográfico de la región.

Victor Tomaselli en Patagonia impulsando el cultivo del olivo y el AOVE de máxima calidad.

Un escudo de calidad frente a las limitaciones del norte

El desarrollo en el sur no es caprichoso. Históricamente, la mayor parte de la producción de aceite de oliva en Argentina se ha concentrado en los valles cálidos de Catamarca y La Rioja.

Sin embargo, la evidencia científica recopilada en la última década demuestra que las altas temperaturas de esas regiones —que disminuyen el ácido oleico por cada grado que supera los 30 °C— suelen afectar la calidad exigida por los mercados internacionales, dejando a gran parte de sus aceites por debajo del límite regulado para ser considerados virgen extra.

Es allí donde la Patagonia Austral emerge como una solución cualitativa. Las bajas temperaturas y el clima templado-frío permiten que el fruto madure de forma óptima, logrando parámetros químicos superlativos y perfiles de ácidos grasos altamente estables.

El INTI de Mendoza ya ha certificado la excelente calidad de las producciones obtenidas en localidades como Puerto Madryn y la Línea Sur de Río Negro.

De la cordillera al mar: el mapa del olivo austral

La olivicultura sistemática actual se despliega a lo largo de un vasto territorio que abarca casi dos millones de kilómetros cuadrados:

• Neuquén: con plantaciones activas en Rincón de los Sauces, Añelo y Centenario. En Añelo, ejemplares del cultivar Picual registran rendimientos medios de hasta 52 kilos de aceituna por planta.

• Río Negro: destacan Viedma, Las Grutas, San Antonio Oeste, Valcheta y el municipio de Ministro Ramos Mexía. En Ramos Mexía ya hay casi 2.500 olivos que superaron con éxito los duros inviernos locales, asistidos por tecnología de riego por goteo alimentada con paneles solares.

• Chubut: con producciones sorprendentes en Puerto Madryn, Rawson, Trelew, Dolavon y Camarones.

• Santa Cruz: con investigaciones exploratorias e incipientes en Los Antiguos y Puerto Deseado.

Rescatando los "ecotipos patagónicos"

Uno de los hitos más recientes de este movimiento es la búsqueda de la matrícula nacional ante el Instituto Nacional de Semillas (INASE) para declarar como "plantas madre" a los olivos patrimoniales de la región.

Se trata de ejemplares centenarios sobrevivientes —como los 26 olivos plantados por inmigrantes libaneses en Valcheta a principios del siglo XX— que han mutado hasta convertirse en verdaderos ecotipos patagónicos.

Plantados en 1908 aprox. Estos olivos libanses resisten en las arideces de la Meseta Patagónica. (Foto V.T.)

Estos árboles poseen una savia adaptada a los fríos congelantes, lo que permite que las aceitunas soporten severas heladas sin que su piel externa se raje.

Universidades locales y la Estación de Extensión San Martín del INTA —custodio del Banco de Germoplasma del Consejo Oleícola Internacional— trabajan de forma conjunta en el análisis de marcadores moleculares para proteger este patrimonio genético único.

Alianzas globales, tecnología y arraigo social

El proyecto olivícola del sur no solo mira hacia la tierra, sino también hacia la comunidad y la geopolítica comercial.

En el plano de la sostenibilidad, la industria regional ya produce bioestimulantes orgánicos de última generación desarrollados a base de algas pardas (Macrocystis pyrifera) cosechadas en los mares fríos de Camarones, Chubut, ayudando a las plantas a superar el estrés climático de forma natural.

Asimismo, iniciativas de alto impacto social como "Olivos para la Libertad", desarrollada en la Unidad Penitenciaria 6 de Rawson, han permitido capacitar a personas privadas de su libertad y personal penitenciario en el rejuvenecimiento de olivares históricos y producción de AOVE y jabones.

Una persona en ese momento privada de su libertad participó en todas las capacitaciones de OLIVOS PARA LA LIBERTAD. Mostrando el excelente aceituna que permitió elaborar un excelente AOVE. La persona ya está reinsertada en la sociedad.

Con el nuevo escenario del acuerdo Unión Europea-Mercosur, los productores patagónicos apuntan a la creación de Identidades Geográficas Protegidas y Denominaciones de Origen Controladas para blindar su producción frente a la competencia externa.

Con el respaldo de la flamante International Olive Tree Alliance (IOTA) y proyectos de promoción económica transversales presentados en el Senado, la Patagonia busca consolidar una política de Estado que diversifique la matriz productiva y, fundamentalmente, logre enamorar a las nuevas generaciones para que regresen a la vida agraria.

