La situación en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) es crítica. Ya suman 900 los retiros voluntarios. Eduardo Cittadini, director regional de la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) Chubut habló con Jornada Radio, sobre el segundo retiro voluntario que está en curso. De 15 directores regionales, con este último retiro, se van 4 “ya se piensa en una reconstrucción con los que quedemos”.
"Hoy está cerrando un segundo retiro voluntario que ha tenido gran impacto; se habla de 900 trabajadores a nivel nacional. En nuestra zona Patagonia Sur son unos 30 trabajadores que se van y esto impacta seriamente en líneas de trabajo como por ejemplo la vitivinicultura, teledetección, manejo de drones, y tanto más. Cuando perdemos gente, perdemos capacidades e inversión ya hecha en capacitaciones y especializaciones”, detalló.

Dijo que el retiro voluntario es una estrategia institucional “ineficiente”. “Es un achique que no mejora nada. Muchos nos quedamos y seguiremos dando la discusión y esperando poder rearmar nuestras posibilidades de respuestas al sector productivo. La planificación es lo que nos queda, aunque el futuro sea incierto”, puntualizó.
Consideró que “es un achique que no mejora en nada la eficiencia, eficacia, lo que se pregona con esto: se habla de achicar el INTA para que sea más eficiente y los resultados no van en esa línea. Y para que se vayan los jefes esto viene muy mal”.
Para finalizar dijo que lo que queda es seguir “no podemos parar porque si paramos damos la razón de que no hacemos nuestro trabajo. Tenemos que hacer una planificación a corto y largo plazo”, sentenció.


La situación en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) es crítica. Ya suman 900 los retiros voluntarios. Eduardo Cittadini, director regional de la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) Chubut habló con Jornada Radio, sobre el segundo retiro voluntario que está en curso. De 15 directores regionales, con este último retiro, se van 4 “ya se piensa en una reconstrucción con los que quedemos”.
"Hoy está cerrando un segundo retiro voluntario que ha tenido gran impacto; se habla de 900 trabajadores a nivel nacional. En nuestra zona Patagonia Sur son unos 30 trabajadores que se van y esto impacta seriamente en líneas de trabajo como por ejemplo la vitivinicultura, teledetección, manejo de drones, y tanto más. Cuando perdemos gente, perdemos capacidades e inversión ya hecha en capacitaciones y especializaciones”, detalló.

Dijo que el retiro voluntario es una estrategia institucional “ineficiente”. “Es un achique que no mejora nada. Muchos nos quedamos y seguiremos dando la discusión y esperando poder rearmar nuestras posibilidades de respuestas al sector productivo. La planificación es lo que nos queda, aunque el futuro sea incierto”, puntualizó.
Consideró que “es un achique que no mejora en nada la eficiencia, eficacia, lo que se pregona con esto: se habla de achicar el INTA para que sea más eficiente y los resultados no van en esa línea. Y para que se vayan los jefes esto viene muy mal”.
Para finalizar dijo que lo que queda es seguir “no podemos parar porque si paramos damos la razón de que no hacemos nuestro trabajo. Tenemos que hacer una planificación a corto y largo plazo”, sentenció.
