La reciente aparición de la clase de submarinos nucleares Yasen-M en la Armada rusa marca un giro en la estrategia militar global. Andrei Serbin Pont analizó el fenómeno y detalló por qué esta novedad preocupa a la OTAN y redefine el escenario naval en medio de la guerra en Ucrania.
“Los submarinos nucleares son objetivamente interesantes y el caso de esta nueva clase que vienen construyendo los rusos no es la excepción”, planteó Serbin Pont. El especialista explicó que el nuevo submarino, identificado como K -563 Ulyanovsk y derivado del proyecto Yasen-M, representa el sexto buque de la serie y pasará más de un año en pruebas de mar antes de entrar en servicio.


“Este nuevo submarino vuelve a traer a colación dentro de la doctrina militar rusa el empleo de armas tácticas nucleares”, resaltó. Características técnicas y doctrina de uso El submarino Yasen-M mide 130 metros de eslora y puede transportar hasta 40 misiles crucero Caliber o 32 hipersónicos Zircon. “Tienen 130 de eslora, pueden llevar hasta cuarenta misiles cruceros Caliber o treinta y dos hipersónicos Zircon”, precisó.
La flota rusa busca estandarizarse en tres clases principales, entre ellas los Borei, que cumplen funciones de lanzamiento de misiles balísticos nucleares. Serbin Pont diferenció entre armamento nuclear estratégico y táctico. “Armamento nuclear estratégico son aquellos sistemas de armas que están orientados específicamente a golpear blancos de valor estratégico, como podrían ser ciudades enteras en caso de un conflicto armado nuclear.
Mientras que las armas tácticas están orientadas para la destrucción, son en general mucho menos potentes y están orientadas a la destrucción de objetivos de valor militar en el teatro de operaciones”, sostuvo. La decisión rusa de volver a equipar submarinos con armas nucleares tácticas rompe con acuerdos y consensos internacionales previos. Serbin Pont advirtió sobre el riesgo de escalada: “Durante un tiempo se había hecho una división, hay acuerdos internacionales que fomentaron esto".
ARMAMENTO HIPERSÓNICO Y PREOCUPACIÓN INTERNACIONAL
El Yasen-M incorpora los misiles 3M22 Zircon, capaces de volar a más de ocho veces la velocidad del sonido y equiparse con ojivas nucleares. “Se está hablando de los misiles 3M22 Zircon, los famosos misiles hipersónicos que vuelan a una altura crucero a más de ocho veces la velocidad del sonido y que pueden ser equipados con una ojiva nuclear”, detalló Serbin Pont.
Esta característica genera inquietud en la OTAN, que debe revisar su doctrina ante el regreso de la amenaza táctica nuclear desde el mar. La diferencia entre armas estratégicas y tácticas reside en el objetivo: las primeras buscan destruir ciudades o centros clave, mientras que las tácticas se orientan a blancos militares concretos, como flotas o bases.
“Esto es lo que entonces genera un poco de temor, preocupación o por lo menos discusión dentro de los círculos de la OTAN”, afirmó Serbin Pont. Costos y comparación internacional El costo de cada submarino Yasen-M oscila entre USD 1.000 y USD 1.600 millones. Un submarino clase Virginia de Estados Unidos cuesta cerca de USD 2.800 millones, mientras que los nuevos submarinos balísticos nucleares rusos rondan los USD 800 millones. La modernización de la armada rusa incluye un presupuesto de USD 100.000 millones para superficie y submarinos.
“Se enmarca en un enorme proyecto de reequipamiento de las Fuerzas Armadas rusas, de la Armada rusa en particular, que en estos próximos años está orientando cien mil millones de dólares específicamente a la adquisición de buques de superficie y submarinos para la modernización de sus Fuerzas Armadas”, añadió Serbin Pont.
GUERRA EN UCRANIA Y OPERACIONES NAVALES
La guerra en Ucrania afecta directamente la flota rusa, sobre todo en el Mar Negro. “Se ha visto diezmada la flota rusa, sobre todo la que opera en el mar Negro. Eso es una realidad de las operaciones en Ucrania”, explicó Serbin Pont. Ucrania, sin armada propia, logró destruir objetivos navales rusos mediante drones marítimos y aéreos, lo que refuerza la importancia del despliegue submarino.
El uso de drones permitió a Ucrania atacar buques rusos de superficie. “A través de, principalmente, el empleo de drones, tanto marítimos como aéreos, para hacer el targeting y la destrucción de buques de superficie”, aseguró Serbin Pont. Esto otorga un valor estratégico adicional a los submarinos en el actual escenario bélico.#
La reciente aparición de la clase de submarinos nucleares Yasen-M en la Armada rusa marca un giro en la estrategia militar global. Andrei Serbin Pont analizó el fenómeno y detalló por qué esta novedad preocupa a la OTAN y redefine el escenario naval en medio de la guerra en Ucrania.
