El histórico mural de Ernesto “Che” Guevara ubicado en uno de los pasillos de la sede Trelew de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB) fue completamente restaurado y será reinaugurado este viernes a las 17 horas, con la presencia de autoridades de la casa de estudios.
La obra había sido vandalizada en junio, cuando dos personas ajenas a la comunidad universitaria ingresaron al edificio con pintura, rodillos y nylon para cubrir el piso y taparon el mural sin autorización. El episodio fue transmitido en vivo y presentado por sus protagonistas como una acción destinada a “tapar al terrorista para pintar encima la bandera argentina”.
El hecho generó preocupación dentro de la Universidad y abrió un debate sobre la convivencia de distintas expresiones políticas e ideológicas en el ámbito académico. Gonzalo Pérez Álvarez, delegado académico de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales, señaló en Jornada Radio que el episodio fue “disruptivo” para la tradición universitaria y cultural de Trelew, históricamente vinculada a la lucha política, la diversidad y el debate de ideas.
Según explicó, una de las discusiones que surgió después del ataque fue si la Universidad debía restringir el acceso a sus instalaciones. Sin embargo, las autoridades resolvieron sostener el principio de una institución de puertas abiertas y evitar que el episodio derive en un espacio cerrado y restringido para la comunidad.
Pérez Álvarez también sostuvo que posteriormente se pudo advertir que los responsables habían realizado acciones similares en otras universidades del país. Mencionó episodios ocurridos en la Universidad Nacional del Comahue y en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, donde se registraron enfrentamientos físicos.
El delegado académico cuestionó las expresiones que plantean la necesidad de “limpiar la universidad de zurdos” y advirtió sobre la gravedad de utilizar un lenguaje que, por sus connotaciones históricas, puede asociarse con prácticas de eliminación y persecución.

El mural y su historia
El mural del Che Guevara se encuentra en el pasillo que conecta el edificio de aulas “viejo” con el “nuevo”, frente al kiosco. La obra fue realizada en 1998 y quedó vinculada a las movilizaciones y debates de aquellos años en defensa de la gratuidad de la educación superior.
Pérez Álvarez explicó que la obra incluía una frase de Guevara relacionada con la necesidad de que la Universidad se abriera al pueblo y que, en aquel momento, funcionó como una expresión de las luchas contra las políticas que impulsaban el arancelamiento de la educación superior.
El historiador remarcó además que la figura del Che puede ser objeto de distintas interpretaciones y cuestionamientos, pero sostuvo que el análisis debe realizarse dentro de su contexto histórico. Comparó las discusiones sobre Guevara con las que podrían hacerse sobre figuras centrales de la historia argentina, como José de San Martín, Manuel Belgrano o Martín Miguel de Güemes.
“Uno no puede eliminar la historia”, planteó, al reivindicar la necesidad de analizar a los personajes históricos desde las circunstancias en las que actuaron.