Liderazgo femenino y alianzas mundiales: el impulso de la red internacional en la olivicultura patagónica

El avance de la olivicultura en el sur argentino no solo se sostiene por sus condiciones geográficas particulares, sino también por una sólida red de contención e integración internacional donde el rol de la mujer y las alianzas globales están redefiniendo las reglas de la actividad.

Un hito fundamental en este proceso de organización ha sido el lanzamiento de Mujer Alma de Olivo. Esta organización, constituida como una Asociación Civil Internacional sin fines de lucro, nació bajo la iniciativa de su presidenta, Montse Godoy (Dra. Montserrat Godoy Macías).

Godoy, reconocida como una referente indiscutida en el ámbito de la olivicultura mundial, analista internacional de aceite de oliva, CEO de MG Talent en Granada (España) y representante oficial de Turquía ante el Consejo Oleícola Internacional, diseñó este espacio con un propósito claro: dar visibilidad y peso estratégico al enfoque de género dentro del desarrollo agroalimentario global.

Un puente global: la International Olive Tree Alliance (IOTA)

Con el objetivo de respaldar las innovaciones del sector a escala planetaria, Montse Godoy ha promovido la creación de la International Olive Tree Alliance (IOTA).

Se proyecta como un puente estratégico para conectar a todos aquellos actores que impulsan el Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE) de alta calidad en el mundo, promoviendo el concepto de "vivir mejor", el arraigo rural y el retorno de las juventudes al campo.

El nacimiento de la IOTA cuenta con pilares científicos y productivos de máxima jerarquía internacional:

• El respaldo científico del Dr. Apóstolos Kiritsakis: profesor emérito de la Universidad Helénica de Tesalónica (Grecia) y conductor del Observatorio Griego del Stress Oxidativo. El Dr. Kiritsakis participa de forma activa como miembro honorario de la alianza, aportando su vasta experiencia académica en la defensa de la calidad del AOVE y la transferencia de conocimiento científico hacia la comunidad.

• La experiencia del Dr. Ibrahim Sabouni: destacado referente del mundo olivícola proveniente de Arabia Saudita. El Dr. Sabouni lidera actualmente un ambicioso proceso de transformación y expansión de la matriz productiva saudí, cosechando importantes galardones internacionales para el aceite de oliva producido en su región, y sumando el músculo del Medio Oriente a esta red global.

Desde el sur de la Argentina, los productores y especialistas de la Patagonia se han integrado plenamente a esta iniciativa de la IOTA, consolidando lazos de cooperación que buscan blindar el valor territorial de sus aceites frente a las exigencias y desafíos del mercado global.

"De este modo avanzamos. De a pequeños pasos, pero con consistencia. Es un esfuerzo muy grande y estamos hablando de una producción que viene hace milenios. Pero la persistencia es la cualidad de los olivareros del mundo, que estamos acostumbrados a persistir a lo largo de muchos años para ver el fruto del trabajo".

"La consigna es vivir mejor. Esto no es a costa de cualquier cosa, sino de ser capaces de innovar, de servir como punto de integración entre la comunidad y las ciencias, de ser inclusivos en todas nuestras acciones, de ser respetuosos de las diversidades y tener el afán puesto en la equidad como forma de retribución de las acciones".

"Pensamos que los esfuerzos de la IOTA se verán coronados por convenios con organismos internacionales que apoyan la innovación olivícola, y hacia allí vamos".

Apostolos-Kiritsakis, profesor emérito, que apoya el nacimiento de la International Olive Tree Alliance.

Retomamos el camino del Ingeniero Pedro Bovet, quien plantó el primer cultivo de olivos en Patagonia. (Foto V.T.)

Olivo variedad Nabalí Muhassam. Origen Palestina. A 60 días de plantación en Pichi Malal.

Una persona en ese momento privada de su libertad participó en todas las capacitaciones de OLIVOS PARA LA LIBERTAD.
Una persona en ese momento privada de su libertad participó en todas las capacitaciones de OLIVOS PARA LA LIBERTAD.
27 MAY 2026 - 9:05

En un contexto global marcado por la necesidad de innovación agraria y adaptación climática, la olivicultura argentina está encontrando un inesperado y prometedor horizonte en los climas fríos del sur. Lo que comenzó hace más de un siglo como una aventura de inmigrantes pioneros es hoy un proyecto científico y productivo estratégico que busca posicionar al aceite de oliva virgen extra (AOVE) patagónico en las ligas mayores del comercio mundial.

