El ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Nicolás Kreplak, sostuvo que el debate sobre la salud pública trasciende el ámbito sanitario y requiere una respuesta política capaz de revertir el rumbo actual. Lo hizoen el marco de una agenda desarrollada en Comodoro Rivadavia.
"La salida no es resignarse al ajuste. Tenemos que organizarnos, defender el derecho a la salud y construir una mayoría que cambie el rumbo de la Argentina. Ya vimos cuál es el resultado de este modelo: menos salud para millones de argentinos. Ahora nos toca decidir si queremos seguir por este camino o construir un país donde se viva mejor. Para eso, hay que cambiar este gobierno", afirmó.
La visita incluyó reuniones con el intendente Othar Macharashvili, autoridades de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, la firma de un convenio de cooperación entre la casa de estudios y el Ministerio de Salud bonaerense, la presentación del Manual de Salud Pública y el lanzamiento del Foro por el Derecho a la Salud.
No obstante, el eje de la jornada estuvo centrado en el análisis de las consecuencias del ajuste sobre el sistema sanitario y en la necesidad de fortalecer una agenda federal en defensa de la salud pública.
En ese contexto, Kreplak sostuvo que la crisis ya no afecta únicamente al subsector público, sino que atraviesa a todo el sistema de salud argentino.
"Hoy la crisis golpea con más fuerza a la seguridad social que al propio sistema público. El 80% de las obras sociales nacionales no recauda lo suficiente para financiarse, el PAMI sufrió un recorte presupuestario de más del 40% y todo ese deterioro termina trasladándose al hospital público", señaló.
El ministro remarcó además que el retiro del Estado nacional de áreas estratégicas trasladó la responsabilidad del financiamiento a las provincias, profundizando las desigualdades entre jurisdicciones.
"El Gobierno nacional dejó de financiar programas esenciales como REMEDIAR, redujo la provisión de medicamentos, vacunas e insumos y cerró decenas de programas que sostenían a las provincias. Hoy cada jurisdicción tiene que hacerse cargo sola, con menos recursos y con mucha más desigualdad", expresó.
En la misma línea, explicó que el aumento sostenido de la demanda en los hospitales públicos no responde a una mejora de las condiciones sanitarias, sino al deterioro del resto de los subsectores que integran el sistema.
"La gente ve hospitales con más demanda porque son el único lugar que sigue dando respuesta. Mientras la seguridad social y el sector privado se achican, el Estado se hace cargo de cada vez más necesidades, pero con menos financiamiento. El resultado es claro: menos salud para los jubilados, para las personas con discapacidad, para los trabajadores y para toda la población", afirmó.
La agenda en Comodoro Rivadavia formó parte de una estrategia de articulación con universidades públicas, gobiernos locales, trabajadores y organizaciones sociales para fortalecer espacios de debate y construcción colectiva en torno a un sistema de salud federal, integrado y con acceso universal.
En ese marco, la firma del convenio entre el Ministerio de Salud bonaerense y la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco reafirmó el compromiso de ambas instituciones con la formación de profesionales, la investigación, la producción de conocimiento y el desarrollo de políticas públicas orientadas a fortalecer el derecho a la salud.
Como cierre de la jornada, Kreplak participó del Foro por el Derecho a la Salud, donde se leyó el documento "Compromiso por el Derecho a la Salud en la Patagonia", un pronunciamiento que sintetiza la preocupación por el deterioro del financiamiento nacional y la necesidad de impulsar una agenda federal para sostener el sistema público de salud.
Más allá de las actividades institucionales, la presencia del ministro en Chubut fue interpretada como parte de una estrategia política más amplia: proyectar desde la provincia de Buenos Aires un espacio federal de debate sanitario y consolidar alianzas con universidades, municipios y organizaciones sociales de distintas regiones del país. En ese marco, Comodoro Rivadavia se convirtió, por un día, en escenario de una discusión que excede a la Patagonia y pone el foco en el futuro del sistema de salud argentino.
El ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Nicolás Kreplak, sostuvo que el debate sobre la salud pública trasciende el ámbito sanitario y requiere una respuesta política capaz de revertir el rumbo actual. Lo hizoen el marco de una agenda desarrollada en Comodoro Rivadavia.
"La salida no es resignarse al ajuste. Tenemos que organizarnos, defender el derecho a la salud y construir una mayoría que cambie el rumbo de la Argentina. Ya vimos cuál es el resultado de este modelo: menos salud para millones de argentinos. Ahora nos toca decidir si queremos seguir por este camino o construir un país donde se viva mejor. Para eso, hay que cambiar este gobierno", afirmó.
La visita incluyó reuniones con el intendente Othar Macharashvili, autoridades de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, la firma de un convenio de cooperación entre la casa de estudios y el Ministerio de Salud bonaerense, la presentación del Manual de Salud Pública y el lanzamiento del Foro por el Derecho a la Salud.
No obstante, el eje de la jornada estuvo centrado en el análisis de las consecuencias del ajuste sobre el sistema sanitario y en la necesidad de fortalecer una agenda federal en defensa de la salud pública.
En ese contexto, Kreplak sostuvo que la crisis ya no afecta únicamente al subsector público, sino que atraviesa a todo el sistema de salud argentino.
"Hoy la crisis golpea con más fuerza a la seguridad social que al propio sistema público. El 80% de las obras sociales nacionales no recauda lo suficiente para financiarse, el PAMI sufrió un recorte presupuestario de más del 40% y todo ese deterioro termina trasladándose al hospital público", señaló.
El ministro remarcó además que el retiro del Estado nacional de áreas estratégicas trasladó la responsabilidad del financiamiento a las provincias, profundizando las desigualdades entre jurisdicciones.
"El Gobierno nacional dejó de financiar programas esenciales como REMEDIAR, redujo la provisión de medicamentos, vacunas e insumos y cerró decenas de programas que sostenían a las provincias. Hoy cada jurisdicción tiene que hacerse cargo sola, con menos recursos y con mucha más desigualdad", expresó.
En la misma línea, explicó que el aumento sostenido de la demanda en los hospitales públicos no responde a una mejora de las condiciones sanitarias, sino al deterioro del resto de los subsectores que integran el sistema.
"La gente ve hospitales con más demanda porque son el único lugar que sigue dando respuesta. Mientras la seguridad social y el sector privado se achican, el Estado se hace cargo de cada vez más necesidades, pero con menos financiamiento. El resultado es claro: menos salud para los jubilados, para las personas con discapacidad, para los trabajadores y para toda la población", afirmó.
La agenda en Comodoro Rivadavia formó parte de una estrategia de articulación con universidades públicas, gobiernos locales, trabajadores y organizaciones sociales para fortalecer espacios de debate y construcción colectiva en torno a un sistema de salud federal, integrado y con acceso universal.
En ese marco, la firma del convenio entre el Ministerio de Salud bonaerense y la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco reafirmó el compromiso de ambas instituciones con la formación de profesionales, la investigación, la producción de conocimiento y el desarrollo de políticas públicas orientadas a fortalecer el derecho a la salud.
Como cierre de la jornada, Kreplak participó del Foro por el Derecho a la Salud, donde se leyó el documento "Compromiso por el Derecho a la Salud en la Patagonia", un pronunciamiento que sintetiza la preocupación por el deterioro del financiamiento nacional y la necesidad de impulsar una agenda federal para sostener el sistema público de salud.
Más allá de las actividades institucionales, la presencia del ministro en Chubut fue interpretada como parte de una estrategia política más amplia: proyectar desde la provincia de Buenos Aires un espacio federal de debate sanitario y consolidar alianzas con universidades, municipios y organizaciones sociales de distintas regiones del país. En ese marco, Comodoro Rivadavia se convirtió, por un día, en escenario de una discusión que excede a la Patagonia y pone el foco en el futuro del sistema de salud argentino.