El mural fue declarado patrimonio histórico
Tras el ataque, el mural fue restaurado mediante un trabajo en el que participaron trabajadores no docentes, estudiantes, docentes y personas externas a la comunidad universitaria que se acercaron voluntariamente a colaborar.
Además, la obra fue declarada patrimonio histórico de la Universidad. Pérez Álvarez anticipó que la intención es avanzar posteriormente con un reconocimiento similar para otros murales que forman parte del patrimonio visual de la sede Trelew.
La reinauguración se realizará este viernes a las 17 horas, en un acto sencillo e interno de la comunidad universitaria. Para las autoridades, la recuperación del mural también representa una oportunidad para reafirmar el carácter público y abierto de la institución y promover el diálogo entre distintas miradas.
“Pese a estos ataques seguimos sosteniendo el modelo de una universidad abierta”, sostuvo Pérez Álvarez, quien invitó además a quienes nunca ingresaron a la institución a conocer sus instalaciones, carreras, cursos y actividades gratuitas.
Fotos: Sergio Esparza / Jornada Medios
El histórico mural de Ernesto “Che” Guevara ubicado en uno de los pasillos de la sede Trelew de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB) fue completamente restaurado y será reinaugurado este viernes a las 17 horas, con la presencia de autoridades de la casa de estudios.
La obra había sido vandalizada en junio, cuando dos personas ajenas a la comunidad universitaria ingresaron al edificio con pintura, rodillos y nylon para cubrir el piso y taparon el mural sin autorización. El episodio fue transmitido en vivo y presentado por sus protagonistas como una acción destinada a “tapar al terrorista para pintar encima la bandera argentina”.
El hecho generó preocupación dentro de la Universidad y abrió un debate sobre la convivencia de distintas expresiones políticas e ideológicas en el ámbito académico. Gonzalo Pérez Álvarez, delegado académico de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales, señaló en Jornada Radio que el episodio fue “disruptivo” para la tradición universitaria y cultural de Trelew, históricamente vinculada a la lucha política, la diversidad y el debate de ideas.
Según explicó, una de las discusiones que surgió después del ataque fue si la Universidad debía restringir el acceso a sus instalaciones. Sin embargo, las autoridades resolvieron sostener el principio de una institución de puertas abiertas y evitar que el episodio derive en un espacio cerrado y restringido para la comunidad.
Pérez Álvarez también sostuvo que posteriormente se pudo advertir que los responsables habían realizado acciones similares en otras universidades del país. Mencionó episodios ocurridos en la Universidad Nacional del Comahue y en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, donde se registraron enfrentamientos físicos.
El delegado académico cuestionó las expresiones que plantean la necesidad de “limpiar la universidad de zurdos” y advirtió sobre la gravedad de utilizar un lenguaje que, por sus connotaciones históricas, puede asociarse con prácticas de eliminación y persecución.

El mural y su historia
El mural del Che Guevara se encuentra en el pasillo que conecta el edificio de aulas “viejo” con el “nuevo”, frente al kiosco. La obra fue realizada en 1998 y quedó vinculada a las movilizaciones y debates de aquellos años en defensa de la gratuidad de la educación superior.
Pérez Álvarez explicó que la obra incluía una frase de Guevara relacionada con la necesidad de que la Universidad se abriera al pueblo y que, en aquel momento, funcionó como una expresión de las luchas contra las políticas que impulsaban el arancelamiento de la educación superior.
El historiador remarcó además que la figura del Che puede ser objeto de distintas interpretaciones y cuestionamientos, pero sostuvo que el análisis debe realizarse dentro de su contexto histórico. Comparó las discusiones sobre Guevara con las que podrían hacerse sobre figuras centrales de la historia argentina, como José de San Martín, Manuel Belgrano o Martín Miguel de Güemes.
“Uno no puede eliminar la historia”, planteó, al reivindicar la necesidad de analizar a los personajes históricos desde las circunstancias en las que actuaron.

El mural fue declarado patrimonio histórico
Tras el ataque, el mural fue restaurado mediante un trabajo en el que participaron trabajadores no docentes, estudiantes, docentes y personas externas a la comunidad universitaria que se acercaron voluntariamente a colaborar.
Además, la obra fue declarada patrimonio histórico de la Universidad. Pérez Álvarez anticipó que la intención es avanzar posteriormente con un reconocimiento similar para otros murales que forman parte del patrimonio visual de la sede Trelew.
La reinauguración se realizará este viernes a las 17 horas, en un acto sencillo e interno de la comunidad universitaria. Para las autoridades, la recuperación del mural también representa una oportunidad para reafirmar el carácter público y abierto de la institución y promover el diálogo entre distintas miradas.
“Pese a estos ataques seguimos sosteniendo el modelo de una universidad abierta”, sostuvo Pérez Álvarez, quien invitó además a quienes nunca ingresaron a la institución a conocer sus instalaciones, carreras, cursos y actividades gratuitas.
Fotos: Sergio Esparza / Jornada Medios