El impulso definitivo de esta tendencia quedó en evidencia tras la presentación del trabajo "Esfuerzo de plantación de olivos en la Patagonia", coordinado por el especialista Víctor Tomaselli en el Congreso Mundial de Aceites y Grasas celebrado en Rosario en 2025. El estudio contó con el respaldo de un comité internacional de expertos, entre ellos el Dr. Apóstolos Kiritsakis (Grecia), la Dra. Montserrat Godoy Macías (España) y el Dr. Charalampos Anousakis (Grecia), quienes pusieron sus ojos en el potencial biológico y geográfico de la región.

Victor Tomaselli en Patagonia impulsando el cultivo del olivo y el AOVE de máxima calidad.

Un escudo de calidad frente a las limitaciones del norte

El desarrollo en el sur no es caprichoso. Históricamente, la mayor parte de la producción de aceite de oliva en Argentina se ha concentrado en los valles cálidos de Catamarca y La Rioja.

Sin embargo, la evidencia científica recopilada en la última década demuestra que las altas temperaturas de esas regiones —que disminuyen el ácido oleico por cada grado que supera los 30 °C— suelen afectar la calidad exigida por los mercados internacionales, dejando a gran parte de sus aceites por debajo del límite regulado para ser considerados virgen extra.

Es allí donde la Patagonia Austral emerge como una solución cualitativa. Las bajas temperaturas y el clima templado-frío permiten que el fruto madure de forma óptima, logrando parámetros químicos superlativos y perfiles de ácidos grasos altamente estables.

El INTI de Mendoza ya ha certificado la excelente calidad de las producciones obtenidas en localidades como Puerto Madryn y la Línea Sur de Río Negro.

De la cordillera al mar: el mapa del olivo austral

La olivicultura sistemática actual se despliega a lo largo de un vasto territorio que abarca casi dos millones de kilómetros cuadrados:

• Neuquén: con plantaciones activas en Rincón de los Sauces, Añelo y Centenario. En Añelo, ejemplares del cultivar Picual registran rendimientos medios de hasta 52 kilos de aceituna por planta.

• Río Negro: destacan Viedma, Las Grutas, San Antonio Oeste, Valcheta y el municipio de Ministro Ramos Mexía. En Ramos Mexía ya hay casi 2.500 olivos que superaron con éxito los duros inviernos locales, asistidos por tecnología de riego por goteo alimentada con paneles solares.

• Chubut: con producciones sorprendentes en Puerto Madryn, Rawson, Trelew, Dolavon y Camarones.

• Santa Cruz: con investigaciones exploratorias e incipientes en Los Antiguos y Puerto Deseado.

Rescatando los "ecotipos patagónicos"

Uno de los hitos más recientes de este movimiento es la búsqueda de la matrícula nacional ante el Instituto Nacional de Semillas (INASE) para declarar como "plantas madre" a los olivos patrimoniales de la región.

Se trata de ejemplares centenarios sobrevivientes —como los 26 olivos plantados por inmigrantes libaneses en Valcheta a principios del siglo XX— que han mutado hasta convertirse en verdaderos ecotipos patagónicos.

Plantados en 1908 aprox. Estos olivos libanses resisten en las arideces de la Meseta Patagónica. (Foto V.T.)

Estos árboles poseen una savia adaptada a los fríos congelantes, lo que permite que las aceitunas soporten severas heladas sin que su piel externa se raje.

Universidades locales y la Estación de Extensión San Martín del INTA —custodio del Banco de Germoplasma del Consejo Oleícola Internacional— trabajan de forma conjunta en el análisis de marcadores moleculares para proteger este patrimonio genético único.

Alianzas globales, tecnología y arraigo social

El proyecto olivícola del sur no solo mira hacia la tierra, sino también hacia la comunidad y la geopolítica comercial.

En el plano de la sostenibilidad, la industria regional ya produce bioestimulantes orgánicos de última generación desarrollados a base de algas pardas (Macrocystis pyrifera) cosechadas en los mares fríos de Camarones, Chubut, ayudando a las plantas a superar el estrés climático de forma natural.

Asimismo, iniciativas de alto impacto social como "Olivos para la Libertad", desarrollada en la Unidad Penitenciaria 6 de Rawson, han permitido capacitar a personas privadas de su libertad y personal penitenciario en el rejuvenecimiento de olivares históricos y producción de AOVE y jabones.

