Enjuician a un enfermero por robar morfina del Hospital

Es un empleado del nosocomio cordillerano. Le imputan obtener ilegalmente una llave para abrir una caja de seguridad a la cual no tenía acceso.

19 AGO 2026 - 17:12 | Actualizado 19 AGO 2026 - 17:47

Ante un tribunal mixto integrado por tres jueces y dos ciudadanos, la Fiscalía y la Defensa presentaron sus alegatos iniciales y comenzaron la ronda de testigos en el juicio oral y público contra el enfermero Marcelo Gustavo Villarroel, imputado por el hurto de medicamentos controlados en el Hospital Zonal de Esquel.

Según el parte de prensa, con la frase “siete ampollas de morfina, una llave y el fin de la confianza” la Fiscalía sintetizó su acusación contra Villarroel, a quien señala por haber transformado la guardia hospitalaria en el escenario de sus propios delitos. Según la hipótesis de los fiscales Fidel González y Ezequiel Forti, el acusado se apoderó del potente analgésico durante las madrugadas del 26 de diciembre de 2024 y del 5 de enero de 2025. Habría utilizado una llave obtenida de manera ilegal para abrir la caja de seguridad del sector, un depósito al que el personal de enfermería no tiene acceso permitido.

La acusación enfatizó que la morfina es un insumo crítico adquirido con fondos públicos para atender emergencias de dolor extremo en los pacientes. En ese sentido, remarcaron ante el tribunal que el accionar del imputado no solo vulneró la seguridad de los medicamentos, sino que quebrantó la confianza depositada en su función.

“El hospital es un lugar de confianza. Pero en este caso esa confianza fue traicionada y utilizada para cometer delitos”, sostuvo el alegato inicial.

Para probar la responsabilidad penal del enfermero, el equipo fiscal adelantó que presentará un conjunto de evidencias que incluye, testimonios y registros fílmicos.
Por su parte, la Defensa particular del imputado solicitará la absolución de Villarroel amparándose en el principio de la duda a su favor. Y sostuvo que, a lo largo de las audiencias, la acusación no logrará reunir la certeza probatoria indispensable para fundar una condena.

Tras los discursos de apertura, el tribunal dio paso formal a la recepción de las primeras declaraciones testimoniales.

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19 AGO 2026 - 17:12

Ante un tribunal mixto integrado por tres jueces y dos ciudadanos, la Fiscalía y la Defensa presentaron sus alegatos iniciales y comenzaron la ronda de testigos en el juicio oral y público contra el enfermero Marcelo Gustavo Villarroel, imputado por el hurto de medicamentos controlados en el Hospital Zonal de Esquel.

Según el parte de prensa, con la frase “siete ampollas de morfina, una llave y el fin de la confianza” la Fiscalía sintetizó su acusación contra Villarroel, a quien señala por haber transformado la guardia hospitalaria en el escenario de sus propios delitos. Según la hipótesis de los fiscales Fidel González y Ezequiel Forti, el acusado se apoderó del potente analgésico durante las madrugadas del 26 de diciembre de 2024 y del 5 de enero de 2025. Habría utilizado una llave obtenida de manera ilegal para abrir la caja de seguridad del sector, un depósito al que el personal de enfermería no tiene acceso permitido.

La acusación enfatizó que la morfina es un insumo crítico adquirido con fondos públicos para atender emergencias de dolor extremo en los pacientes. En ese sentido, remarcaron ante el tribunal que el accionar del imputado no solo vulneró la seguridad de los medicamentos, sino que quebrantó la confianza depositada en su función.

“El hospital es un lugar de confianza. Pero en este caso esa confianza fue traicionada y utilizada para cometer delitos”, sostuvo el alegato inicial.

Para probar la responsabilidad penal del enfermero, el equipo fiscal adelantó que presentará un conjunto de evidencias que incluye, testimonios y registros fílmicos.
Por su parte, la Defensa particular del imputado solicitará la absolución de Villarroel amparándose en el principio de la duda a su favor. Y sostuvo que, a lo largo de las audiencias, la acusación no logrará reunir la certeza probatoria indispensable para fundar una condena.

Tras los discursos de apertura, el tribunal dio paso formal a la recepción de las primeras declaraciones testimoniales.