En cada rincón de Puerto Madryn el sentir nacional y el amor por la Selección Nacional se volcó a la plaza San Martín para festejar el triunfo ante Inglaterra. Las diferentes generaciones se unieron en un grito y eternos abrazos bajo las luces de bengalas que acompañaban el caminar por las calles céntricas.
Los tradicionales cánticos se convirtieron en la música de las familias madrynenses que festejaron el triunfo. Una vez más la esquina de 28 de Julio y Mitre fue el punto de encuentro desde donde los miles comenzaron a saltar, cantar y abrazarte. Tras unos minutos de desahogo y de festejo comenzó la tradicional peregrinación por las calles céntricas que culminó al pie del Monumento a la Gesta Galesa.
Todo supervisado por un amplio operativo policial que se montó en los minutos previos y que incluyó al personal convencional y a los integrantes de los diferentes grupos especiales que se abocaron a controlar el ingreso sin bebidas alcohólicas ni armas con el fin que todo sea alegría y festejo.

En cada rincón de Puerto Madryn el sentir nacional y el amor por la Selección Nacional se volcó a la plaza San Martín para festejar el triunfo ante Inglaterra. Las diferentes generaciones se unieron en un grito y eternos abrazos bajo las luces de bengalas que acompañaban el caminar por las calles céntricas.
Los tradicionales cánticos se convirtieron en la música de las familias madrynenses que festejaron el triunfo. Una vez más la esquina de 28 de Julio y Mitre fue el punto de encuentro desde donde los miles comenzaron a saltar, cantar y abrazarte. Tras unos minutos de desahogo y de festejo comenzó la tradicional peregrinación por las calles céntricas que culminó al pie del Monumento a la Gesta Galesa.
Todo supervisado por un amplio operativo policial que se montó en los minutos previos y que incluyó al personal convencional y a los integrantes de los diferentes grupos especiales que se abocaron a controlar el ingreso sin bebidas alcohólicas ni armas con el fin que todo sea alegría y festejo.