“Los submarinos nucleares son objetivamente interesantes y el caso de esta nueva clase que vienen construyendo los rusos no es la excepción”, planteó Serbin Pont. El especialista explicó que el nuevo submarino, identificado como K -563 Ulyanovsk y derivado del proyecto Yasen-M, representa el sexto buque de la serie y pasará más de un año en pruebas de mar antes de entrar en servicio.


“Este nuevo submarino vuelve a traer a colación dentro de la doctrina militar rusa el empleo de armas tácticas nucleares”, resaltó. Características técnicas y doctrina de uso El submarino Yasen-M mide 130 metros de eslora y puede transportar hasta 40 misiles crucero Caliber o 32 hipersónicos Zircon. “Tienen 130 de eslora, pueden llevar hasta cuarenta misiles cruceros Caliber o treinta y dos hipersónicos Zircon”, precisó.
La flota rusa busca estandarizarse en tres clases principales, entre ellas los Borei, que cumplen funciones de lanzamiento de misiles balísticos nucleares. Serbin Pont diferenció entre armamento nuclear estratégico y táctico. “Armamento nuclear estratégico son aquellos sistemas de armas que están orientados específicamente a golpear blancos de valor estratégico, como podrían ser ciudades enteras en caso de un conflicto armado nuclear.
Mientras que las armas tácticas están orientadas para la destrucción, son en general mucho menos potentes y están orientadas a la destrucción de objetivos de valor militar en el teatro de operaciones”, sostuvo. La decisión rusa de volver a equipar submarinos con armas nucleares tácticas rompe con acuerdos y consensos internacionales previos. Serbin Pont advirtió sobre el riesgo de escalada: “Durante un tiempo se había hecho una división, hay acuerdos internacionales que fomentaron esto".
ARMAMENTO HIPERSÓNICO Y PREOCUPACIÓN INTERNACIONAL
El Yasen-M incorpora los misiles 3M22 Zircon, capaces de volar a más de ocho veces la velocidad del sonido y equiparse con ojivas nucleares. “Se está hablando de los misiles 3M22 Zircon, los famosos misiles hipersónicos que vuelan a una altura crucero a más de ocho veces la velocidad del sonido y que pueden ser equipados con una ojiva nuclear”, detalló Serbin Pont.
Esta característica genera inquietud en la OTAN, que debe revisar su doctrina ante el regreso de la amenaza táctica nuclear desde el mar. La diferencia entre armas estratégicas y tácticas reside en el objetivo: las primeras buscan destruir ciudades o centros clave, mientras que las tácticas se orientan a blancos militares concretos, como flotas o bases.
“Esto es lo que entonces genera un poco de temor, preocupación o por lo menos discusión dentro de los círculos de la OTAN”, afirmó Serbin Pont. Costos y comparación internacional El costo de cada submarino Yasen-M oscila entre USD 1.000 y USD 1.600 millones. Un submarino clase Virginia de Estados Unidos cuesta cerca de USD 2.800 millones, mientras que los nuevos submarinos balísticos nucleares rusos rondan los USD 800 millones. La modernización de la armada rusa incluye un presupuesto de USD 100.000 millones para superficie y submarinos.
“Se enmarca en un enorme proyecto de reequipamiento de las Fuerzas Armadas rusas, de la Armada rusa en particular, que en estos próximos años está orientando cien mil millones de dólares específicamente a la adquisición de buques de superficie y submarinos para la modernización de sus Fuerzas Armadas”, añadió Serbin Pont.
GUERRA EN UCRANIA Y OPERACIONES NAVALES
La guerra en Ucrania afecta directamente la flota rusa, sobre todo en el Mar Negro. “Se ha visto diezmada la flota rusa, sobre todo la que opera en el mar Negro. Eso es una realidad de las operaciones en Ucrania”, explicó Serbin Pont. Ucrania, sin armada propia, logró destruir objetivos navales rusos mediante drones marítimos y aéreos, lo que refuerza la importancia del despliegue submarino.
El uso de drones permitió a Ucrania atacar buques rusos de superficie. “A través de, principalmente, el empleo de drones, tanto marítimos como aéreos, para hacer el targeting y la destrucción de buques de superficie”, aseguró Serbin Pont. Esto otorga un valor estratégico adicional a los submarinos en el actual escenario bélico.#