Un operativo de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) de Bolivia asestó un duro golpe a una organización criminal que operaría entre Tarija y la frontera con Argentina, al secuestrar 378 kilos de clorhidrato de cocaína ocultos en un camión frigorífico que tenía como destino la ciudad de Bermejo. De acuerdo con la investigación, el cargamento iba a ser ingresado posteriormente al país a través del paso internacional con Aguas Blancas, en Salta.
El procedimiento se desarrolló durante la madrugada del jueves 20 de agosto en el puesto de control de La Pintada, en el departamento de Tarija, en el marco del plan "Escudo Verde", diseñado por las autoridades bolivianas para impedir que grandes cargamentos de droga alcancen los pasos fronterizos y los puertos fluviales utilizados para cruzar el río Bermejo hacia Argentina.
Según informaron fuentes de la investigación, el camión había partido rumbo a Bermejo, considerado uno de los principales puntos de ingreso de cocaína hacia territorio argentino. La hipótesis de los investigadores sostiene que la carga sería descargada allí para luego ser distribuida hacia Aguas Blancas y distintas localidades del norte salteño.
El operativo permitió interceptar el vehículo antes de que llegara a destino. Durante la inspección, los agentes descubrieron un compartimiento oculto en la carrocería del camión frigorífico, donde se encontraban apilados cientos de paquetes con forma de ladrillo. Los envoltorios estaban recubiertos con nylon amarillo y cinta transparente, distribuidos en los laterales y parte del techo interior de la caja frigorífica.
Las pruebas de campo practicadas por los especialistas confirmaron que la sustancia correspondía a clorhidrato de cocaína. Como consecuencia del procedimiento fue detenido el conductor del transporte, identificado como Gerardo A.V.L., de 40 años, quien era el único ocupante del vehículo al momento del control y quedó a disposición de la Justicia boliviana.
La fiscal del caso, Paola Gómez, explicó que el camionero despertó sospechas por su comportamiento durante la inspección, circunstancia que motivó una requisa más exhaustiva. Esa revisión permitió descubrir el doble fondo donde se ocultaban los 378 kilos de droga.
Tras el secuestro del cargamento, los investigadores iniciaron nuevas diligencias para identificar el domicilio donde debía descargarse la cocaína en Bermejo y reconstruir la logística de la organización dedicada al tráfico internacional de estupefacientes.
Las autoridades bolivianas consideran que el procedimiento evitó el ingreso masivo de droga a la Argentina y representó uno de los golpes más importantes contra las redes de narcotráfico que operan en el corredor Tarija-Bermejo-Aguas Blancas.
Fuentes de seguridad señalaron que el volumen del cargamento coincide con otros importantes decomisos registrados recientemente en rutas argentinas, donde fueron interceptadas partidas cercanas a los 400 kilos de cocaína, lo que refuerza la hipótesis de que organizaciones criminales continúan utilizando el norte del país como corredor para el transporte de grandes cantidades de droga.
El valor económico del cargamento no fue informado oficialmente por las autoridades bolivianas. Sin embargo, los investigadores destacaron que el decomiso constituye un fuerte impacto para la estructura criminal investigada y remarcaron la importancia de la cooperación entre ambos países para frenar el avance de los carteles que operan en la frontera común.#
Un operativo de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) de Bolivia asestó un duro golpe a una organización criminal que operaría entre Tarija y la frontera con Argentina, al secuestrar 378 kilos de clorhidrato de cocaína ocultos en un camión frigorífico que tenía como destino la ciudad de Bermejo. De acuerdo con la investigación, el cargamento iba a ser ingresado posteriormente al país a través del paso internacional con Aguas Blancas, en Salta.
El procedimiento se desarrolló durante la madrugada del jueves 20 de agosto en el puesto de control de La Pintada, en el departamento de Tarija, en el marco del plan "Escudo Verde", diseñado por las autoridades bolivianas para impedir que grandes cargamentos de droga alcancen los pasos fronterizos y los puertos fluviales utilizados para cruzar el río Bermejo hacia Argentina.
Según informaron fuentes de la investigación, el camión había partido rumbo a Bermejo, considerado uno de los principales puntos de ingreso de cocaína hacia territorio argentino. La hipótesis de los investigadores sostiene que la carga sería descargada allí para luego ser distribuida hacia Aguas Blancas y distintas localidades del norte salteño.
El operativo permitió interceptar el vehículo antes de que llegara a destino. Durante la inspección, los agentes descubrieron un compartimiento oculto en la carrocería del camión frigorífico, donde se encontraban apilados cientos de paquetes con forma de ladrillo. Los envoltorios estaban recubiertos con nylon amarillo y cinta transparente, distribuidos en los laterales y parte del techo interior de la caja frigorífica.
Las pruebas de campo practicadas por los especialistas confirmaron que la sustancia correspondía a clorhidrato de cocaína. Como consecuencia del procedimiento fue detenido el conductor del transporte, identificado como Gerardo A.V.L., de 40 años, quien era el único ocupante del vehículo al momento del control y quedó a disposición de la Justicia boliviana.
La fiscal del caso, Paola Gómez, explicó que el camionero despertó sospechas por su comportamiento durante la inspección, circunstancia que motivó una requisa más exhaustiva. Esa revisión permitió descubrir el doble fondo donde se ocultaban los 378 kilos de droga.
Tras el secuestro del cargamento, los investigadores iniciaron nuevas diligencias para identificar el domicilio donde debía descargarse la cocaína en Bermejo y reconstruir la logística de la organización dedicada al tráfico internacional de estupefacientes.
Las autoridades bolivianas consideran que el procedimiento evitó el ingreso masivo de droga a la Argentina y representó uno de los golpes más importantes contra las redes de narcotráfico que operan en el corredor Tarija-Bermejo-Aguas Blancas.
Fuentes de seguridad señalaron que el volumen del cargamento coincide con otros importantes decomisos registrados recientemente en rutas argentinas, donde fueron interceptadas partidas cercanas a los 400 kilos de cocaína, lo que refuerza la hipótesis de que organizaciones criminales continúan utilizando el norte del país como corredor para el transporte de grandes cantidades de droga.
El valor económico del cargamento no fue informado oficialmente por las autoridades bolivianas. Sin embargo, los investigadores destacaron que el decomiso constituye un fuerte impacto para la estructura criminal investigada y remarcaron la importancia de la cooperación entre ambos países para frenar el avance de los carteles que operan en la frontera común.#