Una persona en ese momento privada de su libertad participó en todas las capacitaciones de OLIVOS PARA LA LIBERTAD. Mostrando el excelente aceituna que permitió elaborar un excelente AOVE. La persona ya está reinsertada en la sociedad.

Con el nuevo escenario del acuerdo Unión Europea-Mercosur, los productores patagónicos apuntan a la creación de Identidades Geográficas Protegidas y Denominaciones de Origen Controladas para blindar su producción frente a la competencia externa.

Con el respaldo de la flamante International Olive Tree Alliance (IOTA) y proyectos de promoción económica transversales presentados en el Senado, la Patagonia busca consolidar una política de Estado que diversifique la matriz productiva y, fundamentalmente, logre enamorar a las nuevas generaciones para que regresen a la vida agraria.

Liderazgo femenino y alianzas mundiales: el impulso de la red internacional en la olivicultura patagónica

El avance de la olivicultura en el sur argentino no solo se sostiene por sus condiciones geográficas particulares, sino también por una sólida red de contención e integración internacional donde el rol de la mujer y las alianzas globales están redefiniendo las reglas de la actividad.

Un hito fundamental en este proceso de organización ha sido el lanzamiento de Mujer Alma de Olivo. Esta organización, constituida como una Asociación Civil Internacional sin fines de lucro, nació bajo la iniciativa de su presidenta, Montse Godoy (Dra. Montserrat Godoy Macías).

Godoy, reconocida como una referente indiscutida en el ámbito de la olivicultura mundial, analista internacional de aceite de oliva, CEO de MG Talent en Granada (España) y representante oficial de Turquía ante el Consejo Oleícola Internacional, diseñó este espacio con un propósito claro: dar visibilidad y peso estratégico al enfoque de género dentro del desarrollo agroalimentario global.

Un puente global: la International Olive Tree Alliance (IOTA)

Con el objetivo de respaldar las innovaciones del sector a escala planetaria, Montse Godoy ha promovido la creación de la International Olive Tree Alliance (IOTA).

Se proyecta como un puente estratégico para conectar a todos aquellos actores que impulsan el Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE) de alta calidad en el mundo, promoviendo el concepto de "vivir mejor", el arraigo rural y el retorno de las juventudes al campo.

El nacimiento de la IOTA cuenta con pilares científicos y productivos de máxima jerarquía internacional:

• El respaldo científico del Dr. Apóstolos Kiritsakis: profesor emérito de la Universidad Helénica de Tesalónica (Grecia) y conductor del Observatorio Griego del Stress Oxidativo. El Dr. Kiritsakis participa de forma activa como miembro honorario de la alianza, aportando su vasta experiencia académica en la defensa de la calidad del AOVE y la transferencia de conocimiento científico hacia la comunidad.

• La experiencia del Dr. Ibrahim Sabouni: destacado referente del mundo olivícola proveniente de Arabia Saudita. El Dr. Sabouni lidera actualmente un ambicioso proceso de transformación y expansión de la matriz productiva saudí, cosechando importantes galardones internacionales para el aceite de oliva producido en su región, y sumando el músculo del Medio Oriente a esta red global.

Desde el sur de la Argentina, los productores y especialistas de la Patagonia se han integrado plenamente a esta iniciativa de la IOTA, consolidando lazos de cooperación que buscan blindar el valor territorial de sus aceites frente a las exigencias y desafíos del mercado global.

"De este modo avanzamos. De a pequeños pasos, pero con consistencia. Es un esfuerzo muy grande y estamos hablando de una producción que viene hace milenios. Pero la persistencia es la cualidad de los olivareros del mundo, que estamos acostumbrados a persistir a lo largo de muchos años para ver el fruto del trabajo".

"La consigna es vivir mejor. Esto no es a costa de cualquier cosa, sino de ser capaces de innovar, de servir como punto de integración entre la comunidad y las ciencias, de ser inclusivos en todas nuestras acciones, de ser respetuosos de las diversidades y tener el afán puesto en la equidad como forma de retribución de las acciones".

"Pensamos que los esfuerzos de la IOTA se verán coronados por convenios con organismos internacionales que apoyan la innovación olivícola, y hacia allí vamos".

Apostolos-Kiritsakis, profesor emérito, que apoya el nacimiento de la International Olive Tree Alliance.

Retomamos el camino del Ingeniero Pedro Bovet, quien plantó el primer cultivo de olivos en Patagonia. (Foto V.T.)

Olivo variedad Nabalí Muhassam. Origen Palestina. A 60 días de plantación en Pichi Malal.