El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ofreció la ayuda de Washington. “Los dos grandes terremotos que acaban de azotar al maravilloso pueblo de Venezuela son de una magnitud enorme y han dejado un número devastador de víctimas mortales”, escribió en Truth Social y añadió que su país se encuentra “listo, dispuesto y capacitado para ayudar” a la nación sudamericana en medio de la emergencia.
Su gobierno anunció la asignación de 150 millones de dólares para financiar las labores de asistencia humanitaria en Venezuela y dispuso el despliegue inmediato de brigadas de rescate e ingenieros para apoyar en las zonas de desastre.
El papa León XIV envió 100.000 euros para ayuda humanitaria a Venezuela, apenas conocida la noticia de los sismos.
El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció el envío inmediato a Venezuela de un equipo de 85 socorristas “especializados en operaciones de búsqueda y rescate en estructuras colapsadas”.
Del mismo modo, el Gobierno español ofreció 54 miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME) para ayudar en las labores de rescate, informó el Ministerio de Defensa.
El ministro de Defensa colombiano, Pedro Sánchez Suárez, informó que las Fuerzas Militares, la Policía Nacional y la Defensa Civil se encuentran coordinando acciones junto con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), con el fin de brindar "la asistencia que requiera" el país vecino.
La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas anunció el jueves que está “completamente movilizada” para apoyar al pueblo de Venezuela.
Asimismo, la Unión Europea puso en marcha un operativo de asistencia internacional para apoyar al país sudamericano.
El Grupo del Banco Mundial informó que está en contacto con las autoridades venezolanas y evaluando la mejor manera de apoyar al país tras dos potentes terremotos.
La institución financiera multilateral dijo que está dispuesta a colaborar con el gobierno y a brindar asistencia, incluyendo apoyo técnico y coordinación con socios internacionales que responden al desastre.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ofreció la ayuda de Washington. “Los dos grandes terremotos que acaban de azotar al maravilloso pueblo de Venezuela son de una magnitud enorme y han dejado un número devastador de víctimas mortales”, escribió en Truth Social y añadió que su país se encuentra “listo, dispuesto y capacitado para ayudar” a la nación sudamericana en medio de la emergencia.
Su gobierno anunció la asignación de 150 millones de dólares para financiar las labores de asistencia humanitaria en Venezuela y dispuso el despliegue inmediato de brigadas de rescate e ingenieros para apoyar en las zonas de desastre.
El papa León XIV envió 100.000 euros para ayuda humanitaria a Venezuela, apenas conocida la noticia de los sismos.
El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció el envío inmediato a Venezuela de un equipo de 85 socorristas “especializados en operaciones de búsqueda y rescate en estructuras colapsadas”.
Del mismo modo, el Gobierno español ofreció 54 miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME) para ayudar en las labores de rescate, informó el Ministerio de Defensa.
El ministro de Defensa colombiano, Pedro Sánchez Suárez, informó que las Fuerzas Militares, la Policía Nacional y la Defensa Civil se encuentran coordinando acciones junto con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), con el fin de brindar "la asistencia que requiera" el país vecino.
La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas anunció el jueves que está “completamente movilizada” para apoyar al pueblo de Venezuela.
Asimismo, la Unión Europea puso en marcha un operativo de asistencia internacional para apoyar al país sudamericano.
El Grupo del Banco Mundial informó que está en contacto con las autoridades venezolanas y evaluando la mejor manera de apoyar al país tras dos potentes terremotos.
La institución financiera multilateral dijo que está dispuesta a colaborar con el gobierno y a brindar asistencia, incluyendo apoyo técnico y coordinación con socios internacionales que responden al desastre.