Bajo el lema “La tierra no se vende” los dirigentes de la CGT Regional Valle Inferior del Río Chubut y Puerto Madryn hicieron público su “rechazo al proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada impulsado por el Gobierno Nacional”. Junto a ello, rechazaron “cualquier modificación del régimen de tierras que implique flexibilizar los límites para la adquisición de tierras rurales por parte de personas o capitales extranjeros”.
La dirigencia sindical manifestó que “la tierra no puede ser considerada únicamente como un activo económico sujeto a las reglas del mercado” porque “es territorio, producción, trabajo, recursos naturales, agua, alimentos y soberanía”.
La CGT Regional del Valle y Puerto Madryn afirmó que “las decisiones que se adopten hoy sobre su propiedad pueden condicionar durante décadas el desarrollo de nuestro país y las posibilidades de las generaciones futuras”.
Desde allí plantearon que “esta discusión adquiere una relevancia especial para Chubut y toda la Patagonia, una región extensa, estratégica y rica en recursos naturales. Petróleo, gas, minerales, agua, costas, pesca y enormes superficies destinadas a la producción forman parte de un patrimonio que requiere políticas públicas orientadas al desarrollo nacional y regional”.
Desde el movimiento obrero organizado se remarcó que “las inversiones son necesarias para generar producción y empleo, pero consideramos que promoverlas no requiere renunciar a mecanismos destinados a evitar una concentración o extranjerización excesiva de la tierra. El desarrollo económico debe estar acompañado por reglas claras que resguarden el interés nacional, la soberanía sobre nuestros recursos y la capacidad del Estado argentino y de las provincias para decidir sobre sus territorios”.
Desde allí que se llamó a defender “la existencia de límites razonables a la adquisición de tierras rurales por parte de extranjeros y advertimos que una modificación de esta magnitud no puede resolverse sin un debate amplio, federal y transparente”.
La dirigencia sindical, en paralelo, reclamo que las provincias, municipios, las organizaciones de trabajadores, los sectores productivos, las comunidades y las instituciones vinculadas directamente sean escuchadas por el gobierno nacional.
“La Patagonia no puede ser observada solamente por el valor económico de sus recursos” advirtió la CGT del Valle Inferior del Río Chubut y Puerto Madryn, además de remarcar: “quienes vivimos y trabajamos en esta región sabemos que detrás de cada hectárea existen comunidades, trabajadores, productores, familias y generaciones que construyeron su vida en este territorio”.
Para concluir “desde la CGT Regional Valle Inferior del Río Chubut y Puerto Madryn solicitamos a los senadores y senadoras nacionales, y particularmente a quienes representan a la provincia del Chubut, que al momento de tratar esta iniciativa prioricen la defensa del interés público, la soberanía territorial y el futuro de nuestra provincia y del país”.
Bajo el lema “La tierra no se vende” los dirigentes de la CGT Regional Valle Inferior del Río Chubut y Puerto Madryn hicieron público su “rechazo al proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada impulsado por el Gobierno Nacional”. Junto a ello, rechazaron “cualquier modificación del régimen de tierras que implique flexibilizar los límites para la adquisición de tierras rurales por parte de personas o capitales extranjeros”.
La dirigencia sindical manifestó que “la tierra no puede ser considerada únicamente como un activo económico sujeto a las reglas del mercado” porque “es territorio, producción, trabajo, recursos naturales, agua, alimentos y soberanía”.
La CGT Regional del Valle y Puerto Madryn afirmó que “las decisiones que se adopten hoy sobre su propiedad pueden condicionar durante décadas el desarrollo de nuestro país y las posibilidades de las generaciones futuras”.
Desde allí plantearon que “esta discusión adquiere una relevancia especial para Chubut y toda la Patagonia, una región extensa, estratégica y rica en recursos naturales. Petróleo, gas, minerales, agua, costas, pesca y enormes superficies destinadas a la producción forman parte de un patrimonio que requiere políticas públicas orientadas al desarrollo nacional y regional”.
Desde el movimiento obrero organizado se remarcó que “las inversiones son necesarias para generar producción y empleo, pero consideramos que promoverlas no requiere renunciar a mecanismos destinados a evitar una concentración o extranjerización excesiva de la tierra. El desarrollo económico debe estar acompañado por reglas claras que resguarden el interés nacional, la soberanía sobre nuestros recursos y la capacidad del Estado argentino y de las provincias para decidir sobre sus territorios”.
Desde allí que se llamó a defender “la existencia de límites razonables a la adquisición de tierras rurales por parte de extranjeros y advertimos que una modificación de esta magnitud no puede resolverse sin un debate amplio, federal y transparente”.
La dirigencia sindical, en paralelo, reclamo que las provincias, municipios, las organizaciones de trabajadores, los sectores productivos, las comunidades y las instituciones vinculadas directamente sean escuchadas por el gobierno nacional.
“La Patagonia no puede ser observada solamente por el valor económico de sus recursos” advirtió la CGT del Valle Inferior del Río Chubut y Puerto Madryn, además de remarcar: “quienes vivimos y trabajamos en esta región sabemos que detrás de cada hectárea existen comunidades, trabajadores, productores, familias y generaciones que construyeron su vida en este territorio”.
Para concluir “desde la CGT Regional Valle Inferior del Río Chubut y Puerto Madryn solicitamos a los senadores y senadoras nacionales, y particularmente a quienes representan a la provincia del Chubut, que al momento de tratar esta iniciativa prioricen la defensa del interés público, la soberanía territorial y el futuro de nuestra provincia y del país”.